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Editorial

Un momento clave para lograr mejores oportunidades para los jóvenes rurales

11 enero, 2019

El año 2018 cerró con interesantes avances en el trabajo de los Grupos de Diálogo Rural (GDR), con la firme convicción de contribuir a mejorar las oportunidades económicas de los jóvenes rurales, a través de la evidencia generada en investigación y análisis de políticas, el diálogo con una diversidad de actores y la incidencia con los gobiernos.


El año 2018 cerró con interesantes avances en el trabajo de los Grupos de Diálogo Rural (GDR), con la firme convicción de contribuir a mejorar las oportunidades económicas de los jóvenes rurales, a través de la evidencia generada en investigación y análisis de políticas, el diálogo con una diversidad de actores y la incidencia con los gobiernos.

Junto con los avances en materia de generación de evidencia que ha logrado el proyecto (estudios y análisis sobre las aspiraciones y trayectorias de los jóvenes rurales, sobre sus dinámicas migratorias en los países y de la oferta pública existente dirigida a la juventud rural), en el trabajo de los GDR se destacan tres procesos relevantes. En primer lugar, en el caso del GDR Perú, tras su instalación y configuración de su plan de acción, el país atraviesa por un complejo contexto político-institucional que es abordado por una triple estrategia de (i) continuar conversaciones con actores públicos, abriendo el abanico más allá del ejecutivo nacional, hacia congresistas y niveles subnacionales; (ii) acercamiento hacia actores privados; y (iii) vinculación con el mundo académico.    

En segundo lugar, en los casos de Colombia y México, frente a un contexto electoral y de asunción de nuevos gobiernos, asumieron nuevos secretarios técnicos para liderar estos nuevos ciclos. En ambos casos, a contar del segundo semestre asumieron la conducción de los GDR los directores de las oficinas de Rimisp de cada país, poniendo a disposición de la iniciativa todo su soporte técnico, político y administrativo, fortaleciendo así las posibilidades de aprovechar las oportunidades que representan los nuevos ciclos gubernamentales en cada caso.

Finalmente, en el caso de Ecuador, junto con continuar sus acercamientos a entidades de gobierno y establecer colaboraciones concretas, se asumió como desafío central apoyar decididamente la incorporación de la juventud rural en el proceso de diálogo e incidencia políticas, a través de la articulación de una Red de Jóvenes Emprendedores Rurales (RENAJER), lo que ha representado un logro significativo para la configuración de un interlocutor de la juventud rural, de cara al diálogo con la agenda de políticas.

Los desafíos que trae este año son importantes y motivadores. En Perú, concretar colaboración con actores privados y trabajo en diferentes grupos temáticos que elaborarán propuestas de política para incidencia pública a favor de la juventud rural; en Colombia, contribuir a desarrollar las oportunidades de los jóvenes en territorios con cultivos ilícitos, con miras a la generación de políticas que promuevan el desarrollo de opciones lícitas para la generación de ingresos de los jóvenes rurales; en México, colaborar con las autoridades entrantes, en particular con las responsables del nuevo programa público Jóvenes Construyendo el Futuro (JCF) que tiene como componentes becas educativas y capacitación laboral, que busca brindar oportunidades a quienes no estudian ni trabajan y a quienes han sido cooptados por la delincuencia y los ambientes de violencia, lo que adquiere particularidades en las zonas rurales; finalmente, en Ecuador, seguir potenciando la inclusión de los jóvenes rurales en el diálogo a través de RENAJER y colaborando con actores públicos de Educación y Banecuador para una mejor atención a las necesidades de la juventud rural.