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Inclusión Social y Desarrollo

Red Nacional de Jóvenes Rurales

Educación, participación y generación de ingresos para transformar la realidad de la juventud rural en Colombia

6 junio, 2018

El nuevo Gobierno Nacional tendrá el reto de avanzar en la construcción de la paz territorial y, dentro de este proceso, incluir a los 2.6 millones de jóvenes que habitan en el campo. ¿Cuáles son sus prioridades? 


De acuerdo con el Censo Nacional Agropecuario del 2015, se estima que 2,6 millones de jóvenes entre los 14 y los 28 años habitan en las zonas rurales de Colombia, es decir el 24.5% de la población rural total. Debido a la dificultad para acceder a educación postsecundaria y a trabajos formales bien remunerados, cerca del 12% de los jóvenes rurales migra a los centros urbanos buscando mejorar su calidad de vida.

El Grupo de Diálogo Rural (GDR), conformado por expertos en temas de desarrollo rural con enfoque territorial, es una iniciativa liderada por Rimisp, Centro Latinoamericano de Desarrollo Rural, en conjunto con la Corporación PBA, que cuenta con la financiación del Fondo de las Naciones Unidas para el Desarrollo Agrícola (FIDA). Dentro de sus apuestas, propone tres aspectos en los cuales debe centrarse el próximo Plan Nacional de Desarrollo en materia de juventud rural.

 “Creemos que los jóvenes rurales sí pueden trasformar la realidad de sus territorios, pero no en las condiciones actuales de la ruralidad colombiana. Una política pública para la juventud rural debe promover el desarrollo de capacidades y la generación de oportunidades para mejorar su calidad de vida, de tal forma que puedan contribuir significativamente con el desarrollo y la construcción de paz en los territorios y con el aprovechamiento del enorme potencial de generación de riqueza que tienen”, señaló Santiago Perry, Secretario Técnico del GDR y director de la Corporación PBA.

El grupo de expertos considera que es necesario fomentar la participación de los jóvenes rurales en la vida social y en la definición de las políticas públicas, así como diseñar políticas específicas para ellos con especial énfasis en generación de ingresos y educación, partiendo de la diversidad étnica, territorial y de género.

 

Educación con calidad en las zonas rurales

Las actuales condiciones educativas de los jóvenes rurales no son las más adecuadas para continuar su ciclo de formación ni para insertarse en el mercado laboral. La Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) de 2015 indica que el promedio nacional de analfabetismo de personas de 14 años y más se ubica en 4.9%, con un 3.3% en lo urbano y un 11% en la zona rural. Además, solo el 21% de los jóvenes rurales logra terminar la educación media y tan solo el 6% continúa con educación postsecundaria. De aquellos que lo hacen, casi el 50% no logra obtener título, el 44% obtiene título de técnico o tecnológico y solo un 6% consigue el título universitario.

En este sentido, el Grupo de Diálogo Rural, de acuerdo con lo planteado por la Misión Rural para la Transformación del Campo, el Acuerdo de Paz y el IV Congreso Nacional de Educación, propone:

  • Adelantar un agresivo programa de eliminación del analfabetismoen los jóvenes rurales en los próximos 4 años.
  • Mejorarla infraestructurade las instituciones educativas rurales.
  • Garantizar la gratuidad de la educación ruralen los niveles de preescolar, básica y media, así como de sus insumos –alimentación escolar, textos, transporte, útiles-, como lo establece el Acuerdo de Paz.
  • Crear medidas específicas para incentivar el acceso y la permanencia de las mujeresrurales en la educación.
  • Formar a los docentessobre las características de los territorios rurales.
  • Implementar modelos educativos en los que la investigacióntenga un rol fundamental, de la mano del uso de las TIC.

 

Prioridad en la Generación de Ingresos

 La tasa de ocupación de los jóvenes rurales en 2015 fue del 51%, seis puntos porcentuales inferior a la total rural (del 57%). La diferencia en la ocupación entre jóvenes hombres y mujeres es bastante amplia: mientras que la ocupación de los hombres fue del 70%, la de las mujeres fue del 32%. Los datos indican una menor probabilidad de ocupación de las mujeres rurales y una dedicación mucho mayor a oficios del hogar. No obstante, según datos de la GEIH, entre 2005 y 2015 la tasa de ocupación de las jóvenes rurales se ha incrementado en un 19%, pasando de 26% a 32% en ese periodo. La de los hombres, por el contrario, se ha mantenido estable, alrededor del 70%.

En consecuencia, los jóvenes rurales no tienen oportunidades económicas en el campo y, por ello, se ven obligados a migrar a las grandes ciudades. Para este tema específico, entonces, el GDR propone:

  • Mejorar el acceso a los factores de producción tales comotierra, tecnología y recursos financieros. En particular, el Fondo de Tierras previsto en el Acuerdo de Paz debe tener como prioridad a los jóvenes que no la poseen, o la poseen en cantidad insuficiente.
  • Integrar los emprendimientos de los jóvenes ruralesa los Sistemas Territoriales de Innovación (STI) y a las redes de innovación.
  • Crear servicios financierosque atiendan a las condiciones particulares de los jóvenes rurales.
  • Reducir requisitospara los jóvenes rurales en convocatorias de generación de ingresos.
  • Contemplar especialmente los intereses y características particulares de las mujeresjóvenes rurales para facilitar su acceso a los programas de generación de ingresos.

 

Participación efectiva

 Las normas relacionadas con la juventud establecen un Sistema Nacional de Juventud soportado en los Consejos nacionales, departamentales, municipales y distritales de juventud.No obstante, estos no han logrado constituirse, por lo que el país no cuenta con una política nacional de juventud.

En este orden de ideas, las propuestas del GDR son:

  • Simplificarlas instancias de participación y reducir el tamaño de los Consejos.
  • Garantizar que la tercera parte del Consejo Nacional Juvenilsea conformado por jóvenes rurales.
  • Integrar en los Consejos Departamentales de Juventud una representación proporcionalal número de municipios rurales y rurales dispersos, para que los jóvenes de esos municipios tengan participación.
  • Promover la asociatividad y fortalecer las organizaciones de jóvenes rurales y la Red Nacional de Jóvenes Rurales mediante la simplificación y reducción de los costosasociados a los trámites.
  • Apoyar la gestión del conocimientopara que todas las organizaciones de jóvenes rurales realicen un aprendizaje compartido.

“Este es solo el punto de partida. El panorama de Latinoamérica es bastante similar, pero Colombia vive un momento histórico que puede cambiar la realidad de los territorios. Es el nuevo Gobierno Nacional el llamado a pensar en una política pública para los jóvenes rurales”,  puntualizó Perry.