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Inclusión Social y Desarrollo

GDR Colombia

Los jóvenes rurales y los cultivos de coca: ¿cuáles son sus alternativas?

20 junio, 2019

“Nuestro propósito es exponer un portafolio de recomendaciones que propicien el desarrollo de opciones lícitas para la generación de ingresos de los jóvenes rurales que se encuentran en territorios con presencia de cultivos de coca y minería ilegal. Para ello, consideramos fundamental comprender de cerca sus realidades, expectativas, limitaciones y oportunidades” afirmóÁngela Penagos, Secretaria Técnica del GDR.


La expansión de los cultivos ilícitos y las consecuencias que esta situación genera en las oportunidades de desarrollo de los jóvenes rurales son analizadas por el Grupo de Diálogo Rural (GDR) en Colombia.  Durante el primer semestre del año 2019, el GDR Colombia adelantó una serie de análisis sobre las condiciones de los jóvenes que habitan en territorios afectados por la presencia actividades ilícitas para formular recomendaciones de política que promuevan alternativas para su desarrollo.

“Nuestro propósito es exponer un portafolio de recomendaciones que propicien el desarrollo de opciones lícitas para la generación de ingresos de los jóvenes rurales que se encuentran en territorios con presencia de cultivos de coca y minería ilegal. Para ello, consideramos fundamental comprender de cerca sus realidades, expectativas, limitaciones y oportunidades” afirmóÁngela Penagos, Secretaria Técnica del GDR.

En este sentido, un primer diagnóstico realizado permite inferir que los municipios afectados con la presencia de cultivos de uso ilícito y minería ilegal tienen una incidencia global de la pobreza del 81%, la cual es considerablemente más alta respecto al promedio nacional 69% (Censo Nacional Agropecuario,2014). De igual manera, la desigualdad es mayor en las zonas afectadas que presentan un índice GINI de 0,49 frente al 0,45 del promedio nacional y de las zonas libres de estos cultivos.

En cuanto a cobertura de educación, los municipios con cultivos de coca alcanzan apenas el 25% de cobertura neta en el 2016, mientras que los municipios sin estos cultivos tienen una cobertura promedio del 42%. Asimismo, el porcentaje de la población entre los 5 y los 24 años que asistió a alguna institución educativa en los territorios afectados fue del 53% en 2005, frente al 62% de los municipios libres de estos cultivos (DANE, 2005).

Así mismo, según los análisis de la encuesta del Programa Transformado Territorios, el 15% de los jóvenes que habitan en los municipios afectados por cultivos ilícitos priorizados por las políticas del posconflicto, no tiene empleo. Esta cifra supera en 3 puntos la cifra de sus pares en municipios priorizados no afectados.

Pese a lo anterior, este diagnóstico permitió evidenciar que lamayor parte de los jóvenes encuestados confía que se encontrará en un escalón socioeconómico más alto, tendrá mayores ingresos y una mejor calidad de vida en el mediano plazo.

Asimismo, Sergio Guarín, Director del área de posconflicto en Fundación Ideas para la Paz – FIP presentó en uno de los espacios de diálogo, el análisis realizado por esta organización sobre el Informe de Monitoreo de Cultivos Ilícitos de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNDC). Destacó que la extensión de los cultivos de coca ha ido de la mano de los procesos de colonización de las tierras, pero con una baja formalidad en la propiedad de la tierra. “Los municipios afectados por cultivos ilícitos cuentan con un alto rezago agropecuario, superior al rezago de los municipios rurales no afectados. En ese sentido, pareciera que la coca tiene incidencia sobre la capacidad productiva de los municipios” puntualizó Guarín.

Respecto a la composición de las familias cultivadoras, afirmó que el 49% de las familias cuenta en su núcleo con alguna mujer que desarrolla actividades productivas o asociadas a la economía del hogar.

Por lo tanto, las dinámicas que se tejen alrededor de estas actividades general un control territorial, donde esta actividad es una fuente importante de ingresos de buena parte de los hogares y, en consecuencia, una de las principales fuentes de empleo para la población.

No obstante, los jóvenes rurales en Colombia tienen un gran potencial para enfrentar estos desafíos y contribuir a la transformación rural inclusiva y sostenible. En Colombia, la Red Nacional de Jóvenes Rurales, es un escenario de encuentro que busca generar lazos de construcción, liderazgo, identificar problemáticas e intereses de los y las jóvenes en el ámbito rural para promover el acceso a oportunidades.

Gracias a su participación en el GDR en Colombia, se avanza en la coordinación de un espacio de encuentro con jóvenes entre los 14 y 28 añosque habitan en zonas con presencia de cultivos ilícitos,con el fin de traspasar de los datos a la realidad para identificar una serie de temas para profundizar la investigación para formular recomendaciones de política que promuevan alternativas para su desarrollo.

“Muchas veces los jóvenes no tienen otra alternativa y son forzados por los grupos armados para ser parte de esas cadenas de producción. O, por otro lado, a veces ellos se dan cuenta que estas economías, que estos cultivos, son mucho más productivos que los cultivos que han venido trabajando con sus familias por muchos años. Por esa razón es importante invertir en los jóvenes, invertir en proyectos que sean tan productivos como este tipo de cultivos y que les permita quedarse en el campo”.Sebastián Pedraza, integrante de la Red Nacional de Jóvenes Rurales

De esta manera, la apuesta del GDR gira en torno a la formulación de una propuesta que, indague por las oportunidades para los jóvenes que presentan las zonas afectadas por las dinámicas ilícitas sobre la base de lograr cambios en políticas e instrumentos que permitan a estos jóvenes desplegar su potencial.

“Es necesario entender cómo las comunidades han respondido a las consecuencias de estas actividades y cómo el desarrollo de estas capacidades puede ser aprovechado en la creación de alternativas lícitas para la generación de ingresos y el desarrollo social”, puntualizó Ángela Penagos, Secretaria Técnica del GDR.