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Entrevista

Nancy Mejía: “Invertir en una población tan noble como los jóvenes es invertir en el presente y en el futuro”

14 agosto, 2019

Licenciada en Comunicación y Máster en Periodismo y Asuntos Públicos, Nancy Mejía Herrera llega a Rimisp – Centro Latinoamericano de Desarrollo Rural para asumir el rol de investigadora en la Oficina México. Capacitada en temas de Derechos Humanos, Derechos Sexuales, Perspectiva de Género, Periodismo de Datos e impacto en Políticas Públicas, Nancy cuenta sobre sus expectativas y visiones sobre el desarrollo de las principales áreas temáticas del centro.


Licenciada en Comunicación y Máster en Periodismo y Asuntos Públicos, Nancy Mejía Herrera llega a Rimisp – Centro Latinoamericano de Desarrollo Rural para asumir el rol de investigadora en la Oficina México. Capacitada en temas de Derechos Humanos, Derechos Sexuales, Perspectiva de Género, Periodismo de Datos e impacto en Políticas Públicas, Nancy cuenta sobre sus expectativas y visiones sobre el desarrollo de las principales áreas temáticas del centro.

¿Cómo conociste Rimisp – Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural?

En México, Rimisp es un centro muy conocido en grupos de nicho, específicamente en grupos académicos tanto en la Ibero y como la UNAM.

Además, conozco al doctor Gustavo Gordillo, que fue parte de la fundación del Partido Alternativa Social Demócrata, partido feminista, que tenía su veta también campesina y después de ese experimento donde hicimos trabajo conjunto, nos seguimos la pista en otras investigaciones en Chiapas. Allí me llama la atención esta conexión con el mundo rural. Luego yo seguí especializándome en temas de derechos humanos y derechos de las mujeres, con foco en la participación política y siempre observando a Rimisp a través de las redes sociales porque me parece que los documentos que publican son muy interesantes.

Y cuando supe de la convocatoria me pareció súper interesante porque conjugaba dos cosas que estaba buscando: regresar a hacer incidencia en un momento interesante político en México y el contacto nuevamente con jóvenes, lo cual es muy importante para mí. Yo fui una de las fundadoras de Redefine México, que anidó el Instituto Simone de Beauvoir en 16 estados del país y esa fue una etapa muy bonita de mi vida. Allí nuestra posición era formar desde lo jóvenes para los jóvenes, liderazgos para que pudieran hacer incidencia.

 

¿Cómo aporta la investigación aplicada al desarrollo de las sociedades latinoamericanas?

El rol de los investigadores implica generar la evidencia para que las personas puedan sustentar sus peticiones. En el caso de la investigación con jóvenes, por ejemplo, es una oportunidad de ser escuchados y reconocidos.

¿Qué pasa habitualmente con los jóvenes y las mujeres rurales? Los desacreditan si no tienen cómo demostrar que sus problemas son problemas reales. En mi experiencia, si tú llegas con esa evidencia, te escuchan.

Rimisp tiene investigadores de muy alto nivel. Las fuentes a las que se allegan son oficiales y no hay forma de desacreditar es. Entonces el tema es cómo seguir generando estos datos, y luego, cómo los volvemos más cotidianos para que puedan ser accesibles y ampliados en difusión.

Sin datos y sin evidencia no podemos hacer incidencia. Y así tampoco damos palos de ciego.

Sabemos que existen muchos problemas públicos y el Estado es quien decide si le va a dar atención o no a eso que llamamos problemas. Con la evidencia viene aparece esta parte de inteligencia colectiva: el Estado no puede solo, necesita conocer lo que piensan todas las partes y ahí se juega un papel muy importante. Y esa legitimidad que tiene Rimisp como actor, aquí juega como respaldo, sumada a la de universidades, académicos y otras organizaciones.

 

¿Qué importancia das al trabajo en red que Rimisp realiza?

Tiene una importancia fundamental, por ejemplo, para la incidencia en el avance de los derechos de las mujeres, si llegas acompañada no solo por un colectivo de mujeres, sino que también por académicos, te escuchan.

La red permite avanzar y desarrollar inteligencia colectiva. Si tú eres activista, tú quieres incidir y el trabajo en red es vital.

En ese sentido, en México, el boom de las redes sociales ha ayudado mucho a visibilizar y posicionar temas. En México Twitter se convirtió en una herramienta muy eficaz que te permite comunicarte en tiempo real y de manera directa con los tomadores de decisión, con eso iniciar un debate y darle seguimiento.

Así fue con el debate en torno al aborto. Con tuitazos, primero, luego argumentando a través de los hilos, arrobando al mapa de actores, así se iniciaron los debates. Y después de eso tuvieron que abrir diálogo con la sociedad civil, comités de defensa, con la academia, comité de bioética… muchos coincidimos en Twitter y comenzamos a hacer red, reuniéndonos en cafés y construyendo en colectivo.

Para México la red social es un vehículo relevante, especialmente tras la penetración de internet en los territorios y el aumento del número de usuarios de redes sociales.

 

¿Cuál es tu percepción sobre la aplicación de inteligencia colectiva en grupos de trabajo?

En relación con la construcción que tienes de equipo, las inteligencias son distintas; múltiples, interdisciplinarias. Es significativo contar con la presencia de sociólogos, antropólogos, agrónomos; a mi me parece muy importante. Es como un rompecabezas. Puedes ir jugando. La inteligencia colectiva es clave porque pasa mucho que se requiere, tanto en la academia como también en el mundo rural.

Desde la vivencia de cada uno vemos problemas diferentes. Es importante escuchar, entender, ser muy empático, entender las distintas perspectivas, ser flexible y no perder de vista los objetivos. 

Yo no soy agrónoma y soy más urbana que rural, pero sentarme con las diferentes partes nos hace respetar un concepto que sale de manera conjunta.

Para el trabajo de campo es muy importante porque nadie lo sabe todo y la escucha activa te permite obtener información importante, comprender cuáles son tus mínimos.

No te sientas tú sola. Así com hacen los GDR; reúnes a unos más radicales y a otros que no tanto.

Esta parte de ser empático y escuchar ayuda mucho para estos procesos. Es vital.

 

¿Por qué poner el foco sobre jóvenes rurales? 

Si quieres hablar de proporción de la población, no puedes dejar de hablar de los jóvenes. Son ellas y ellos los encargados de producir, y no desde el futuro, sino desde ahora, desde el presente. Y si no inviertes en ellos vas a estar perdido. Con el cambio climático vas a tener un bloque de ancianos muy grueso y si hoy no inviertes en ellos, no hay posibilidades de que en tu vejez puedas vivir bien.

Además, es un tiempo en que tienes un ímpetu que hay que aprovechar, es una etapa de la vida en la que puedes ser creativo y colectivo. Y si bien no es la norma, es una etapa donde muchos tienen una inquietud, y si puedes conjugar esa energía demostrándoles que pueden hacerlo, mejor. 

Invertir en una población tan noble como los jóvenes es invertir en el presente y en el futuro.

 

¿ Por qué invertir en estudiar la experiencia de las mujeres rurales y sus territorios?

En México ,porque se ha feminizado el campo. Pero más allá de eso, son las mujeres en el campo las que se preocupan del cuidado y son las que más padecen.

Sin ser dueñas de la tierra son la mitad de la población, sin estar en los órganos de representación de los ejidos son las que se encargan de administrar, siendo que están fuera de todo juego de toma de decisión. 

En general en las mujeres, y no solo en las jóvenes,  son las más rezagadas.

 

¿Cómo se puede edificar un camino resolutivo ante los conflictos socioterritoriales?

Aunque mi experiencia está basada en problemas de índole política y salud pública, me han sorprendido dos cosas: De dos años hasta acá, la península de Yucatán, por actos de corrupción y  afectaciones muy graves en zonas de reservas naturales protegidas, ha tenido en consecuencia, el despojo de tierras. Pero también huracanes, sequías y sargazos. Esto, que suena caótico y catastrófico, no se entiende si no lo pasas por las personas, si no entiendes que hay personas afectadas, que sufren, que quieren un cambio, y que se vuelven actores importantes para entender las dependencias de la explotación y cómo lo podemos hacer de una forma sana.

La clave está en descifrar cómo generamos modelos para la población que no sean a base de devastación y explotación, donde todos salgamos ganando.

La emergencia medioambiental, cuando no implica impacto turístico, por ejemplo, no está visibilizada.  Los conflictos socioterritoriales, los recursos humanos, los conflictos de agua, las mineras, son lugares donde hay muchas voces que escuchar.

Es apasionante si es que esa incidencia logra que una comunidad, en mayor o menor medida, obtenga un comercio más justo, pues no será el tiradero de otras ciudades. Despertar la conciencia y si además se institucionaliza, pues da mucho sentido para levantarse a diario e ir a hacer algo más que un trabajo, hacer activismo.

 

¿Por que es importante el poder fortalecer los vínculos rural-urbano?

Es totalmente injusto que todos los alimentos que consumimos en lo cotidiano sean generados por personas que viven en condiciones miserables, que están en la peor de las marginalidades. Están los grandes productores, pero existe otro porcentaje que por un tema de justicia, merece atención.

La mejor opción hoy para los jóvenes no puede ser mudarse a una ciudad para tener mejores condiciones, porque no es cierto. Que sea justo, que sea bien pagado, no implica que debes estar incomunicado en la sierra. Otra vez, frente a este cambio climático inminente, debemos cambiar nuestro patrones de consumo y generar estas zonas intermedias, puntos de conexión rural urbanos como alternativas para quienes necesitan transitar. Como un tema de justicia y de sustentabilidad. Y si esto no lo podemos poner sobre el foco, entonces no entiendo de qué estamos hablando. Los temas de Rimisp, son temas muy necesarios.