Imprimir

Noticias

Colombia

Las mujeres rurales y su participación en el desarrollo rural de Colombia

28 septiembre, 2018

De acuerdo con Ana Mujica directora de la Mujer Rural Mujer Rural del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, la Ley 731 de 2002 es una gran herramienta para mejorar la calidad de vida de las mujeres rurales, pero tiene grandes retos en materia de implementación.


Desde el Observatorio de Género: Mujeres y Territorio se ha encontrado que la desigualdad que viven las mujeres es heterogénea entre los territorios de América Latina. En Colombia, coexisten distintos sistemas de exclusión en los territorios rurales que establecen mayores barreras para el pleno ejercicio de los derechos de las mujeres, quienes deben ser consideradas no solo como mujeres rurales sino como ciudadanas rurales.

Esta exclusión se evidencia en aspectos como la educación, participación en el mercado laboral e ingresos, toma de decisiones productivas en el hogar, tenencia de la tierra, embarazo adolescente y protección de la vejez y autonomía política.

“Los datos que recoge el Observatorio de Género nos permiten observar diferencias entre hombres y mujeres de un mismo grupo poblacional. Por ejemplo, en cuanto a la tasa de participación laboral las mujeres rurales se encuentran en un 41,6% mientras que los hombres urbanos se encuentran en un 74,7%, lo que da una diferencia de 33,7 puntos porcentuales” puntualizó Ángela Penagos, directora de Rimisp Colombia.

A su vez los datos nos permiten comparar diferencias distintos grupos. Por ejemplo, en la tasa de participación laboral, las mujeres urbanas se encuentran en un 57,9% mientras que los hombres rurales se encuentran en un 75,3%, lo que da una brecha absoluta de 16,8 puntos porcentuales. Esto nos indica que la brecha de género en la participación laboral entre hombres y mujeres es 2 veces mayor en el sector rural que en el urbano.

Los datos también permiten analizar las diferencias entre distintos grupos de mujeres. Siguiendo el mismo ejemplo, la participación laboral de las mujeres rurales es un 24% menor que la media de las mujeres nacional (12,9 puntos porcentuales) y 28% menor que la de las mujeres urbanas (19 puntos porcentuales). “Las mujeres rurales en el mercado laboral tienden a estar en peores condiciones que sus pares en zonas urbanas” señaló Ángela Penagos.

El Observatorio visibiliza los datos de niveles de pobreza por ingreso, donde se observa una amplia brecha entre mujeres urbanas, con un 25,7%, y rurales, con un 40,5% de pobreza. El nivel de pobreza entre hombres y mujeres rurales es 2,25 veces mayor que en los territorios urbanos.

En el marco del Ciclo de Diálogos Virtuales: Mujer y Territorio, el pasado 27 de septiembre se realizó un conversatorio en la Fan Page de Rimisp entre Ana Mujica, Ana Mujica, directora de la Mujer Rural del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y Ángela Penagos, directora de Rimisp Colombia, quienes dialogaron sobre participación equitativa de las mujeres en el desarrollo rural de Colombia.

Para Ana Mujica, la principal barrera que enfrentan las mujeres en el desarrollo rural es el acceso a tierras, la formalización de la tierra tiene la consecuencia a la oferta institucional “porque es una precondición para acceder a créditos proyectos productivos. Por otro lado, en la ley 731 de 2002 hay un reconocimiento de las actividades que desempeñan las mujeres y que no son agropecuarias como artesanías y transformación de los productos, esta ley no se ha reglamentado de una forma adecuada y ahí tenemos un vacío para que las mujeres tengan un acceso a la oferta institucional”, puntualizó la directora de la Mujer Rural del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural.

A nivel institucional, el Ministerio está avanzando en un ejercicio de planeación estratégica que tendrá varios componentes de política para mujer rural más allá del empoderamiento de la mujer rural y las acciones en contra de violencia de género y consistirá en “la transversalización del enfoque de género en la toda la institucionalidad, no solo en el Ministerio y las entidades adscritas y vinculadas al sector sino en las entidades a nivel nacional y territorial” puntualizó Mujica.

Para Ángela Penagos, estos avances son muy importantes por cuanto “el sector agropecuario y en especial el Ministerio se ha caracterizado por ser muy masculino en lo que se refiere a las cabezas que toman decisiones y por ello, contar hoy en día con una Dirección para la Mujer Rural y una Viceministra de Desarrollo Agropecuario dentro, es un gran avance”.

Frente al cuestionamiento sobre si es necesario redefinir el concepto de mujer rural e ir más allá y profundizar en la mujer como ciudadana rural, Ana Mujica considera que no es necesario. “Bajo el marco legal de la mujer rural nosotros hablamos del concepto de un concepto mucho más amplio donde estamos hablando de actividades tradicionales como no tradicionales y hay un reconocimiento del rol que tienen en el sector rural. Más allá de ampliar ese marco normativo, creo que un reto muy importante en cuando a implementación y reglamentación de la ley para que efectivamente las mujeres se empoderen económica, social, cultura y políticamente y puedan ejercer sus derechos como mujeres colombianas.  Desde el Gobierno Nacional, vamos a desarrollar la Política Integral de Género para la Mujer donde se van a implementar herramientas y metodologías para la garantía de las mujeres, donde por supuesto estará la mujer rural.”

De esta manera, el Observatorio de Género continuará  promoviendo procesos de diálogo y encuentro entre diferentes actores con el fin de contribuir en la formulación más transparente y pertinente con el fin de mejorar la calidad de vida de las mujeres rurales para una verdadera transformación de los territorios latinoamericanos.