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Inclusión Social y Desarrollo

GDR-Perú

¿Qué pueden hacer los gobiernos locales para promover el desarrollo de los jóvenes rurales?

25 abril, 2019

Los municipios rurales del Perú abarcan más del 70% de todos los municipios del país y pueden jugar un rol clave en la inclusión económica de la juventud rural. Investigadoras del Grupo de Diálogo Rural analizaron a los gobiernos locales, sus competencias y  destacaron los ejemplos de buenas prácticas promoviendo el desarrollo de las y los jóvenes.


Los gobiernos locales pueden jugar un rol claro en el desarrollo económico de las y los jóvenes rurales, como los espacios de institucionalidad más cercanos a la población. Sin embargo, en Perú no se conocía información precisa respecto a lo que han hecho los gobiernos locales, provinciales y distritales en esta materia.

Es por eso que la Secretaría de Descentralización de la Presidencia del Consejo de Ministros encargó al Grupo de Diálogo Rural de Perú realizar un informe al respecto. El documento –a cargo de las investigadoras Guiselle Romero, Micaela Reátegui y Brenda López y que aún está en proceso- presenta una serie de recomendaciones de acciones que pueden realizar los gobiernos locales rurales para promover el desarrollo de las y los jóvenes, con especial énfasis en su inclusión económica, además de presentar casos de municipios que hayan intervenido a favor de la juventud rural.

En Perú viven en total 1.348.027 jóvenes rurales, que representan el 22,2% de la población joven. El equipo liderado por Romero hizo una revisión de la normativa del país para identificar la competencia de los gobiernos locales sobre los jóvenes rurales y analizó las características de los 1.397 distritos rurales que identifica la Secretaría de Descentralización, de los cuales el 43% (608 distritos) tienen menos de 2000 habitantes.

La revisión arrojó que de 217 proyectos con financiamiento en 2018, 162 se llevaron a cabo en distritos rurales, pero solo 18 en aquellos que tienen menos de 2000 habitantes. Se destacaron algunos programas que apuntan al desarrollo económico local, como el “Mejora de la articulación de pequeños productores al mercado”, del Ministerio de Agricultura y Riego, que fomenta el desarrollo de capacidades productivas y comerciales, así como la transferencia tecnológica y la innovación. Sin embargo, el estudio advierte que las municipalidades no tienen un rol activo en el alcance de los resultados y que hay un bajo involucramiento en las actividades. Los propios beneficiados creen que es necesario que los gobiernos subnacionales tengan un rol más activo en esto.

La investigación también destaca las buenas prácticas, es decir, iniciativas de desarrollo económico local realizadas por municipalidades. La mayoría ocurre en las urbanas, como la bolsa de trabajo para jóvenes de la Municipalidad Provincial de Cusco, los concursos de emprendedores jóvenes con asesoría especializada en Lima o el fomento de la crianza de cuyes en la municipalidad distrital de Pitumarca.

En el caso de las rurales, se destacaron solo dos iniciativas: El fortalecimiento de capacidades competitivas de la red de productores de artesanía textil en la municipalidad de Ccatca y la gestión de potencialidades productivas de la municipalidad de Colquioc.

Las investigadoras advierten que varias de estas prácticas están pensadas para el ámbito urbano. Las bolsas de trabajo, por ejemplo, pueden tener un sesgo hacia empresas ubicadas en ciudades, al que los cursos de capacitación técnico, que refuerzan oficios requeridos en ámbitos urbanos más que rurales.

Otra buena práctica identificadas es Procompite, una estrategia mediante la cual los gobiernos regionales y locales pueden destinar hasta el 10% de sus recursos presupuestados destinados a proyectos equipos, maquinarias, insumos, materiales y servicios de agentes económicos organizados. Si bien es una iniciativa interesante, depende del presupuesto de inversión de cada municipalidad, lo que perjudica a las más pequeñas.

Otras iniciativas, como el Plan de Incentivos, que se ha constituido como un mecanismo permanente de transferencia de recursos en función de metas, no entrega ningún incentivo relacionado a la inclusión de jóvenes o jóvenes rurales.

En cuanto a las recomendaciones que entrega el informe a los gobiernos locales para promover el desarrollo de los jóvenes rurales, está el aprovechar los Colegios de Alto Rendimiento, programas sobre los que si bien no tienen poder de decisión, sí pueden realizar campañas de difusión sobre su existencia y requisitos para acceder. Este tipo de iniciativas puede ser clave para niñas y adolescentes mujeres, que muchas veces ven truncadas sus expectativas por el embarazo adolescente. Esto, además, no requiere personal extra ni especializado en los gobiernos locales.

También se recomienda trabajar con CETPROS e institutos superiores no universitarios, ya que el trabajo con estos servicios puede ser crucial en que mejorar la situación de los jóvenes rurales, otorgándoles herramientas que puedan generar oportunidades en sus propias localidades.

Los gobiernos locales son intermediarios claves en el traspaso de información y en la implementación de proyectos productivos, pero también requieren recursos humanos y técnicos, fortalecer sus capacidades y reducir las brechas financieras que sufren las municipalidades sin recursos.