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Colombia

Oportunidades para implementar los ODS en Colombia y América Latina

6 agosto, 2019

América Latina y el Caribe cuentan con una plataforma que promueve la investigación, la formación, el trabajo en red y la incidencia para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.


El Centro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para América Latina y el Caribe, (CODS),es una plataforma de encuentro y pensamiento que busca enlazar la investigación académica con los debates, las decisiones de política pública y del sector privado para contribuir al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

El Centro fue creado en el año 2018 como una unidad académica en la Universidad de Los Andes y trabaja en alianza con 10 universidades de la región. A la fecha, ha desarrollado diversos talleres y avanza en la puesta en marcha de una estrategia de formación, así como en un observatorio de datos relacionados con el cumplimiento de la Agenda 2030 en América Latina.

Dialogamos con Felipe Castro, subdirector del CODS sobre las principales apuestas y retos para implementar la Agenda 2030 en la región.

¿Cómo opera el CODS en América Latina?

El Centro tiene como objetivo conectar el trabajo de investigación que se realiza en las universidades con los ODS para generar incidencia en el debate público, en las decisiones de política y en las decisiones que toman las empresas.

En este sentido, el Centro estableció una alianza inicial con 10 universidades y centros de investigación.

¿Cuáles son las líneas de trabajo?

Tenemos 5 prioridades temáticas y 3 líneas de trabajo.

Las prioridades temáticas son:  Ciudades sostenibles; descarbonización de las economías; economías ilícitas y su relación con temas ambientales y sociales; el uso de suelo, biodiversidad y deforestación; y, consumo y producción sostenible.

Alrededor de ellas, desarrollamos 3 grandes actividades. La primera consiste en conformar alianzas con universidades y realizar talleres regionales, como el Seminario Ciudades y Comunidades Sostenibles realizado en Chile este año, donde participó Rimisp.

La segunda gran actividad es formación. Estamos diseñando cursos masivos, abiertos y en línea sobre Desarrollo Sostenible, dirigido especialmente a empresas y funcionarios públicos.

La tercera actividad consiste en crear un observatorio de datos para medir el avance en el cumplimiento de los ODS en la región, con estadísticas oficiales de los países y con datos de la encuesta de percepción que vamos a realizar en 7 países de América Latina para medir las actitudes proambientales de las personas en términos de reciclaje, uso de transporte público, de comportamientos frente al cambio climático, etc.

¿Cuáles son las principales brechas que se pueden destacar en la implementación de los ODS?

Como sabemos, América Latina es una de las regiones más desiguales del mundo, pero en términos relativos, esa desigualdad ha venido disminuyendo paulatinamente. No obstante, se observa una desigualdad al interior de los países que ha venido aumentando.

En términos generales, a nivel regional hay una visión de las principales economías latinoamericanas, otra, de aquellas economías que todavía están en un desarrollo medio y, por otro lado, la visión de la zona del caribe, de estados insulares, quienes tienen sus propias características. Por ejemplo, en términos de datos, el caso del Caribe es crítico. Hay países que incluso no cuentan con una encuesta de hogares con una periodicidad mínima anual. Entonces, en este tema, hay una brecha grandísima con América Latina continental.

Al interior de los países, específicamente en Colombia, hay muchos ODS que en términos prácticos, están muy avanzados, especialmente las metas sociales en las capitales y en los departamentos donde se concentra la actividad económica, pero en la periferia los niveles de acceso a servicios básicos siguen siendo insuficientes.

¿Cómo el Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022 (PND) impulsa la implementación de la Agenda 2030 en Colombia?

Este PND tiene un mensaje político interesante en términos de visibilizar los ODS, porque no todos los Planes son tan explícitos en mostrar las metas y en comprometerse con indicadores concretos.

Colombia tiene el CONPES 3918, mediante el cual se definen metas de largo plazo para el cumplimiento de los ODS. El PND recoge esas metas, define una hoja de ruta para los próximos 4 años y ese es un elemento importante.

Sin embargo, en la dimensión de Desarrollo Sostenible tiene unas metas que, a nuestro juicio, son poco ambiciosas. Una, por ejemplo, es todo el tema de la movilidad eléctrica. Hay una apuesta grande en términos de profundizar la movilidad eléctrica en el país porque sabemos los problemas de calidad del aire que tenemos en Bogotá y en Medellín, pero la meta es de apenas 6.600 vehículos eléctricos matriculados a 2022.

¿Cuáles son los principales desafíos y oportunidades para la implementación de la Agenda 2030 en Colombia?

Colombia tiene un protagonismo político de primer nivel porque estuvo en las discusiones de Rio+20, momento en el cual se empezó a conectar la agenda ambiental con la agenda de desarrollo, y propuso esta idea del Desarrollo Sostenible que consistía en juntar ambas agendas. Entonces, tiene una posición política fuerte para seguir incidiendo, para conectar las políticas del cambio climático con las políticas de biodiversidad y ver las convergencias que existen entre ambos procesos.

A nivel interno, es muy importante profundizar medidas que cambien comportamientos. Muchos de los problemas asociados al Desarrollo Sostenible están basados en el consumo de bienes o de servicios que generan externalidades negativas al medio ambiente. Tuvimos un ejemplo relativamente exitoso con la aprobación del impuesto al carbono en la Reforma Tributaria de hace 2 o 3 años, también con la introducción del impuesto a las bolsas plásticas, que es algo con lo que ya todos nos familiarizamos y ha generado una reducción en consumo de bolsas plásticas.

¿Cómo podría Rimisp sumar al trabajo que se realiza en el Centro?

Tenemos muchas cosas en común, como una perspectiva latinoamericana. En la medida que se adelanten actividades, podemos identificar colaboraciones más concretas.