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Chile

45,5% de inmigrantes llegados a la provincia de Melipilla trabajan en agricultura

26 agosto, 2019

Pese a que la agricultura es la puerta de entrada de los migrantes al mercado laboral, sufren mal trato e informalidad


Este jueves 22 de agosto Fundación Superación de la Pobreza – SERVICIO PAÍS dio a conocer un estudio que revela importantes hallazgos sobre la migración laboral en la zona rural de la provincia de Melipilla, en la región Metropolitana.

La provincia de Melipilla se ubica en la zona poniente de la región Metropolitana y está integrada por cinco municipios: Alhué, Curacaví, María Pinto, Melipilla y San Pedro de Melipilla. En la provincia, el porcentaje de población inmigrante es de un 2,6% respecto de la población total. Sin embargo, de ellos, el 70,3% arribó entre los años 2010 y 2017, dando cuenta de un fenómeno reciente.

Ante este escenario, nuestro investigador principal de Rimisp, Juan Fernández, asegura que “es clave comprender que hay agrupaciones de migrantes que están comenzando a articularse en torno su experiencia laboral y esto da pie a que se configuren sectores que pueden transformarse en espacios más acogedores, o también, más hostiles”.

La situación al interior de la provincia es heterogénea, sin embargo, Alhué (3,8%) y San Pedro de Melipilla (3,4%), que son dos comunas con menor cantidad de población y mayor índice de ruralidad, son las que concentran más porcentaje, dentro de la provincia.

Esta es una migración masculinizada, en contraste con la situación a nivel país y regional, y a diferencia de la región Metropolitana donde predominan ciudadanos de nacionalidad peruana y venezolana, en la provincia de Melipilla existe una mayor concentración de personas de origen boliviano y haitiano. En relación al área de trabajo, un 45,5% de los trabajadores inmigrantes  que habitan en la provincia de Melipilla trabajan en agricultura, porcentaje que equivale a más del doble de lo que el sector representa para el total de la fuerza de trabajo provincial (17,7%).

“Este es un escenario favorable para abusos, por eso estos resultados son una alerta para mirar y promover procesos que empujen a la conformación de organizaciones que tengan presente la lógica de derecho y dignidad de las personas”, afirma Juan Fernández.  

 

Fotografía de Fundación Superación de la Pobreza

El trabajo de temporada representa una puerta de entrada de la población migrante en la provincia de Melipilla.

 

A partir de las distintas entrevistas realizadas, se concluyó que las principales situaciones de abuso a las que se ven expuestos los trabajadores/as migrantes son: informalidad contractual, incumplimiento del empleador, precariedad de la indumentaria para el trabajo en cosecha, trato y discriminación. Así lo señala por ejemplo un hombre haitiano, que comenta “como nosotros no hablamos español, somos más víctimas, y por el color de nuestra piel también. Ahí se ve racismo con nosotros, por eso que nosotros somos víctimas, pero no son todos”Con respecto a las diferencias entre chilenos y extranjeros, una mujer boliviana dice “había chilenas trabajando y nos preguntan ‘¿cuánto te están pagando?’ y le digo ‘15 lucas al día’ y ellos se asombran [y le dicen] ‘¿por qué? Si aquí nosotros ganamos por decirte 30, 25… a ustedes les están pagando mal cuando aquí en el fundo se paga bien…’”.

“Es un estudio muy interesante porque no solo caracteriza a las personas que llegan a trabajar desde fuera de Chile, sino que también caracteriza los territorios donde se instalan, lo que en Rimisp llamamos, dinámicas territoriales”, dice nuestro investigador Juan Fernández.

Antonia Garcés, Directora Regional Metropolitana de Fundación Superación de la Pobreza –SERVICIO PAÍS, comenta que “tras realizar este estudio nos dimos cuenta que las injusticias laborales se dan principalmente en el ámbito agrícola. Vimos trabajadores haitianos a los que no se les respeta el pago acordado y sufren la impotencia de no poder cobrar lo suyo, o no se les entregan implementos básicos para protegerlos de los pesticidas. Es como volver a los problemas de la agricultura en la década de los 80. Por lo mismo en el marco de esta investigación planteamos algunas sugerencias a las políticas públicas locales, que esperamos sean valoradas”. Entre ellas destacan: fortalecer el trabajo colaborativo entre municipios rurales; reforzar las capacidades institucionales del Departamento de Extranjería Provincial, Inspección del Trabajo y OMIL’s; generar espacios de reflexión e intercambio de buenas prácticas entre empresarios locales; incentivar y dar visibilidad a las organizaciones de inmigrantes en el territorio; fomentar la participación de los trabajadores inmigrantes en sindicatos; generar redes de cuidado entre trabajadoras inmigrantes; y, promover mesas de trabajo entre distintos actores a nivel comunal y provincial.