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Inclusión Social y Desarrollo

Sherly Achulli Aguilar, joven rural de Perú

“Los jóvenes de las zonas rurales pertenecientes a comunidades, anexos y caseríos son los menos escuchados”

18 octubre, 2018

La joven de 21 años, nacida en el Distrito de Chapimarca, de la provincia de Aymaraes, del Departamento de Apurimac, hoy estudia Educación Intercultural Bilingüe, en la Universidad Antonio Ruiz de Montoya y fue una de las voces del estudio “Geografías de la resiliencia: La configuración de las aspiraciones de los jóvenes rurales peruanos”.


Treinta jóvenes rurales de Perú, de entre 15 y 29 años, fueron entrevistados en profundidad para desarrollar el documento “Geografías de la resiliencia: La configuración de las aspiraciones de los jóvenes rurales peruanos”, investigación conducida a lo largo de 2017 por Adriana Urrutia y Carolina Trivelli, que llegó a sumar nuevos antecedentes al trabajo del Grupo de Diálogo Rural en Perú.

Entre los convocados a ser parte de estas entrevistas estaba Sherly Achulli Aguilar, de 21 años, nacida en el Distrito de Chapimarca, de la provincia de Aymaraes, del Departamento de Apurimac, quien en la actualidad habita en Lima, donde estudia la carrera de Educación Intercultural Bilingüe, en la Universidad Antonio Ruiz de Montoya con BECA 18.

“Esta es una gran oportunidad para compartir las necesidades y aportes que vienen realizando los jóvenes de diversas realidades”, dice Sherly, a propósito del estudio, cuyo propósito fue conocer más sobre la situación actual de la juventud rural desde su propio punto de vista, haciendo hincapié en sus aspiraciones, para conocer en profundidad el impacto de ciertos episodios del pasado en cada una de sus historias de vida.

“Los jóvenes de las zonas rurales pertenecientes a comunidades, anexos y caseríos son los menos escuchados y menos conocidos, no se toma en cuenta los aportes que vienen realizando en sus comunidades y para sus comunidades. Así mismo, tampoco son atendidas sus necesidades y potencialidades y por este motivo la gran mayoría queda estancado y pierden las aptitudes que vienen desarrollando”, comentó Sherly, a la hora de referirse al panorama actual de la juventud rural de su país.     

La herramienta principal del trabajo fueron las trayectorias de vida, a partir de las cuales se identificaron ciertas tendencias en el grupo etario estudiado. 

Para Sherly, la oportunidad de pensar en el futuro, también significó poner en valor la experiencia de haber nacido en un territorio rural. “Cuando pienso en el futuro, primero, pienso en volver a mi comunidad y trabajar con ellos desde la educación, ya que soy futura educadora y mi expectativa es trabajar, no dentro del aula, si no estrechamente con la comunidad y los padres y madres de familia, haciéndome parte en las actividades cotidianas, para darles a conocer todos los derechos que tienen como pertenecientes a un pueblo indígena”, dice la joven, y agrega: “Y trabajar con la identidad cultural, dándoles a conocer que hablar una lengua originaria, practicar saberes culturales, realizar fiestas tradicionales no es ser inferior a los demás, sino que, es una potencialidad que se tiene y nos permite interactuar con los demás de una manera intercultural”.

En segundo lugar, Sherly Achulli, dijo que fue clave para sus procesos formativos “salir al exterior para optimizar y desarrollar una mejor calidad educativa”, destacando que esa posibilidad es relevante para el futuro de lajuventud rural, en general. “Finalmente, creo sobre mis expectativas, que también es importante seguir preparándome y estudiando para generar más concientización de la educación infantil en los Pueblos Originarios”.