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Inclusión Social y Desarrollo

Nueva propuesta

Lineamientos para una política de juventud rural en Colombia

20 diciembre, 2017

El Grupo de Diálogo Rural de Colombia presentó el pasado 5 diciembre, una propuesta basada en la participación, la organización, la educación y la generación de ingresos, como temas fundamentales para construir una política pública para la juventud rural en un escenario de construcción de paz y reconciliación.


Las características de la ruralidad colombiana y los casi 3 millones de jóvenes que la habitan, exigen la formulación de una política pública diferenciada e integral que garantice el mejoramiento de sus condiciones de vida y la permanencia en sus territorios.

Desde esta perspectiva, el Grupo de Diálogo Rural de Colombia presentó el pasado 5 diciembre, una propuesta basada en la participación, la organización, la educación y la generación de ingresos, como temas fundamentales para construir una política pública para la juventud rural en un escenario de construcción de paz y reconciliación.

La propuesta, elaborada con el apoyo de la Red Nacional de Jóvenes Rurales, tiene por objetivo promover el desarrollo de capacidades y la generación de oportunidades para los jóvenes rurales, de manera que puedan mejorar sus condiciones y calidad de vida y contribuir a la transformación económica, social, cultural e institucional de los territorios.

“Los jóvenes rurales en Colombia están en situación de vulnerabilidad, pero tienen potencial para construir una ruralidad más innovadora, competitiva y diversificada, y desempeñar así un papel estratégico en el desarrollo de los territorios” puntualizó Santiago Perry, Secretario Técnico del GDR Colombia y director de la Corporación PBA.

En lo que respecta a la participación y organización de los jóvenes rurales, la propuesta establece la necesidad de garantizar una participación más activa y efectiva de este grupo poblacional. Para ello, sugiere reformar y simplificar las instancias de participación establecidas en el Estatuto de Ciudadanía Juvenil, limitando el número de los integrantes del Consejo Nacional de Juventud Rural, promoviendo representación de jóvenes que habiten en las zonas rurales en estos espacios, y dinamizando las metodologías creadas para su funcionamiento.

Así mismo, señala la necesidad de fortalecer las organizaciones de jóvenes rurales existentes, mediante el desarrollo de habilidades que les permitan planear las actividades y llevarlas a cabo con la sostenibilidad e incidencia requerida para la transformación de sus territorios. Asimismo, la reducción de trámites y costos relacionados con la asociatividad; la creación de oportunidades que les permitan tener una estabilidad financiera y una estrategia de gestión del conocimiento, son elementos importantes que permitirían fortalecer la participación de la Juventud rural con el apoyo de entidades como la Agencia de Desarrollo Rural, la Unidad Administrativa Especial de Organizaciones Solidarias y el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA).

En materia de educación rural, la política pública debe reflejar la relación entre educación y desarrollo. Garantizar el acceso y permanencia a un sistema educativo de calidad, les permite a los jóvenes rurales mejorar sus posibilidades de generación de ingresos, desempeñarse en actividades innovadoras y reforzar su sentido de pertenencia. 

Para ello, se propone diseñar un programa de eliminación del analfabetismo en jóvenes rurales; establecer la gratuidad de la educación rural –preescolar, básica y media- y de sus insumos (alimentación escolar, textos, transporte, útiles); crear incentivos para garantizar el acceso y la permanencia de la mujer rural, y mejorar la infraestructura de las instituciones educativas.

De otro lado, una de las principales razones para la migración del campo a la ciudad es la ausencia de oportunidades económicas en las zonas rurales. Por lo tanto, es preciso asegurar la generación de ingresos de los jóvenes rurales mediante el acceso a activos productivos y bienes públicos y sociales. La propuesta destaca la importancia de facilitar el acceso a la propiedad rural como principal activo productivo del campo y crear opciones de crédito a la medida de las características de los jóvenes rurales.

Adicionalmente, es importante integrar en los Sistemas Territoriales de Innovación, propuestos por la Misión para la Transformación del Campo, la participación de las organizaciones juveniles.

“Consideramos que, ante todo, la política debe construirse desde los territorios, con la amplia participación de los jóvenes rurales y sus organizaciones, teniendo en cuenta las dinámicas y características específicas de cada uno de ellos. Es fundamental, que contemple las diferencias entre géneros y las particularidades de las diversas etnias que en ellos habitan” afirmó Santiago Perry, Secretario Técnico del GDR Colombia y director de la Corporación PBA.

La propuesta fue comentada por Juan Carlos Reyes Cañón, director del Sistema Nacional de Juventud Colombia Joven,  Natalia Ruíz Rodgers, Viceministra de Educación Superior y Diego Mora, Director de Desarrollo Rural Sostenible ​del Departamento Nacional de Planeación, quienes destacaron la importancia de la iniciativa y la necesidad de precisar las acciones que se requieren para su implementación.