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Dinámicas Territoriales Rurales

Dinámicas territoriales rurales, mercados y estructuras productivas

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Autores: Arilson Favareto, Francisco Aguirre y Javier Escobal

Octubre de 2012

Mensajes Principales:

  • Los vínculos de los territorios con mercados activos son necesarios para que existan dinámicas territoriales exitosas.

La vinculación de un territorio con mercados dinámicos favorece dinámicas de crecimiento económico. No obstante, esto no asegura que haya mayor inclusión social ni sustentabilidad ambiental. Por el contrario, muchas veces las actividades asociadas a mercados dinámicos favorecen la concentración de los recursos en unas pocas manos especialmente de actores externos al territorio. Además, en contextos de debilidad institucional y de fuerte desigualdad, son frecuentes los problemas ambientales asociados a actividades económicas ligadas a mercados dinámicos.

  • Para que los vínculos de los territorios con mercados dinámicos favorezcan la inclusión social y la sustentabilidad ambiental hay que tener en consideración factores estructurales de largo plazo.

Las políticas públicas orientadas al acceso, y a la competitividad en los mercados, en general no consideran factores de largo plazo en su diseño, concentrándose en viabilizar la producción y la comercialización. No obstante, para que los beneficios de un crecimiento asociado a la presencia de mercados dinámicos en los territorios ocurran de manera sostenida, inclusiva y sostenible, se deben dar en los territorios cierta combinación de elementos que permita que ello suceda: estructuras agrarias menos concentradas, estructuras productivas más diversificadas, presencia o cercanía a ciudades, inversión pública en infraestructura y un Estado y políticas públicas capaces de mirar el desarrollo del territorio desde distintos ámbitos.

  • Estructuras de propiedad menos concentradas permiten que la vinculación con mercados sea socialmente más inclusiva.

Es más probable encontrar dinámicas de desarrollo con reducción de pobreza y mayores grados de inclusión social, en aquellos territorios donde las estructuras de la propiedad de la tierra y de los recursos naturales clave del territorio, a lo largo de su historia, han favorecido una mayor igualdad de oportunidades y la participación de distintos actores en la dinámica económica. Ello facilita una dinámica de base amplia de acumulación de activos, incluyendo la formación o fortalecimiento del capital social, humano y político de los actores territoriales, y aumenta las probabilidades que se constituyan coaliciones más favorables para un crecimiento más inclusivo.

  • Estructuras productivas territoriales con más encadenamientos, con más participación de pequeñas y medianas empresas de capitales locales, y más diversificadas, favorecen mercados más inclusivos.

Los territorios que cuentan con economías más diversificadas, con mayor densidad de encadenamientos inter-sectoriales e interempresa localizados en el territorio, con una presencia importante de pequeñas y medianas empresas y con peso significativo en su economía de capitales locales, tendrían mayores opciones para construir vínculos con mercados que favorezcan dinámicas de crecimiento con inclusión social.

  • La presencia de ciudades intermedias en los territorios favorece los vínculos con mercados dinámicos, el crecimiento económico y la reducción de la pobreza, aunque con frecuencia a costa de una mayor concentración del ingreso.

La existencia de una ciudad en el territorio, confiere a éste una ventaja comparativa respecto a otros territorios rurales que no cuentan con un núcleo urbano. Dichos beneficios incluyen la posibilidad de capturar localmente y de reinvertir una mayor proporción de los excedentes económicos, proveer de más y mejores servicios a las empresas, e incrementar la demanda de mano de obra, entre otros beneficios.

  • En situaciones donde existan mercados dinámicos, para qué se avance en inclusión social y sustentabilidad ambiental se necesita un Estado y políticas públicas capaces de integrar distintos ámbitos del desarrollo territorial.

Cuando en los territorios los distintos actores presentan diferencias significativas de acceso a la información, a los mercados y al capital, y no existe al interior del territorio un capital social suficiente para hacer de contrapeso, el único que puede actuar con posibilidades de éxito es el Estado a través de políticas públicas. Son cuatro los puntos de equilibrio en los que debería centrar su actuación: (i) inversión en infraestructura para la competitividad; (ii) desarrollo de capacidades individuales e institucionales que permitan avanzar en igualdad de oportunidades; (iii) reglamentación y fiscalización que garantice transparencia, regulación y acceso igualitario a la información e (iv) inversión en programas específicos de acorde a las necesidades y ventajas de cada territorio en particular.