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Inclusión Social y Desarrollo

Diálogo y Encuentro

En el GDR-Ecuador los jóvenes rurales dialogan con las autoridades

31 mayo, 2019

El más reciente encuentro del Grupo de Diálogo Rural contó con la presencia del ministro de Agricultura, Xavier Lazo, representantes del sector financiero y de la Red Nacional de Jóvenes Emprendedores Rurales (Renajer). Durante el espacio los emprendedores expusieron sus necesidades y escucharon recomendaciones de parte de los participantes en el foro.


Hace tiempo atrás Diego Loaiza, joven emprendedor cafetalero de la Costa del Ecuador, creía impensable dialogar cara a cara con alguna autoridad gubernamental. Sin embargo, en la actualidad, el coordinador de la Red Nacional de Jóvenes Emprendedores Rurales (Renajer) no solo que ha tenido la oportunidad de conversar con varios funcionarios estatales, representantes de organismos internaciones, y de la empresa privada, si no que ha recibido consejos para su emprendimiento de parte del propio ministro de Agricultura ecuatoriano, Xavier Lazo.

¿Cómo ha podido darse esta oportunidad? A través de las reuniones del Grupo de Diálogo Rural de Ecuador (GDR-Ecuador), Diego y varios jóvenes rurales integrantes de la Renajer y emprendedores del país andino se han sentado en la misma mesa para exponer su problemática, pero también sus visiones y soluciones para lograr mejores oportunidades para sus pares, particularmente y para la ruralidad, en general. Además del ministro de Agricultura, se han establecido conversaciones con autoridades del Ministerio de Educación o con una diversidad de representantes del sector privado, académico y de la cooperación internacional que han escuchado, aprendido y sugerido diversidad de criterios a los jóvenes que acuden a las sesiones del Grupo.

“Sin el GDR no hubiéramos tenido la oportunidad de dialogar con tantas personas que nos han aportado tanto. No habría existido el nexo para poder conversar y escuchar al ministro Lazo, por ejemplo, que nos ha mostrado un rostro muy humano de lo que puede ser el gobierno y vemos que con sus consejos y sugerencias se pone en nuestros zapatos. Es fundamental que esta forma de hacer las cosas que es propia del GDR se mantenga, ya que es un espacio muy importante para los jóvenes y más aún de una Red como la nuestra, que está consolidándose”, señala Diego.

En la más reciente reunión del GDR-Ecuador, efectuada hace pocos días, pudo evidenciarse este método de trabajo del Grupo. El rol de las cooperativas de ahorro y crédito en el financiamiento productivo del agro y de los jóvenes emprendedores rurales fue el eje del encuentro, en el que varios integrantes de la Renajer participaron activamente exponiendo su realidad y escuchando las propuestas de parte del sector financiero, así como el estatal.

De su lado, el secretario de Estado, Xavier Lazo, compartió su propia experiencia como emprendedor del agro. Contó sus vivencias e hizo sugerencias a los jóvenes como la importancia de ver aspectos clave como la rentabilidad real del negocio, la depreciación de la maquinaria, el margen de ganancias, la programación de ventas, frente a las condiciones de crédito, entre otros aspectos.

“Me agrada mucho ser parte de iniciativas como esta. No solo porque todavía soy joven, sino porque todavía sigo emprendiendo. Es muy interesante ver los nudos que se pueden presentar, resolverlos y fomentar los emprendimientos. Joven rural, pobreza rural, mujer rural, educación, crédito y emprendimiento, son para todos palabras claves para resolver lo estructural”, señaló el ministro Lazo.

De su lado Teresa Quizhpe, joven emprendedora rural de la provincia de Loja y vicecoordinadora de la Renajer, se mostró muy satisfecha con los resultados de la reunión. “Durante el diálogo pudimos escuchar consejos muy importantes que nos dieron el Ministro y los representantes de las cooperativas. Uno de los aspectos más importantes que nos recomendaron y que quedó como un acuerdo es la capacitación en educación financiera, que es un aspecto fundamental y que nos hace mucha falta a los jóvenes del campo”, manifestó, al tiempo que señaló que el GDR le ha permitido una comunicación “más efectiva con las autoridades, sin la necesidad de enviar cartas y pedir citas para ser recibidos”.

Este encuentro  se constituyó en un diálogo constructivo entre los actores públicos y privados del agro con las cooperativas de ahorro y crédito que ofrecen sus servicios en las zonas rurales del país. Entre los principales aspectos que se trataron fue el  planteamientos de alternativas para facilitar el acceso al financiamiento de productores y jóvenes emprendedores rurales a través de estas entidades crediticias.

Por su parte el secretario técnico del GDR-Ecuador, Ney Barrionuevo, realizó una exposición sobre la situación de las cooperativas en el país y la importancia del financiamiento para el agro y para los jóvenes emprendedores rurales.

Durante su intervención indicó que existen un total de  946 cooperativas a nivel nacional, lo que se constituye en un peso importante, dentro del panorama financiero del país, además de representar un gran potencial para el futuro.

De acuerdo con la Superintendencia de la Economía Popular y Solidaria (SEPS) 9 de cada 10 dólares colocados en el mercado, en calidad de préstamo, se destinan para el consumo y la microempresa.

Pero, ¿quiénes son los pequeños productores, agricultores familiares y jóvenes rurales que requieren el financiamiento para desarrollar sus actividades en el Ecuador? Debemos entender que un 85% de las Unidades de Producción Agrícola (UPA) pertenecen a pequeños productores, y concentran menos de 10 hectáreas cada una. El costo de producción de una hectárea de ciclo corto es de alrededor de $1.500. En la Sierra, los costos pueden llegar de $3.000 a $5.000, con minifundios que pueden ser de menos 1 hectárea.

Las principales demandas de los solicitantes del medio rural son para los créditos productivos, la maquinaria y equipos y la adquisición de la tierra. Y desafortunadamente los obstáculos con los que se encuentran los demandantes de préstamos generalmente son que su actividad se considera de alto riesgo, debido a los problemas  asociados al cambio climático en la agricultura tropical y andina.

Así también se presentan problemas de falta de regularización de la propiedad de la tierra, de los futuros beneficiarios de los créditos. Y quienes desean destinar el dinero del préstamo a emprendimientos se enfrentan a la incertidumbre de precios de los mercados domésticos y de exportación.  

Estos desafíos afectan principalmente a los jóvenes rurales, quienes por lo general no son propietarios de las tierras que trabajan y no poseen todos los conocimientos para iniciar y mantener un negocio propio o emprendimiento. Por ello, la construcción de productos financieros específicos para la ruralidad, con un eje dirigido a la juventud del agro, es fundamental para insertar a este importante segmento de la población en el escenario crediticio y el desarrollo.

Actualmente en el Ecuador, 1.5 millones de jóvenes, de entre 15 y 29 años, viven en las áreas rurales.