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Declaración Pública

Un nuevo pacto social para Chile

30 octubre, 2019

Rimisp – Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural, se hace parte a través de esta declaración del momento de crisis social por el que atraviesa Chile.


Hace ya varios años que venimos poniendo de relieve la importancia de abordar la desigualdad como un problema crítico de la agenda latinoamericana. Hemos señalado -y hoy lo ratificamos- que la desigualdad persiste a pesar de, y a veces gracias a, el crecimiento. Que la desigualdad es motivo de sufrimientos para quienes padecen de sus agresiones, porque la desigualdad agrede, violenta e indigna. Y no sólo afecta a quienes están en el lado de los menos favorecidos, sino que afecta a la sociedad en su conjunto.

En este escenario de desigualdad, existen grupos particularmente desfavorecidos que enfrentan una superposición de exclusiones, como las mujeres, los jóvenes, los pueblos indígenas o los inmigrantes, las que se superponen a las desigualdades territoriales y que se traducen en que “en Chile no da lo mismo donde se nace”.

Chile requiere urgentemente una discusión sobre su modelo de desarrollo. Algunas de las expresiones de la crisis y del descontento actual son reflejo de estas desigualdades territoriales, muchas de ellas derivadas de un modelo de desarrollo económico basado en la extracción de materias primas, que genera crecimiento económico, pero con un alto costo social y ambiental.

Ante la complejidad de los problemas del desarrollo, estamos convencidos de que la única forma de enfrentarlos es sumando a una gran diversidad de actores en la búsqueda de soluciones. Hemos constatado una distancia creciente entre las opciones y propuestas de desarrollo que muchas veces promueven los gobiernos, y la valoración que las propias comunidades realizan de estas opciones. Un proyecto que no parta por reconocer estas distintas visiones, muchas veces en disputa, carecerá del potencial transformador que se requiere para asegurar la inclusión de los sectores más postergados y convertirse en una alternativa legítima para los actores del territorio.

En este escenario, planteamos la urgente necesidad de un nuevo pacto social, que cambie la estructura de desigualdad existente. Este proceso necesita del diálogo, de la inclusión de aquellas personas y comunidades excluidas, en igualdad de condiciones y bajo un marco de respeto. Pero no cualquier cosa que se denomine “diálogo” es realmente tal. Un diálogo verdadero no es una negociación en la que cada parte, incluyendo aquella con mayor poder, busca un acuerdo que le permita una ventaja. Un diálogo verdadero implica escuchar y entender al otro, y aprender en común, modificando las perspectivas iniciales y buscando un acuerdo básico. Por sobre todas las cosas, un diálogo verdadero se puede dar sólo en un contexto sin privilegios o diferencias de poder, de respeto férreo a los derechos humanos y la dignidad de las personas, sin violencia.

En Rimisp ponemos nuestros conocimientos y nuestro compromiso con el diálogo al servicio de la construcción de un nuevo pacto social para Chile, desde los territorios y las comunidades. Por eso, en las próximas semanas impulsaremos una serie de acciones que contribuyan a canalizar la protesta, hacia la búsqueda de soluciones para construir un nuevo arreglo social e institucional, más justo, más inclusivo y sostenible.