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Capacidades para la Incidencia: Red para la construcción de paz territorial en el Alto Patía y Norte del Cauca

Colombia

Principales desafíos sobre la Gobernanza Territorial en el Norte del Cauca y el Alto Patía

26 septiembre, 2019

Según el análisis de Gobernanza Territorial realizado en los 24 municipios que integran esta subregión, dos de los desafíos para avanzar en un desarrollo rural con enfoque territorial se radican en el mejoramiento de la capacidad de los municipios de generar ingresos, así como de fortalecer los resultados en cuanto a objetivos de desarrollo, con relación a los recursos con los que cuenta cada entidad.


Con el objetivo de apoyar la construcción de paz mediante el fortalecimiento de la participación incidente de las organizaciones campesinas, indígenas, afrocolombianas y de mujeres del PDET Norte del Cauca y el Alto Patía en los departamentos del Valle del Cauca, Cauca y Nariño, la iniciativa Capacidades para la Incidencia, analizó un conjunto de indicadores oficiales que se relacionan con la gobernanza territorial, el dinamismo económico, la sostenibilidad ambiental y la inclusión social en los 24 municipios que integran esta zona del país.

En cuanto a la dimensión de gobernanza territorial, entendida como un arreglo deliberativo de interacción multinivel entre agentes de la sociedad para la toma de decisiones que afectan el desarrollo de un territorio, se analizaron dos indicadores: el Índice de Desempeño Fiscal y la Medición del Desempeño Municipal. Los resultados en cada uno de ellos evidencian debilidades institucionales que pueden afectar las diversas iniciativas de construcción de paz en el territorio.

El Índice de Desempeño Fiscal (IDF) mide el comportamiento fiscal de las diferentes entidades, en todos los niveles (municipal, departamental y nacional), es decir, la capacidad de estas para mantener presupuestos equilibrados (gastos iguales a ingresos), así como para cumplir con sus deudas, entre otros. El IDF va desde 0 hasta 100 puntos, donde 0 es la menor puntuación, por ende, el peor desempeño fiscal; y 100 la mayor puntuación, que refleja el mejor desempeño fiscal.

De igual forma, según el puntaje obtenido se clasifican las entidades de la siguiente forma: Solvente (80<IDF), sostenible(70<IDF<80), vulnerable (60<IDF<70), en riesgo(40<IDF<60), y en deterioro (IDF<40). Dentro de los resultados del IDF en los 24 municipios se destacan dos elementos: primero, entre 2015 y 2017, 15 municipios experimentaron un empeoramiento del IDF, es decir el 70% de toda la subregión, lo que proyecta un desmejoramiento de las condiciones fiscales de la subregión. Segundo, según la clasificación mencionada, en 2017, ningún municipio de la región del Alto Patía y Norte del Cauca se clasifica como solvente y solo 7 de ellos califican como sostenibles, a saber: Miranda, Pradera, Argelia, Piendamó, Caloto, Los Andes y Florida. Mientras, 16 municipios (66% del total de la región) se clasifican como vulnerables y 1 se encuentra en riesgo.

“Esto quiere decir que la mayoría de los municipios de la región PDET dependen de manera importante de las transferencias del Gobierno Nacional y con mucho esfuerzo logran mantener un equilibrio entre sus ingresos y gastos. Esta situación resulta preocupante para las metas y objetivos del PDET de esta subregión, pues se espera una participación importante de las entidades territoriales en el financiamiento de la implementación, pero también una reasignación de parte de los rubros de las transferencias. Esto constituye un gran desafío, cuando se observa que la mayoría de los municipios de esta subregión ha utilizado transferencias para financiar gasto corriente” afirmó María Clara Pardo, coordinadora de la Iniciativa Capacidades para la Incidencia.

Por otro lado, se analizó el comportamiento de la Medición de Desempeño Municipal (MDM), que mide la capacidad de gestión de las autoridades municipales y la consecución de objetivos de desarrollo, con respecto a las dotaciones o recursos con los que cuentan. Este indicador se obtiene a partir de dos componentes el de gestión y el de resultados. El MDM va desde 0 hasta 100 puntos, donde 0 es la menor puntuación, por ende, la peor gestión; y 100 la mayor puntuación, asociada a la mejor gestión. En este orden de ideas, según el puntaje obtenido se clasifican los municipios como sigue: bajo (MDM<45), medio (45<MDM<55), y alto (55<MDM).

Con el MDM se pueden presentar dos observaciones importantes: en primer lugar, en 2017, 15 municipios mantenían un bajo desempeño municipal. En segundo lugar, entre 2016 y 2017, 13 de los 24 municipios (el 54% de total de la subregión) experimentaron retrocesos en los resultados del MDM, lo que implica una tendencia importante de desmejoramiento en la capacidad de gestión de los municipios de la región. En este sentido, es necesario que los gobiernos locales realicen un esfuerzo para mejorar esta situación y cuenten con el apoyo del Gobierno Nacional.

Respecto a los 11 municipios del PDET que mejoraron su MDM se resalta que solo Morales, Argelia, Balboa, Buenos Aires y Caldono mejoraron al mismo tiempo en los dos componentes, de gestión y resultados. Mientras que el incremento en la MDM de los 6 municipios restantes se explica por mejoras solo en uno de los componentes del indicador. Por su parte, Pradera, Piendamó, Policarpa, Leiva y Jambaló son el resultado de mejor capacidad de gestión; mientras que únicamente Cumbitara tiene mejores resultados de desarrollo en salud, educación, niñez y juventud, vivienda, servicios públicos y seguridad.

Al observar toda la subregión, es necesario resaltar que el puntaje promedio en 2017 fue de 45.9, apenas por encima del promedio nacional que se encontraba en 49 puntos.

Rimisp, el Instituto de Estudios Interculturales de la Javeriana de Cali y la Fundación Avina, con el apoyo de la Unión Europea, avanzan en su ejercicio de generar insumos que permitan comprender las características y la intensidad de estas dinámicas de desarrollo rural con enfoque territorial para la construcción de paz a partir del análisis de la información existente.