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Editorial

Los desafíos territoriales que plantea la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible

27 febrero, 2018

Cristian Leyton. Investigador principal de Rimisp. Doctor en Política Social en la Universidad de Bristol, Reino Unido, Magíster en Gestión y Políticas Públicas por la Universidad de Chile, Trabajador Social por la Pontificia Universidad Católica de Chile. 


Los ODS emergen de una mirada multidimensional y holística del desarrollo, donde se invita a actores públicos, privados y de la sociedad civil a trabajar en conjunto para su consecución. Este enfoque les otorga a los ODS un carácter integrado, interrelacionado e indivisible, desafiando las tradicionales estructuras de gestión de los asuntos públicos que reproducen lógicas sectoriales y fundamentalmente guiadas desde políticas nacionales, que no necesariamente responden a las particularidades de los territorios.

En este sentido, el Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural – RIMISP ha venido mostrando la centralidad de considerar la dimensión territorial en el análisis de los desafíos de implementación de los ODS, por un lado, para dar cuentas de las relevantes brechas de desarrollo y las desiguales posibilidades de alcanzar las metas establecidas por la Agenda 2030 que existen entre los territorios subnacionales de los países de América Latina, y por otro, la necesidad de promover procesos de articulación y coordinación intersectorial y entre los diversos niveles de gobierno que hagan viables abordajes integrales en coherencia con los desafíos que plantean los ODS.

De ahí, que resulte fundamental los aportes analíticos que entrega el Informe Latinoamericano sobre Pobreza y Desigualdad 2017, que, en su primera parte, da cuenta de estas brechas territoriales en indicadores asociados a 9 de los 17 ODS y presenta el Índice de Equidad Territorial (IET-ODS), un indicador sintético que resume las brechas entre territorios de un determinado país, para un conjunto acotado de ODS y de metas para las cuales se dispone de información desagregada a nivel territorial. Estas brechas evidenciadas deberían ser abordadas por los países de la región si quieren avanzar en la Agenda 2030 con cohesión territorial y “sin dejar a ningún territorio atrás”. En su segunda parte, el informe analiza dos experiencias territoriales que muestran esfuerzos consistentes de articulación de instituciones y actores, avanzando en calidad e intensidad de la coordinación para el logro de propósitos compartidos. Ambas experiencias dan luces de mecanismos y aspectos críticos a considerar para avanzar en procesos de articulación y coordinación de actores e instituciones en los territorios, y que iluminan la búsqueda de estrategias que permitan abordar adecuadamente un aspecto crítico en la implementación de los ODS en la región.

En esta misma línea, en un trabajo conjunto realizado con el Stockholm Invironment Institute (SEI) en el marco del Independent Research Forum, hemos venido generando espacios de reflexión y analizando -con los funcionarios públicos de 13 países de la región encargados de la implementación de la Agenda 2030- los desafíos que este proceso implica. En este marco, entre los principales desafíos -junto a la gestión del presupuesto y seguimiento estadístico de los ODS- la necesidad de alcanzar mayores niveles de articulación y coordinación, no solo entre sectores de gobierno, sino también, y fundamentalmente, con los niveles intermedios y locales de modo de avanzar adecuadamente en la implementación de la Agenda en los países de la región.