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Editorial

El territorio es un espacio vivo y socialmente construido

1 julio, 2019

Chiara Cazzuffi, investigadora principal de Rimisp 


La visión de lo rural como lo aislado y solo asociado a la agricultura, y la oposición tradicional de “urbano” y “rural”, son obsoletas.

El mundo rural de América Latina está experimentando grandes transformaciones y está cada vez más vinculado con los espacios urbanos. El concepto de “territorio” nos permite superar la falsa dicotomía de lo urbano y lo rural. El territorio es un espacio vivo y socialmente construido, que no refleja necesariamente límites geográficos o administrativos, sino que es el producto de las interacciones sociales entre personas, instituciones, empresas y organizaciones, que expresan una identidad y un propósito compartido.

El enfoque territorial del desarrollo es intersectorial e interdisciplinario, y busca comprender la realidad a partir del análisis de la diversidad de formas que ella adquiere a escala de los territorios, y diseñar políticas públicas que promuevan que los territorios expresen su potencial y que se reduzcan las desigualdades territoriales. El enfoque territorial favorece una localización más eficiente de los recursos, porque reconoce la multiplicidad de interacciones y vínculos funcionales entre lo rural y lo urbano, y promueve la coordinación de distintos actores, sectores, y niveles de gobiernos para impulsar la construcción participativa de un proyecto de desarrollo territorial compartido entre los actores involucrados. El enfoque territorial permite además comprender el conjunto de oportunidades y restricciones que el territorio genera para las personas, y cómo las personas, a su vez, pueden modificar las condiciones del territorio. En este sentido, es especialmente importante entender las intersecciones entre desigualdad territorial y desigualdades en otras dimensiones, como por ejemplo el género, la edad, o la pertenencia étnica, para diseñar políticas de desarrollo capaces de empoderar a todos los actores territoriales, incluyendo a los grupos sociales tradicionalmente excluidos.

En este Boletín, nuevos avances en la comprensión del concepto de enfoque territorial dialogan con los avances en su aplicación en el diseño e implementación de las políticas públicas a nivel de América Latina y a nivel global. En la región, un ejemplo importante es el caso de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorialen Colombia. A nivel global, el enfoque territorial es la base de los Principios Rectores para los Vínculos Urbanos-Rurales, adoptados a fines de mayo de 2019 en la Asamblea de ONU-Habitat. Rimisp participó en la elaboración de los Principios Rectores, promoviendo la adopción del concepto de territorio funcional como expresión del enfoque territorial. Aquí se presentan los elementos centrales del proceso de diseño de los Principios Rectores, en la primera de una serie de notas en colaboración con ONU-Habitat, a publicar en los próximos números del Boletín, que discuten las herramientas y métodos que se están desarrollando para fortalecer los vínculos urbanos-rurales, y los aprendizajes a partir de las experiencias de América Latina y del Sur Global.

Puedes leer el Boletín completo sobre Enfoque Territorial en este link.