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Boletín Rimisp n° 22

Ecuador: emprendimiento rural juvenil deja grandes enseñanzas

31 Mayo, 2017

Diversos casos de aprendizaje de emprendimientos agroindustriales de jóvenes rurales fueron presentados por el Grupo de Diálogo Rural de Ecuador (GDR – Ecuador). La falta de financiamiento, políticas públicas inadecuadas, escasa formación y aislamiento productivo, son algunos de los obstáculos a los que se enfrentan los jóvenes emprendedores del campo ecuatoriano.


“Emprender ha sido apostar por el campo y por sacar adelante la tierra de mis padres y ver como la gente cercana ha surgido, a pesar de las dificultades”, señala Ángel Catucuamba, representante de la Asociación Nuevo Futuro de Paquiestancia de Productores Lecheros de Cayambe, en la serranía ecuatoriana.

Él, junto con otros jóvenes emprendedores de diversos rincones del Ecuador, compartieron sus experiencias durante la más reciente reunión del Grupo de Diálogo Rural del Ecuador (GDR – Ecuador).  El encuentro se realizó el pasado miércoles 31 de mayo en la Red de Instituciones Financieras de Desarrollo (RFD), en Quito.

Granola con cacao, barras energéticas con cereales andinos, miel de abeja y sistemas productores y comercializadores como una finca modelo de café y  un centro de acopio de producción agrícola familiar, fueron otras de las experiencias compartidas por representantes de diversos sectores del Ecuador, quienes desde sus territorios lideran procesos de emprendimientos agroindustriales y comentaron las incidencias y particularidades de cada una de sus actividades; los principales obstáculos a los que se enfrentan y cómo van consolidando sus sueños.

La falta de financiamiento o de fuentes de recursos especializadas en emprendimientos rurales es un problema común. Ya sea por la edad, por el desconocimiento de las singularidades de cada territorio y de cada actividad o por la crisis económica del país. Los expositores señalaron que ese capital de arranque es fundamental para motivar este tipo de iniciativas, que podrían “motivar a que los jóvenes nos quedemos en el campo”, indica Maritza Tello, de la Asociación de Productores de Cacao Orgánico del canto Muisne, quien desde su natal Esmeraldas, en la costa ecuatoriana, explica que la realidad social y económica que viven niños y jóvenes en su provincia es determinante al buscar alternativas para ganarse la vida.

“La mayoría de los jóvenes sí tienen ganas de trabajar en el campo. Lastimosamente no pueden vivir solamente de la producción, se dedican a actividades complementarias como la venta de bolones. Hay pocas oportunidades laborales incluso para los que ya tienen un título profesional. Hay que animar al joven y demostrarle que sí hay oportunidades en el campo”, afirma.

 

Emprender, la alternativa frente al desempleo

El estudio Juventudes Rurales, elaborado por la investigadora de Rimisp – Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural, Alejandra Estévez, presentado por el GDR – Ecuador, en febrero pasado, realizó un primer diagnóstico de la realidad de los jóvenes del campo ecuatoriano y también aportó algunas interrogantes para entender la problemática de este sector, que en la nación andina representa un 9% de la población total.

Entre los aspectos manifestados por los jóvenes interrogados se encuentra la posibilidad del emprendimiento, como una opción para mejorar las condiciones de vida. Según la investigadora, el 63,6% de los jóvenes rurales ecuatorianos se encuentra en situación de pobreza por Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), mientras que el 27,1% se ubica en pobreza extrema. Un 33,4% de los hogares rurales viven bajo la línea de la pobreza multidimensional.

El estudio también detalla que el 21,7% de las familias rurales tienen acceso a servicios básicos. Mientras que, el desempleo dentro de la juventud rural llega al 10% y hasta el 75% entra dentro de la categoría de empleo inadecuado.

Durante aquel encuentro se concluyó que la dotación de créditos productivos y el apoyo a emprendimientos para las zonas rurales han sido líneas de trabajo importantes en el Ecuador, pero no serán viables ni sostenibles en el tiempo, sino se trabaja en políticas que mejoren la cobertura, la calidad y la pertinencia de la educación rural, así como en infraestructuras y servicios en el campo.

En este contexto, Andrés Arguello, integrante del GDR – Ecuador y representante del Observatorio de PYMES de la Universidad Andina Simón Bolívar (UASB) expresó que dentro del ámbito rural, el emprendimiento “debe ser considerado desde varias aristas, distintas de la realidad urbana. Debe haber política pública que esté enfocada a apoyar al sector rural, de manera diferenciada”, indicó.

De su lado, Ney Barrionuevo, secretario técnico del GDR – Ecuador, señaló que es importante realizar una sistematización de la información existente sobre la realidad de la juventud rural, incluyendo estudios de caso de iniciativas en marcha, para extraer aprendizajes, con el fin de presentarla a las nuevas autoridades nacionales, “en la perspectiva de contribuir en un futuro, al diseño de políticas públicas más creativas y que respondan a los problemas de los jóvenes rurales y sus causas, de manera diferenciada, sobretodo en educación técnica y emprendimientos”

Y justamente, en esa línea parte otra de las reflexiones que le han dejado a Ángel Catucuamba los siete años que lleva como emprendedor en la actividad ganadera. Manifiesta que la falta de formación adecuada por parte de los productores que son parte de la asociación láctea que representa, ha sido un gran escollo en el momento de implementar técnicas para mejorar la calidad y el rendimiento de la actividad. “Empezamos 80 personas en Nuevo Futuro, pero el alto nivel de desconocimiento y especialización en la ganadería, provocó que nos quedemos 30 luchando para salir adelante”, indica.

Además de los problemas de financiamiento y formación adecuada para asumir un emprendimiento, los jóvenes mencionan el exceso de trámites y trabas para poner en marcha un agronegocio; el desconocimiento de las ventajas de la asociatividad y la falta de difusión adecuada de sus productos, como los principales obstáculos con los que han tenido que lidiar para, en muchos casos, ser pioneros del emprendimiento en sus territorios.