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Género y migración

Rimisp y el Ministerio de la Mujer desarrollan estudio sobre dinámicas migratorias, derechos y autonomías de mujeres migrantes en Chile

20 marzo, 2018

“Hay una especie de resistencia sociocultural al fenómeno de la migración, pero depende de dónde sea la migración. El trato que se da a argentinas y venezolanas, mujeres con rasgos blancos, es muy distinto al que se da a peruanas o bolivianas, o a haitianas”, precisa Juan Fernández, coordinador del estudio.


Para conocer las inequidades, brechas y barreras de género que experimentan las mujeres migrantes en Chile, en el ejercicio de su autonomía física y económica, Rimisp – Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural, llevó a cabo un estudio para mirar de cerca esta situación, ante la creciente y diversa migración durante los últimos años en Chile.

La investigación fue contratada por el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género, y su División de Estudios y Capacitación en Género.

Bajo el nombre de Estudio exploratorio sobre autonomías física y económica de las mujeres migrantes en las regiones Metropolitana, de Tarapacá y Antofagasta, la investigación buscó caracterizar cuantitativamente, a través de datos secundarios, a las mujeres migrantes, a nivel regional, enfatizando en los ámbitos de trabajo, violencia contra las mujeres, salud y educación, además de explorar, sistematizar y analizar cualitativamente el fenómeno de la migración en dichas dimensiones a partir de los relatos de las propias mujeres migrantes y de miembros de organizaciones de ayuda a migrantes y funcionarios públicos.

Para referirse al contexto de esta investigación, Juan Fernández, investigador de Rimsip y coordinador del estudio, explica: “Actualmente se ha duplicado el número de migrantes y se ha diversificado mucho. Antes, había ciertos países que concentraban la migración, como Perú y Argentina. Pero ahora ha tomado fuerza Colombia, Venezuela y Haití, y con ello también se ha manifestado una feminización de la migración, especialmente desde Colombia y Perú”.

El estudio, que focaliza en dos fenómenos de manera conjunta: las dinámicas migratorias y los derechos y autonomías física y económica de las mujeres, además, advierte que hablar de “las mujeres migrantes” como un todo homogéneo es un error, pues existe una significativa diversidad de situaciones, trayectorias y experiencias de interacción en Chile, en los ámbitos sociales e institucionales, que están dadas de modo preponderante por el país de origen y la diferencia establecida por la sociedad chilena entre las “extranjeras”, generalmente blancas, y las “inmigrantes”, cuando se trata de mestizas, indígenas y afrodescendientes, donde el racismo juega un rol clave.

“Hay una especie de resistencia sociocultural al fenómeno de la migración, pero depende de dónde sea la migración. El trato que se da a argentinas y venezolanas, mujeres con rasgos blancos, es muy distinto al que se da a peruanas o bolivianas, o a haitianas”, precisa Fernández.  “Además, hacia las mujeres hay dos tipos de discriminaciones más fuertes solo por ser mujeres: Primero, la maternidad. Tener hijos, como barrera para el mundo laboral. Y segundo, la sexualización del cuerpo, donde hay un trato discriminatorio y violento hacia las negras o morenas al asociar conductas de prostitución y denostarlas por el color de piel o por su cultura”, agregó.

Sobre los principales resultados

Para dar a conocer la información recabada en este estudio, el 2 de marzo se efectuó el conversatorio “Mujeres Migrantes en Chile: Interculturalidad y Equidad de Género” en el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género, jornada en la que se presentaron los principales resultados del estudio y que contó con la presencia de un destacado panel de comentaristas conformado por Eduardo Thayer, académico UCEN y Presidente Consejo consultivo migrante, María Emilia Tijoux, académica de la Universidad de Chile, Gloria Leal, directora Instituto de la Mujer y Delia Curahua, encargada Programa Migrante Recoleta. Al evento asistieron  más de 80 personas. El encuentro también fue transmitido en vivo vía streaming por las redes sociales del Ministerio y ha sido reproducido por más de 4 mil usuarios. (Revive el conservatorio aquí)

En la ocasión se facilitaron los resultados del estudio, que se organizan en cuatro grandes secciones. La primera corresponde a la caracterización cuantitativa, a través de datos secundarios, de las mujeres migrantes enfatizando en los ámbitos de trabajo y sus características, violencia contra las mujeres, salud y educación.

La segunda, más breve, corresponde a la exploración temática con expertos para la apertura de preguntas y énfasis que permitirían orientar la investigación en torno a la oferta pública y a la experiencia de las mujeres migrantes.

La tercera presenta un análisis detallado de los marcos institucionales y la oferta pública a mujeres migrantes en los ámbitos de educación, trabajo, salud y violencia contra las mujeres.

Y finalmente, la cuarta presenta un análisis de la experiencia migratoria de las mujeres, especialmente en torno al ejercicio de las autonomías física y económica, desde sus propias voces.

Destaca la necesidad de comprender la interseccionalidad en la experiencia de las mujeres migrantes, donde las inequidades operan como procesos superpuestos por ser migrante, mujer, negra o indígena, lo que depende del país de origen y los estereotipos culturales construidos en la sociedad chilena. También la necesidad de avanzar en la institucionalidad desde una legislación de seguridad del Estado hacia un enfoque de derechos humanos, donde además se supere la lógica de asimilación por una de reconocimiento de la diversidad, tanto desde las políticas públicas como desde la sensibilidad ciudadana. 

(Descarga el documento completo aquí)

El equipo de trabajo de Rimisp estuvo conformado por Juan Fernández (coordinador), Vivián Díaz, Valentina Cortínez, Javiera Torres y Tatiana Aguirre.

*Descarga entrevista a Juan Fernández en Foro Ciudadano de Radio Universidad de Chile.