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El Informe Latinoamericano sobre Pobreza y Desigualdad 2017 se presentó en Quito

14 marzo, 2018

La cuarta edición de este documento editado por Rimisp – Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural analiza la desigualdad territorial sobre la base de los indicadores vinculados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de la ONU.

 


“Nuestro mensaje es que ninguna persona se quede atrás, pero ningún territorio tampoco. ¿Por qué el enfoque territorial para abordar los temas de articulación? Porque creemos que el territorio es un espacio más que propicio para resolver los grandes problemas que los aquejan”, señaló Ignacia Fernández, directora Ejecutiva de Rimisp – Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural (Rimisp), durante la presentación del Informe Latinoamericano sobre Pobreza y Desigualdad 2017 “No dejar ningún territorio atrás”.

En esta cuarta edición, el documento regional pone en discusión la desigualdad territorial desde la mirada de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), considerando indicadores a nivel subnacional para algunos de estos objetivos, e indagando en la articulación de actores. Este aspecto es central para la implementación de la Agenda 2030  de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Para ello, se realiza un análisis territorializado de una serie de 27 indicadores que dan cuenta de 20 metas vinculadas a nueve de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), establecidos por la Organización de las Naciones Unidas en su Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

El lanzamiento del Informe se realizó la mañana del 9 de marzo pasado en el hotel Dann Carlton de Quito y contó con la presencia de académicos, representantes del sector público, privado y de la cooperación internacional, investigadores, estudiantes, y pequeños productores, entre otros. Durante la presentación de los resultados de este esfuerzo bianual, Ignacia Fernández explicó la sinergia entre la visión con la que trabaja Rimisp y los ODS de la agenda 2030. “La invitación que nos hace la agenda  con unos objetivos de desarrollo sostenibles, es muy consistente con el enfoque territorial con el que venimos trabajando.  La invitación que nos hace la agenda 2030 es entender que el norte y el sur están conectados y que los cambios en las políticas que se toman en el norte impactan en el sur y que al interior de los países, los problemas están implicados entre sí. Entonces, vemos, que no sirve ni la agenda de salud, ni la agenda de educación, ni la agenda agrícola, si no las miramos conjunta e integradamente para resolver problemas complejos”, indicó.

 

El Informe evidencia que América Latina ha realizado considerables avances económicos y sociales en las últimas décadas. Sin embargo, estas mejoras no han alcanzado a todos los territorios por igual. Como consecuencia, aún persisten grandes brechas al interior de los países de la región en prácticamente todos los aspectos centrales del desarrollo humano y social. Los territorios rezagados tienden a tener características comunes: son más pequeños en términos de población, son más rurales, tienen una mayor proporción de población perteneciente a pueblos originarios o afrodescendientes y, en menor medida, tienen mayor proporción de población menor de 15 años.

 

Las mayores brechas territoriales se concentran, justamente, en aquellas metas de desarrollo sostenible que reflejan objetivos más exigentes, como la reducción del embarazo adolescente, las mejoras en la calidad de la educación, la disminución de la desigualdad económica o el logro de una mayor equidad de género.

La Directora Ejecutiva de Rimisp hizo hincapié en la importancia de cerrar estas brechas territoriales para permitir un desarrollo integral de los países.

El Informe se estructura en dos secciones principales. La primera parte exhibe la evolución de las brechas territoriales de desarrollo identificadas en ediciones anteriores, pero las organiza en coherencia con los ODS, de modo tal de evidenciar las brechas existentes al interior de los países para el cumplimiento de la Agenda 2030. Presenta, además, los resultados del Índice de Equidad Territorial.

La segunda parte, en cambio, profundiza en el análisis de experiencias de articulación y coordinación de actores en territorios específicos de Colombia y Ecuador. Las iniciativas, Nuevos Territorios de Paz del Bajo Magdalena y la Mesa Técnica del Café de Quito, muestran cómo en ámbitos tan diversos, es posible avanzar en calidad e intensidad de la articulación para el logro de propósitos compartidos

Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo del ministro de Agricultura del Ecuador, Rubén Flores, quien felicitó la iniciativa que Rimisp viene desarrollando desde el año 2011. El secretario de Estado resaltó este trabajo “y el aterrizaje que hace. Es uno de los esfuerzos más detallados, que se dirigen al territorio y creo que ese es uno de los enfoques más claros porque el cambio de mirada en la política pública agrícola debe partir desde esa perspectiva territorial”, manifestó.

El Informe Latinoamericano sobre Pobreza y Desigualdad 2017 fue elaborado por los investigadores de las oficinas de Rimisp en Chile, Colombia, Ecuador y México, bajo la coordinación de Christian Leyton e Ignacia Fernández. Contó con el apoyo del International Development Research Center (IDRC) y el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA).  Precisamente, en representación de este organismo internacional, la gerente de programas de FIDA en Ecuador, Caroline Bidault, se dirigió al público y manifestó que estas publicaciones son un “documento de cabecera, que nos ha ayudado con nuestra tarea para un mejor entendimiento de los desafíos rurales. Es también un llamado de atención a los gobiernos nacionales,  a la sociedad civil, a la cooperación internacional, para tomar en cuenta que si queremos enfrentar la pobreza debemos disminuir las brechas entre los territorios”, dijo.

Durante el evento se realizó un panel de expertos, integrado por Diana Alarcón, ex – Jefa de la Unidad de Estrategias y Políticas de Desarrollo del Departamento de Asunto Económicos y Sociales de la ONU e integrante del Consejo Internacional de Rimisp; Ernesto Mirt Alvarado, Coordinador General de Investigación y Datos de Inclusión del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES);  Roberto Castillo, subdirector General del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) y Gustavo Marún, presidente de la Corporación Regional De Bananeros Ecuatorianos.  Los panelistas, moderados por Ney Barrionuevo, director de la oficina de Rimisp en Ecuador, comentaron el Informe Latinoamericano 2017 y su enfoque territorial, los métodos estadísticos de recolección de información; los planes de desarrollo gubernamental, el papel del Estado y del sector privado para la superación de la pobreza, entre otras temáticas.

Además de las intervenciones de los expertos, se contó con una amplia participación de los asistentes, quienes realizaron varias preguntas a los expositores.

El cierre del evento estuvo a cargo del presidente del Consejo Internacional de Rimisp, Rubén Echeverría, quien resaltó tanto el trabajo de los investigadores y coordinadores que elaboraron el documento, así como los resultados obtenidos. “Este informe llega en un buen momento, ya que estamos repensando la agricultura y cómo transformar el medio rural. Este no es un informe más, llega en un momento muy oportuno, en el que transformación rural debe tener como soporte la transformación institucional y allí Rimisp tiene un trabajo muy bueno”, afirmó.

Paralelamente al evento de presentación del Informe Latinoamericano Pobreza y Desigualdad 2017, se realizó la exposición de las fotografías ganadoras del Concurso Profundidad Territorial, convocado por Rimisp, para ilustrar la publicación. Las siete fotografías, pertenecientes a los tres primeros lugares fueron exhibidas en el hall de acceso al salón en donde se desarrolló el lanzamiento, concitando la atención de los asistentes.

El primer lugar fue para el mexicano Fernando Martín, mientras que Alexandra Jaumouillé (Francia) y Patricia Albornoz (Chile), obtuvieron el segundo y tercer lugar, respectivamente.

Con este Informe Latinoamericano sobre Pobreza y Desigualdad 2017, Rimisp se suma a dicho debate, postulando que, desde un enfoque territorial, la articulación entre distintos niveles de gobierno y distintos actores resulta un imperativo. Hemos visto que la desigualdad en América Latina tiene un componente territorial diferente y adicional a las desigualdades que se manifiestan entre personas, hogares y grupos, donde los territorios rurales han sido sistemáticamente los más rezagados de las dinámicas de desarrollo.

 

 

El Informe Latinoamericano Pobreza y Desigualdad 2017 no entrega información sobre estadísticas nacionales agregadas,  por lo tanto aclaramos que las informaciones publicadas sobre el incremento de la pobreza rural en el Ecuador no se fundamentan en este documento, si bien es un dato proporcionado por el INEC de Ecuador.