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Inclusión Social y Desarrollo

Juan Fernández, investigador principal de Rimisp

Rimisp contribuye a la agenda sobre juventud rural en América Latina

12 agosto, 2019

Los GDR tienen un doble objetivo: visibilizar a los jóvenes rurales en el debate público e incorporarlos al mismo, y analizar y hacer propuestas a tomadores de decisión para mejorar las estrategias y políticas que permitan promover la inclusión de los jóvenes rurales. Es así como en cada país, atendiendo a los contextos y agendas nacionales, se ha avanzado en distintas temáticas que, en su conjunto, están en total sintonía con las recomendaciones del Informe FIDA 2019. 


Acaba de presentarse el Informe de FIDA 2019, cuyo foco es la creación de oportunidades para los jóvenes rurales. En América Latina, Rimisp viene trabajando en esta agenda con fuerza en el marco del proyecto “Jóvenes rurales, territorios y oportunidades: una estrategia de diálogo de políticas” (2017-2019) con Grupos de Diálogo Rural (GDR) sobre juventud en Perú, Ecuador, Colombia y México.

La meta del proyecto -apoyado por FIDA- es mejorar las oportunidades económicas de los jóvenes rurales, a través de la evidencia generada en investigación y análisis de políticas y la incidencia con los gobiernos de cuatro países de América Latina: México, Colombia, Ecuador y Perú.

Para ello, organiza sus actividades en un componente de investigación, otro de diálogo político y asistencia técnica; y uno de aprendizajes (que monitorea, evalúa y difunde los resultados del proyecto). En el primero el objetivo mejorar nuestro conocimiento y comprensión de (i) las dinámicas de inclusión económica de los jóvenes rurales a nivel territorial, y ii) los marcos institucionales, políticas y presupuestos dirigidas a los jóvenes rurales en sus respectivos países.

El segundo, central del proyecto, busca capitalizar la legitimidad que ha ido adquiriendo la metodología de diálogo de políticas que desarrollan los GDR a lo largo de los años, para poner esta herramienta al servicio de mejores políticas púbicas para la inclusión económica de la juventud rural en México, Colombia, Perú y Ecuador. Los GDR promueven un proceso en el cual se conforma un espacio de diálogo con diversos actores, plural en cuanto a sus esferas de procedencia (actores del sector privado, de la academia, de organizaciones rurales, de pequeños productores, de organismos de cooperación internacional y agentes del sector público), transversal en cuanto a sus visiones, y con legitimidad, estos es, que quienes participan tienen a título personal una trayectoria o un reconocimiento que destaca su opinión como significativa en un determinado ámbito.

Los GDR son un espacio constructivo, es decir, quienes participan, lo hacen incentivados por un clima de respeto y confianza bajo la premisa de que ese diálogo va a derivar en sumar fuerzas para avanzar en un objetivo común. Se plantea desde la idea de generar propuestas, de construir soluciones o salidas a los problemas, no quedarse en la discusión o en la oposición de posturas. Por otro lado, es un espacio que se nutre de análisis y evidencias, es decir, el diálogo se enriquece y se facilita a partir de la presentación de estudios, para que haya un debate informado y se avance hacia una construcción discursiva colectiva.

Jóvenes con trayectorias y aspiraciones diversas, en cuya conformación son clave las oportunidades del territorio

En la agenda de investigación, en los primeros dos años del proyecto se avanzó en estudiar las aspiraciones de los jóvenes rurales (en América Latina y un estudio de caso en Perú), sus dinámicas migratorias (en Ecuador, México y Perú) y las políticas públicas dirigidas a ese segmento de la población. Los hallazgos indican que el tipo de territorio donde los jóvenes viven tiene una relación significativa con sus aspiraciones de inclusión económica (Cazzuffi et al, 2018), que las trayectorias de los jóvenes rurales son diversas y que algunas transiciones clave (acceso a educación, trabajo, parentalidad, migración) definen sus aspiraciones (Urrutia y Trivelli, 2018) y que, si bien los jóvenes son más móviles geográficamente que los adultos y los polos de expulsión de la población más joven se concentran en las áreas rurales, no todas las áreas rurales están perdiendo jóvenes, sino que lo hacen las que tienen mayores niveles de pobreza y dependencia de la agricultura, y menores niveles de capital humano (Cazzuffi y Fernández, 2018).

Por su parte, el gasto agregado en programas para la inclusión económica de la juventud rural en general representa un bajo porcentaje del gasto total de gobierno (entre el 0,01% y el 1,16%); una cantidad muy pequeña de los programas para la inclusión económica de la juventud rural está dirigida de manera exclusiva a dicho grupo, pues la gran mayoría de los programas identificados atiende a más segmentos de la población; y los apoyos son fuertemente sectoriales hacia actividades agropecuarias y van desde el desarrollo de capacidades hasta la capitalización de proyectos productivos. Lo anterior da cuenta en general de que no se están atendiendo adecuadamente las necesidades de la juventud rural, por cuanto no se consideran sus particularidades (Rodríguez, 2018; Leyton et al, en prensa).

En ese marco general, desde el caso de Perú surgen recomendaciones como las siguientes (Urrutia y Trivelli, 2018): (i) La última milla: llegar al ámbito rural y hacerlo con todos los servicios y con calidad; (ii) Diseñar políticas de protección social a la familia; (iii) Incorporar los territorios y los corredores económicos en las políticas públicas; (iv) Pensar más allá de una trayectoria lineal para la inserción laboral; (v) Crear espacios de diálogo sobre las aspiraciones para la comunidad; y (vi) Incorporar la tecnología.

Actualmente, en un estudio en curso, se busca integrar estos hallazgos profundizando en la configuración de las aspiraciones y trayectorias de los jóvenes rurales en los cuatro países, su interacción con el territorio y con las políticas públicas que pueden contribuir a reducir las restricciones para su inclusión económica.

Participación de jóvenes rurales en el debate de políticas y recomendaciones a los gobiernos

Los GDR tienen un doble objetivo: visibilizar a los jóvenes rurales en el debate público e incorporarlos al mismo, y analizar y hacer propuestas a tomadores de decisión para mejorar las estrategias y políticas que permitan promover la inclusión de los jóvenes rurales. Es así como en cada país, atendiendo a los contextos y agendas nacionales, se ha avanzado en distintas temáticas que, en su conjunto, están en total sintonía con las recomendaciones del Informe FIDA 2019.   

El GDR Ecuador se ha enfocado temáticamente en los ámbitos de educación rural y apoyo a emprendimientos rurales para la inclusión de la juventud rural, el mejoramiento de su productividad y aporte a sus territorios. La migración de los jóvenes del campo ha puesto sobre la mesa la urgencia de fortalecer la educación técnica y los bachilleratos técnicos para potenciar las capacidades de los jóvenes rurales y que las puedan desarrollar en sus propias localidades. El GDR Ecuador ha propiciado un relevante diálogo con la participación del Ministro de Agricultura y de la Subsecretaria de Educación Especializada e Inclusiva, con representantes de los jóvenes rurales, destacando la necesidad de aprovechar su capacidad de innovación y su potencial. Consistente con ello, a pedido de las autoridades, el GDR está apoyando a la subsecretaria de educación para potenciar el alcance de los bachilleratos técnicos. Por otra parte, el GDR promovió y apoyó la conformación de la Red Nacional de Jóvenes Emprendedores Rurales (RENAJER), agrupación que aglutina a cerca de 600 jóvenes de diferentes territorios del país, que han organizado actividades conjuntas y participan activamente en el espacio de diálogo.  

En Colombia, los análisis y diálogos han permitido comprender mejor cuáles son y cómo operan los factores que están a la base de la mantención e incremento de las zonas rurales con cultivos ilícitos. La reducción de la ilegalidad y el desarrollo sostenible de esas zonas representa un desafío que pone en el centro a los jóvenes, que requieren de acciones diversas, conjuntas y coordinadas para desempeñarse en actividades legales, que promuevan su desarrollo y el de sus territorios. El GDR-Colombia avanza poniendo evidencia y facilitando la suma de voluntades para que ello ocurra. 

En Perú, se ha evidenciado que para la inclusión de la juventud rural se necesita de un esfuerzo complementario de muchos actores públicos y privados, así como de energías específicas de agentes públicos puestas al servicio de ese objetivo. Se están desarrollando distintos análisis y propuestas en esa línea y entre ellos está el de los gobiernos locales, señalados en los diálogos como un actor fundamental, por su proximidad y conocimiento de los territorios. El GDR Perú ha analizado qué pueden hacer para promover el desarrollo de los jóvenes rurales con énfasis en su inclusión económica y cómo cobra relevancia su acción en un marco más amplio, promoviendo acciones concretas.

En México, las situaciones de violencia y falta de oportunidades en el campo hacen cada día más relevante la visibilización e incorporación de los jóvenes rurales al debate y la presentación de evidencias y propuestas a tomadores de decisión del gobierno para que las acciones hacia ellos se fortalezcan y mejoren. Para ello, el GDR México ha sumado a su red a nuevas organizaciones de la sociedad civil vinculadas al trabajo con jóvenes, relevando sus experiencias, con énfasis en aquellas que promueven su participación social y política. Además, avanza en la coordinación de propuestas para hacer más pertinentes y eficaces las medidas gubernamentales en materia de juventud rural.