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Ecuador

Las mujeres aportan el 76% del Tiempo de Trabajo no Remunerado

28 marzo, 2019

De acuerdo con la última actualización de este indicador, publicada por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos del Ecuador (INEC), las mujeres ecuatorianas destinan 88 horas de trabajo a las labores del hogar, en comparación a las 12 que dedican los hombres. El aporte anual de las ecuatorianas a la economía del hogar equivale a $15.1 mil millones de dólares.


Preparar el desayuno, alistar a los niños para el colegio, lavar la ropa de de la familia, alimentar a la mascota de casa, tender las campas, barrer el piso, hacer las compras, cocinar el almuerzo, ayudar en las tareas escolares, son algunas de las actividades que a diario realizar Margarita Cisneros, ecuatoriana de 43 años, quien se encarga de la mayor parte de las labores domésticas.

 “Mi esposo trabaja más de diez horas fuera de casa. Él se hace cargo de arreglar el jardín, lavar el auto o jugar con nuestros hijos, pero la mayoría de las cosas de la casa las hago yo”, dice. Sonríe cuando se le pregunta si percibe alguna cantidad de dinero por este trabajo. Está consciente de la importancia que tiene su labor y del tiempo destinado a cumplirla, pero no conoce que esta realidad es parte de una estadística que poco a poco comienza a cuantificarse en América Latina.

El Tiempo de Trabajo No Remunerado (TNR) es aquel destinado a las actividades domésticas, de cuidado y de apoyo a la comunidad sin obtener un pago o remuneración. Se lo cumple en el hogar propio o en actividades para la comunidad.

De acuerdo con la última actualización de las Cuenta Satélite del  Trabajo no Remunerado de los Hogares (CSTNRH), publicada hace pocos días por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos del Ecuador (INEC), las mujeres ecuatorianas destinan 88 horas de trabajo a las labores del hogar, en comparación a las 12 que dedican los hombres para las mismas actividades. El total de horas anuales que se emplean en tareas domésticas y de cuidado es de $11.823 millones, lo que representa una producción anual de $19.880 millones de dólares, equivalente al 20% del Producto Interno Bruto.

En valor monetario esta diferencia se traduce de la siguiente manera. El aporte anual de las ecuatorianas a la economía del hogar es del 76%, que equivalen a $15.1 mil millones de dólares, frente al 24%, es decir $4.7 mil millones de dólares, de parte de los hombres.

Roberto Castillo, director ejecutivo del INEC, explica el papel que juega conocer estas cifras con un enfoque de género. “La importancia de dar una valoración económica a algo que en las estadísticas tradicionales no está valorado y si algo no está valorado no existe. Por eso las oficinas de estadísticas del mundo hemos empezado a realizar estos ejercicios para cuantificarlos. Prueba de esa gran fuerza que se ha dado al enfoque de género es que una de las metas de la agenda 2030, exhorta a los países a generar cuentas satélites para generar periódicamente el aporte que tiene a la economía este trabajo doméstico”, indica.

Entre las actividades medidas por el organismo se encuentran la limpieza de la casa, tender las camas, arreglar el jardín, o lavar la vajilla. Al contrario, el arreglo de vehículos, la reparación de la vivienda o acarrear el agua son tres de las 15 excepciones de actividades, en las cuales el hombre laboró más tiempo que la mujer. En total son 66 las tareas cuantificadas por el INEC y según esta actualización, 51 de ellas son realizadas en mayor proporción por las mujeres.

Por ejemplo, en las denominadas actividades culinarias las mujeres contribuyen con el 87.1%, frente al 12.9% de los hombres que se dedican a esta misma labor. La misma diferencia se registra en tareas como el cuidado de la ropa con un 84.7%  de parte de las mujeres, vs el 15.3% de los hombres. O en la limpieza del hogar con un 71.3% cumplido por las mujeres,  en relación al 28.7% de los hombres.

Así también, la participación de la mujer en el cuidado de los niños es mayor, con un 84.7%, mientras que los hombres registran un 15.3%.

El valor del TNR representó el 33% del gasto de consumo final de los hogares en la economía total, esto significa que por cada $100 dólares de gastos de los hogares existe un ahorro de $33 dólares debido al no reconocimiento económico del trabajo reproductivo o no remunerado.

El informe también recoge que, independientemente del grupo étnico al que pertenezcan, las mujeres muestran mayor participación en la producción del TNR respecto a los hombres. La brecha más alta se encuentra en el segmento de afroecuatorianos, con un 80.3% de participación de la mujer. Le sigue el 78,6% registrado en la categoría de blancos, a continuación el 78,3% en mestizos; continúa el 77,3% en el grupo montubio y finalmente el 76,3% en el segmento poblacional de indígenas.

Castillo manifiesta que “a lo largo del tiempo, este es un tema estructural. Estas decisiones intrahogar de los roles que tenemos no han cambiado en los últimos años”, aunque se registran unas leves modificaciones relacionadas con el nivel de ingresos del hogar. A mayores niveles de ingresos, la participación de los hombres se incrementa, pero la brecha se mantiene.

El estudio del INEC concluye que “estas condiciones de desigualdad entre mujeres y hombres, con respecto a la corresponsabilidad en el trabajo de cuidados para el hogar y la comunidad son determinantes, pues para las mujeres aquello afecta sus posibilidades de conquistar su autonomía económica y la realización plena de sus proyectos de vida”.

Este análisis es compartido por  Iveth Orellana, secretaria técnica del Consejo Nacional para la Igualdad de Género, quien recuerda que el artículo 333 de la Constitución Política del Ecuador reconocer al TNR como una labor productiva y establece que el Estado “debe promover entre otras cosas un régimen laboral que facilite servicios e infraestructura y horarios de trabajo adecuados y de manera especial, con cuidado infantil o a las personas con discapacidad, y otros necesarios para que las personas trabajadoras puedan desempeñar sus actividades laborales. Con estos resultados tenemos una comprensión numérica para comprender el alcance del TNR y específicamente la sobrecarga que significa para la vida de las mujeres”, indica.

La funcionaria manifiesta que la Encuesta del Uso del Tiempo evidencia que las mujeres emplean 22 horas semanales más que los hombres en realizar trabajos no remunerados. Si bien las horas de TNR se traducen en un aporte del 20% al PIB, representan también en una pobreza de tiempo en la vida de las mujeres, quienes pierden espacios que podrían dedicarlos a su autocuidado o a la realización personal. El ingreso de las mujeres en el mercado laboral no ha conseguido que los hombres se impliquen mayoritaria y corresponsablemente en las actividades domésticas y de cuidado en el hogar.

“Como instancias que estamos a cargo de la formulación de la política pública nuestro mayor desafío es plantear alternativas para que este ahorro de casi $20 millones de dólares no sea a  costa del tiempo, bienestar y calidad de vida de las mujeres”, puntualiza.