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Capacidades para la Incidencia: Red para la construcción de paz territorial en el Alto Patía y Norte del Cauca

Colombia

Mejorar las condiciones de salud como paso fundamental en la construcción de paz

25 octubre, 2019

Así lo evidencia el análisis realizado por la iniciativa “Capacidades para la Incidencia”, mediante la cual, con el apoyo de la Unión Europea en Colombia, se apoya a las organizaciones de la sociedad civil en la Subregión del Alto Patía y Norte del Cauca en los diversos  procesos de construcción de paz


Según la Organización Mundial de la Salud en Colombia la buena salud constituye un requisito indispensable para alcanzar un desarrollo sostenible. En el país por cada 1.000 nacidos vivos, 15 tienen probabilidad de morir antes de alcanzar los cinco años y en tal sentido, los indicadores de salud materno infantil se relacionan con las capacidades de una sociedad para garantizar el bienestar de esta población.

Bajo esta premisa, la iniciativa “Capacidades para la Incidencia” analizó dos indicadores que dan cuenta del estado de salud en los 24 municipios que integran la subregión del Norte del Cauca y Alto Patía en Colombia, lo cual representa un insumo para que las organizaciones campesinas, afrocolombianas, indígenas y de mujeres que habitan en estos territorios, se documenten con datos oficiales y puedan incidir en la decisiones de política pública que determinan el desarrollo de sus territorios.

Como primera medida, se analizó la Cobertura de vacunación Pentavalente municipal en menores de un año (CVP). Este indicador mide el porcentaje de niños menores de 1 año que ha recibido la tercera dosis de la vacuna Pentavalente: Vacuna contra la Difteria, Bordetella pertussis (tosferina), tétanos; hepatitis B; haemophilus influenza tipo B. Esta vacuna previene en gran medida las muertes infantiles , así como discapacidades físicas producto de dichas enfermedades, lo cual está relacionado con las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Colombia tiene la meta de alcanzar un 95% de cobertura en esta vacuna, sin embargo, en 2016, el total nacional llegaba a 91,3.

De acuerdo con el análisis realizado, la subregión del Norte del Cauca y Alto Patía tuvo una mejoría entre los años 2014-2016. De los 24 municipios que integran la subregión, 15 mejoraron la cobertura de vacunación Pentavalente, y para 2016, 9 municipios (37,5%) cumplieron o superaron la meta de cobertura del 95%.
El promedio de cobertura en la región en este periodo de tiempo fue de 90,13%, y en general todos los municipios mantuvieron una cobertura superior a 65% durante el período mencionado. Sin embargo, el análisis señala que en el departamento del Cauca, solo 3 municipios conservaron una cobertura superior a la meta del 95%: Miranda, Santander de Quilichao y Toribío. El resto no lo logró.

“Alcanzar esta meta es fundamental porque representa el primer escalón en el acceso a los servicios de salud y en la prevención de enfermedades y muertes. De acuerdo con la información disponible aún tenemos retos en materia de salud infantil en la subregión que tienen que ver con la consistencia en la capacidad de llegar a la meta planteada. Si bien a nivel general ha venido mejorando los resultados de la Cobertura de la Vacuna Pentavalente, y la mayoría de los municipios se encuentran por encima de la media nacional, no sucede lo mismo con la meta planteada del 95%” afirmó María Clara Pardo, Coordinadora de la Iniciativa Capacidades para la Incidencia.
En el documento “Motivos de no Vacunación en menores de 5 años en cuatro ciudades colombianas”, sus autores establecen que los determinantes de bajas tasas de CVP en Colombia están relacionadas con factores de información respecto a los efectos y beneficios de la vacunación; factores socioeconómicos y geográficos; factores institucionales y de servicios de salud.

Por tanto, los resultados del CVP en la Subregión del Norte del Cauca y el Alto Patía, podrían estar directamente relacionados con las capacidades institucionales, las condiciones geográficas y de infraestructura de los municipios que la integran, así como consecuencias propias de las dinámicas del conflicto armado. “En Colombia, la salud de un niño no debería estar determinada por el lugar en que nace y por ello es tan relevante el papel que desempeña el PDET para mitigar estas condiciones y contribuir a cerrar las brechas entre los territorios más afectados por el conflicto y el resto del país” afirmó María Clara Pardo, Coordinadora de la Iniciativa Capacidades para la Incidencia.

Otro indicador del contexto de la salud que permite dar una mirada a las condiciones de bienestar de una población es la Tasa de fecundidad específica en mujeres de 10 a 14 años (TFE). Este indicador mide el número de nacidos vivos por cada 1000 mujeres en dicha edad. Es preciso aclarar que toda relación sexual con menor de 14 años es considerada como abuso, por ende, ilegal y punible penalmente en Colombia, razón por la cual, los resultados de este indicador están asociados a los niveles de violencia sexual, violencia basada en género, protección de la niñez y acceso a servicios de salud sexual y reproductiva.

Para el período 2014-2016, el análisis se realizó con la información disponible para 21 de los 24 municipios de la subregión. De ellos, solo 16 (76%) han mejorado sus resultados y han reducido la TFE durante el período 2014-2016.

No obstante, se resalta una situación que evidencia los fuertes contrastes al interior de la subregión. Por un lado, 10 municipios (47,6%) en el año 2016 mantuvieron los niveles de la TFE por encima al promedio nacional (4,25), es decir tenía un mayor número de embarazos en niñas entre los 10 y 14 años. Suarez arrojó los peores resultados al registrar la TFE más alta de la subregión en 2016 (9,64) ocupando el puesto 35° a nivel nacional respecto a los municipios con las TFE más altas.

Pero de otro lado, se encuentra el municipio de Miranda que para el mismo año, tuvo la mejor cifra de TFE al interior de la subregión, ocupando además el quinto lugar a nivel nacional con el mejor resultado de este indicador, es decir, una baja tasa de embarazos en niñas de la edad mencionada.

“La subregión del Norte del Cauca y el Alto Patía viene mejorando los resultados de los niveles de la Tasa de fecundidad específica en mujeres de 10 a 14 años, no obstante, los desafíos siguen siendo importantes, más cuando las consecuencias de este fenómeno en la vida de las madres adolescentes y de los recién nacidos, implican riesgos de salud y perpetúan los patrones de pobreza que se reproducen de generación en generación. Es necesario fortalecer la interacción entre los municipios más destacados en cuanto al mejoramiento de resultados y los que aún enfrentan altos retos, para que la transferencia de conocimiento institucional y comunitario permita generalizar las buenas prácticas” comentó María Clara Pardo.

En este sentido, el análisis releva diversos retos en la dimensión de Inclusión Social. El primero, está relacionado con el fortalecimiento institucional de los entes territoriales, no solo aquellos que intervienen en el sector salud. El segundo, está relacionado con la disposición de información actualizada que facilite la toma de decisiones tanto para las autoridades como para la comunidad. Finalmente, los esfuerzos por la consolidación de la interacción entre autoridades y comunidades de la subregión para que las decisiones de política pública sean tomadas considerando las condiciones territoriales locales y las visiones de las comunidades.

Rimisp, el Instituto de Estudios Interculturales de la Javeriana de Cali y la Fundación Avina, con el apoyo de la Unión Europea, avanzan en su ejercicio de generar insumos que permitan comprender las características y la intensidad de estas dinámicas de desarrollo rural con enfoque territorial para la construcción de paz a partir del análisis de la información existente.