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México

Apicultores Mayas y Gobierno Federal Impulsan Actividad

21 diciembre, 2018

Para impulsar la apicultura de la Península de Yucatán, Rimisp participa en mesas de trabajo para los indígenas mayas. Será el Gobierno Federal coordinado, quien atenderá las principales demandas; alianza de organizaciones campesinas y de la sociedad civil.


Un conjunto amplio de organizaciones de apicultores mayas de la Península de Yucatán, acompañados de científicos y representantes de Organizaciones No Gubernamentales (ONGs), como Greenpeace, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) y Rimisp – Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural, así como de la Asociación Mexicana de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo (ANEC), iniciaron este 17 de diciembre una serie de mesas de deliberación y acuerdos concretos con diversas instancias del Gobierno Federal, encabezadas por la Subsecretaría de Autosuficiencia Alimentaria de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER, antes SAGARPA).

La reunión ocurrió en las instalaciones de SADER y fue coordinada por el titular de la Subsecretaría, Víctor Suárez Carrera, con participación activa de representantes de alto nivel de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI), de la Comisión Nacional de Áreas Naturale Protegidas (CONANP), Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados (CIBIOGEM), Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), Procuraduría Agraria (PA), del Registro Agrario Nacional (RAN) y de Seguridad Alimentaria Mexicana (SEGALMEX). También estuvo el coordinador general de Ganadería de la SADER, David Monreal.

Leydi Pech, integrante del Colectivo Apícola de Comunidades Mayas de los Chenes –quien ha alzado la voz en defensa de la apicultura en foros nacionales e internacionales– afirmó que si las instituciones delinean y ponen en marcha una política propicia para el desarrollo de la apicultura en la Península, “no se requiere dinero público” para apoyar a los productores. Ello, luego de que David Monreal comentara las restricciones presupuestarias que enfrentará SADER en 2019.

Tanto Pech como otros representantes de productores presentaron en la reunión su Propuesta de Estrategia para el Fomento y la Protección de la Apicultura Maya en la Península de Yucatán. Ello, en nombre de la Alianza Maya por las Abejas de la Península de Yucatán Kaab Na’alon. Allí se mencionan cifras claves: la Península produce 22 mil 845 toneladas de miel (2017), 750 de ellas son orgánicas. Todo esto aporta 36% de la producción nacional, y 50% se exporta. La actividad genera 800 millones de pesos anuales para las 20 mil comunidades de apicultores y apicultoras. En la Península se tienen más de 10 millones de hectáreas de selva y más de 168 mil hectáreas de milpa, recursos éstos que ofrecen una diversidad de néctar y polen a las abejas. En materia de amenazas, el documento señala que en 2018 más de 326 colonias de abejas murieron por fumigaciones aéreas en Quintana Roo y Yucatán; se deforestan en promedio 60 mil hectáreas de selva al año, lo cual repercute en cambio en el clima y aparición de nuevas plagas, y se han reportado 42 mil hectáreas de cultivos transgénicos en 2018 (soya fundamentalmente, que dañan la actividad apícola pues diversos mercados rechazan la miel con rastros transgénicos).

Los productores destacaron los cuatro componentes de su propuesta: 1.- Articulación territorial de políticas y participación; 2.- Disminución de amenazas derivadas del crecimiento de la agricultura convencional e industrial (uso de plaguicidas y deforestación); 3.- Capacitación, innovación tecnológica e investigación, 4.- Comercialización de la miel y productos de la colmena y valor agregado.

Entre los conflictos más graves señalados por los apicultores participantes en la reunión destacaron: la presencia de transgénicos en cultivos de soya (lo cual viola decisiones judiciales); las fumigaciones aéreas discrecionales (con helicópteros y avionetas sin bitácoras de vuelo, sin autorizaciones, con aterrizaje en pistas ilegales o en el campo); el uso en la Península de plaguicidas y otros agroquímicos altamente tóxicos (algunos prohibidos en varios países) para cultivos de granos y frutas, aun cuando existen opciones de plaguicidas orgánicos desarrollados por instituciones de investigación y por científicos; la exclusión de la apicultura con abejas meliponas en el programa gubernamental de apoyo a la apicultura; la venta irregular de tierras de ejidos y de comunidades, lo cual apresura la deforestación continua de la Península, y la escasa demanda interna de miel por un bajo consumo per cápita en la dieta de los mexicanos y por escasos canales de comercialización.

Los funcionarios ofrecieron acciones prontas y con coordinación interinstitucional para atender estas demandas, si bien informaron que es necesario impulsar reformas en algunos reglamentos y realizar tareas que toman tiempo para dar frutos (como es un plan de extensionismo y mecanismos como etiquetados ya adaptación a normas para fortalecer la comercialización de la miel), pero en principio dijeron que actuarán prohibiendo los plaguicidas más tóxicos; frenando los convenios irregulares de compra-venta de tierra en ejidos; que actuarán para frenar las siembras ilegales de transgénicos, y que, vía SEGALMEX, se realizarán compras institucionales de miel de la Península.

De acuerdo con Héctor Robles, de RImisp México, la intención de las mesas de trabajo es perfilar una política de impulso a la producción apícola de los tres estados de la Península (Yucatán, Campeche y Quintana Roo, con apicultores de etnias mayas fundamentalmente), con atención transversal a sus principales retos: la defensa de su territorio; la preservación del medio ambiente para la preservación misma de las abejas, y el cuidado de los recursos forestales, fundamentales para esta actividad.

Rimisp participa en estas mesas, como seguimiento al Seminario-Taller Gobernanza Territorial para la Sostenibilidad, que se realizó el 5 y 6 de septiembre en Mérida, Yucatán, organizado por Rimisp y apoyado por la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) y por la Fundación Ford. Para Rimisp, este asunto es parte de su agenda de investigación e incidencia en Conflictos Socio-territoriales.