Imprimir

Inclusión Social y Desarrollo

México

Se reúne GDR México con organizaciones campesinas

25 julio, 2016

El ST del GDR México consulta con agrupaciones rurales sobre sus retos y oportunidades; participan representantes de organizaciones locales y nacionales, e investigadores de Rimisp.


En Cholula, Puebla, representantes de organizaciones campesinas realizaron un intercambio de comentarios y consideraciones con el Secretario Técnico (ST) del Grupo Diálogo Rural México (GDR México), Gustavo Gordillo de Anda. Entre los temas estuvieron los retos que enfrentan las agrupaciones rurales para desarrollarse y fortalecer sus proyectos, en materia de producción, comercialización e infraestructura y más; las restricciones que tienen para acceder a programas públicos; el efecto que sobre ellos surte la política social, y la perspectiva que tienen respecto del campo mexicano.

La reunión, denominada “Foro con organizaciones campesinas” y realizada el 8 de julio en el Hotel Real de los Naturales, contó con la presencia de Gerardo Franco Parrillat, director de la oficina en México de Rimisp-Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural. También de Héctor Robles, académico de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco (UAM-X), y de Antonio Yúnez, académico de El Colegio de México (Colmex), ambos investigadores asociados de Rimisp. De las organizaciones campesinas estuvieron Max Correa, secretario general de la Central Campesina Cardenista (CCC), José Juárez, directivo de la Unión de Ejidos de La Selva; José Inés Loria Palma, representante del Ejido de San Crisanto; Francisco Valencia Lira, de Productores Indígenas del Popocatépetl; Francisco Infante, de Roguiva AC, y Leonardo Durán y Álvaro Aguilar, de la Unión de Cooperativas Tosepan Titataniske. Asimismo, Lorenzo Trejo, del Centro de Calidad para el Desarrollo; Jimena Lee, del Observatorio Mexicano de Políticas para el Desarrollo AC, y los asistentes del ST del GDR México, Isaí  González y Santiago Ruy Sánchez.

Gerardo Franco habló de la historia, la misión y las actividades de Rimisp en América Latina y en México. Destacó el papel que juega Rimisp como “bisagra” entre el conocimiento, la investigación científica y las políticas públicas para el desarrollo de los territorios, así como su búsqueda de incidencia, por medio del diálogo, frente a la sociedad y los gobiernos. Ello, en cuatro rubros: desarrollo y cohesión territorial, inclusión social y productiva, biodiversidad cultural y territorio y agricultura para el desarrollo.

Gustavo Gordillo expuso el trabajo del GDR México como ejemplo de incidencia directa e indirecta y lanzó varias preguntas a los representantes campesinos respecto de sus organizaciones, sus vivencias, retos y necesidades, a modo de armar un rompecabezas con las respuestas.

Entre los planteamientos de los representantes campesinos destacaron:

1.- Se observa que las sociedades cooperativas son una buena opción de organización para los pobres. El capital de trabajo lo aportan las mismas familias.

2.- Hay escepticismo de parte de los campesinos ante la relación con el gobierno. Dicen que es “complicada” pues “prevalece la corrupción. Si no pertenece uno a un partido político, te ignoran o te cobran una parte”.

3.- Con la figura legal de ejido, resulta difícil obtener apoyos, por ello crean asociaciones civiles, que son “espejo” de su organización ejidal. Hay experiencias de ejidos que han orientado esfuerzos al cuidado de los recursos naturales, como la restauración de un manglar (en el caso de San Crisanto, el cual ha recibido pagos por servicios ambientales). El ejido San Crisanto tiene un plan estratégico a 20 años, se ajusta a una gran disciplina social y organizativa y no depende de los ciclos gubernamentales.

4.- La diferencia entre los grandes productores y los pequeños es la disponibilidad de insumos y acceso a capacitación que tienen los primeros y los segundos no. “Somos pobres, pero somos muchos”, comentó un participante de la reunión. Para enfrentar el problema, agregó, “hay que organizarse para producir, no para pedir”, no obstante que son escasos los mecanismos gubernamentales que estimulan los procesos de organización. Asimismo, es necesario establecer alianzas. De esta forma los campesinos pueden tener acceso a financiamiento, a innovación tecnológica y a diversas fórmulas que bajan los costos de producción, incluida la compra conjunta de insumos. También se puede así avanzar en la cadena de valor, e invertir en centros de acopio y procesamiento.

5.- Es necesario crear una cultura de aprecio por la vida campesina y por la forma de vida rural, y luego, transformar eso en principios. En el caso de la Unión de Ejidos La Selva, de Chiapas, que se conformó en 1979, la producción y comercialización de café orgánico ha sido un espacio privilegiado para articular pequeñas experiencias como modelos sociales de creación de cultura solidaria, de consumo-producción y de procesos orgánicos. Sin embargo, hay una tendencia a que grandes empresas se beneficien del concepto de “café orgánico”. Las preguntas que se hace la Unión son: ¿Cómo generar políticas que creen ecosistemas favorables para el desarrollo de las iniciativas campesinas?, y ¿cómo comunicarnos más y mejor con la sociedad?

6.- La Unión de Cooperativas Tosepan Titataniske, nacida hace 29 años, involucra a 35 mil familias de productores, cada una con un promedio de una hectárea, en la Sierra Norte de Puebla; y cuenta con varias vertientes, como la producción y comercio de café y miel, además de contar con una cooperativa de ahorro y préstamos, otra más de salud, otra de ecoturismo y una más de vivienda. Además cuentan con asociaciones civiles que atienden asuntos de capacitación, educación y asistencia técnica. Una de sus luchas es a favor de una educación y escuelas adaptadas a las condiciones de la región. Tienen un proyecto propio donde se enseña a los socios a hablar y escribir en sus propias lenguas indígenas. Los representantes de esta Unión consideran que hoy día hay crisis en la organización campesina, lo cual contrasta con el entusiasmo campesino por agruparse que hubo en los años 70s 80s.

7.- Con base en la experiencia que vive la Tosepan Titataniske, se observa una preocupación campesina por el interés de empresas mineras canadienses, mexicanas y chinas y proyectos hidroeléctricos de adueñarse de sus tierras.

8.- A las organizaciones preocupa la inercia en la política pública, pues no obstante las alternancias de gobierno, éstas continúan siendo y con muchas dificultades para acceder a los programas, dadas reglas de operación complicadas.