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Grupo de Diálogo Rural diseña su plan de trabajo 2019: Visibilizar a los jóvenes rurales

12 marzo, 2019

Miembros del GDR proyectaron su actividad para 2019; propiciar la conexión de políticas públicas con las necesidades de los jóvenes rurales en territorio, una prioridad. El GDR aprovechará el proceso de formación de una red nacional de jóvenes rurales para interactuar directamente con ellos.


La política pública encaminada a jóvenes en México, que presenta una nueva orientación con el actual gobierno federal, implica una oferta fuerte, pero es insuficiente en instrumentos para ser conocida y aplicada en los territorios rurales.

Por ello, el Grupo de Diálogo Rural México (GDR) propone centrar sus actividades este año en identificar los mecanismos de conexión disponibles (de formación y capacitación) para que esta política se ejecute con éxito la inclusión social y económica de las y los jóvenes mexicanos. A la vez, el Grupo planea establecer una interacción más directa con jóvenes aprovechando la creación de una red nacional de jóvenes rurales que está en ciernes, afirmó Isidro Soloaga, secretario técnico del GDR, durante la primera reunión del Grupo que se realiza este año y cuyo objetivo fue definir su plan de trabajo 2019.

Perla Carolina Gris Legorreta, investigadora asociada del Grupo, señaló que en las semanas recientes sostuvo encuentros uno a uno con los co-convocantes del GDR. De esas reuniones se derivó que, en 2019, el GDR deberá trabajar en la generación de evidencia puntual sobre la situación y perspectivas de las juventudes rurales, considerando las políticas públicas nuevas dirigidas a este sector de la población, así como promover que esa evidencia incida de manera oportuna en ajustes o mejora de tales políticas.

Lo que se busca, dijo, es aumentar la visibilización de los jóvenes rurales en la agenda pública y potenciar los mecanismos para que estos actores tengan una ventana de intercambio e incidencia con quienes toman las decisiones en esta materia, particularmente en lo que se refiere a empleo, migración y educación, dado que existen diferencias claras entre las condiciones de los jóvenes rurales y los urbanos y hoy por hoy las políticas están sesgadas hacia estos últimos.

“Queremos generar productos que nos digan en qué medida estas políticas están alineadas con las expectativas de los jóvenes rurales. Al parecer lo que hay tiene un matiz muy urbano”, dijo la investigadora, quien también es parte del equipo del Instituto Belisario Domínguez (IBD) del Senado de la República. Para lograr esos productos, exhortó, “vamos a utilizar insumos que ha generado Rimisp, como el Diagnóstico de las Juventudes Rurales de México, y pedimos que sus organizaciones [participantes del GDR] compartan los estudios, análisis descriptivos, investigaciones y evidencias de casos de éxito que tengan”.

De esa manera, “pondremos el foco en variables donde es interesante recoger información y valorar el éxito de los instrumentos de política, para luego, cuando sea el momento de hacer propuestas o recomendaciones sobre las políticas públicas, contar con elementos y capacidad y tomar acción de inmediato”.

Otra directriz del GDR este 2019 será analizar las políticas dirigidas a jóvenes de manera separada desde diversos ámbitos e instituciones, para plantear sugerencias y recomendaciones que prevengan resultados mixtos o contradictorios.

En la reunión, celebrada el 8 de marzo en la Sala “Maestro José Luis Ceceña Gámez” del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (IIEc-UNAM), participaron Zoé Van Gelder, antropóloga e investigadora independiente; Yolotzin Zamora, de la Unión de Cooperativas Tosepan, de Puebla, y Alejandro Barragán, del Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria, quienes informaron de acciones preparatorias para una caravana de jóvenes que se realizará la última semana de mayo y donde participarán en principio jóvenes rurales de la Sierra Norte de Puebla (de Tosepan, entre otras organizaciones) y de la península de Yucatán, así como de “la escuelita” del Fray Vitoria, que es un centro de capacitación de personas jóvenes en derechos humanos. También, jóvenes de otras organizaciones presentes en la convocatoria de la caravana, como el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible (CCMSS).

La iniciativa de la caravana, que integra un conversatorio de unos 150 jóvenes en la Sierra Norte de Puebla y la visita a varias organizaciones comunitarias, surgió por “el interés de los jóvenes por tener más formación en políticas públicas, de entender mejor el terreno político”, dijo Zoé. “Muchos trabajan en proyectos propios o en varias organizaciones (campesinas y sociales) y pensamos en ver cómo formarnos para incidir en políticas públicas y formar redes de jóvenes para dialogar y hacer propuestas. Los jóvenes tienen interés en conocer más de las nuevas políticas”, señaló Yolotzin.

Zoé comentó que la expectativa es consolidar esas redes y a los jóvenes como sujetos políticos. “Vamos a mapear a los jóvenes y seguir apostando a mecanismos de encuentro”.

Zoé, Yolotzin y Alejandro informaron que prevén en un mediano plazo un encuentro nacional de jóvenes rurales y comentaron también que algo que escuchan de los jóvenes con quienes interactúan, y que son líderes en sus comunidades, es que quieren participar en políticas públicas, pero sienten que no están suficientemente preparados aún para sentarse a dialogar directamente con funcionarios de Secretarías de Estado. “Pensamos que en un año o año y medio podría darse ese diálogo”, dijo Zoé.

Isidro Soloaga, director de la Cátedra de Investigación de Dinámicas Territoriales y Bienestar de la Universidad Iberoamericana, habló de la experiencia del GDR Perú, el cual ha logrado que representantes de los jóvenes se reúnan directamente con funcionarios públicos para expresar sus visiones y tratar de incidir en la política pública.

Consideró que la caravana es una excelente oportunidad para conocer las voces de los jóvenes rurales mexicanos, y planteó que el GDR participe de esa experiencia de tal manera que sirva como caja de resonancia de sus problemáticas. Sin duda, dijo, es necesario ver qué necesidades de capacitación hay para que, desde una perspectiva de agencia/empoderamiento, los jóvenes puedan apropiarse de la políticas púbicas que el nuevo gobierno diseñó para ellos.

Jimena Lee, académica del IIEc-UNAM, resaltó la importancia de que el GDR acote los productos que va a generar (si se va a ocupar de temas como desarrollo, inclusión, salud, etcétera), y con qué metodologías, respecto de la situación de los jóvenes rurales. Habló del Observatorio Mexicano de Políticas para el Desarrollo donde ella participa y comentó que las experiencias allí recogidas pueden servir para generar reflexiones sobre los intereses del GDR.

Al final de la reunión Perla Carolina Gris Legorreta dijo que elaborará un documento base para que luego los participantes del GDR lo enriquezcan y se defina así la versión final del plan de trabajo 2019 del Grupo. “Vamos a plantear productos muy específicos que podamos elaborar en conjunto; vamos a poner en la agenda pública situaciones [de los jóvenes rurales] que no estén visibilizadas y a documentar la incidencia del Grupo”.

En el encuentro del GDR participaron también Moira del Ponte, del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA); María Ayala, de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza; Isaí González, académico del IIEc-UNAM y participante del Observatorio Mexicano de Políticas para el Desarrollo; Marina Leal, especialista en temas ambientales y sociales en zonas rurales; Rubén Vázquez, experto de políticas públicas, y Esteban Guijarro, investigador de Rimisp.