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Capacidades para la Incidencia: Red para la construcción de paz territorial en el Alto Patía y Norte del Cauca

Colombia

El acceso a educación de calidad continúa siendo un reto en el Norte del Cauca y Alto Patía

8 octubre, 2019

La iniciativa Capacidades para la Incidencia realizó un análisis sobre el acceso y la calidad de la educación en los 24 municipios que integran la subregión del Alto Patía y Norte del Cauca en Colombia para ofrecer un insumo que facilite la toma de decisiones relacionadas con el desarrollo de este territorio


La iniciativa “Capacidades para la Incidencia” analizó un conjunto de indicadores oficiales sobre el estado de la inclusión social en los 24 municipios que integran la subregión del Norte del Cauca y Alto Patía en Colombia. Este insumo hace parte del apoyo que esta iniciativa impulsa para apoyar los procesos de construcción de paz, a partir de la promoción del uso de la evidencia de las diferentes dimensiones que influyen en el desarrollo de los territorios.

Con el fin de conocer la calidad y el acceso a la educación en esta subregión, se analizaron dos indicadores: Cobertura Bruta de Educación (CBE) y Cobertura Neta de Educación (CNE). Estos indicadores miden los niveles de educación básica, secundaria y media, y el promedio del puntaje de las Pruebas Saber 11.

El indicador de Cobertura Bruta de Educación busca determinar el nivel de acceso escolar que tienen las personas en un municipio determinado. Para ello se evalúa el número de estudiantes que se encuentran actualmente en un nivel educativo determinado, bien sea educación básica, secundaria o media, respecto al número total de personas que de acuerdo con su edad deberían estar cursando dicho nivel.

De acuerdo con los análisis realizados de la información disponible en el Sistema de Estadísticas Territoriales (Terridata) del Departamento Nacional de Planeación (DNP), entre los años 2015 y 2017, 19 de los 24 municipios de la subregión experimentaron un empeoramiento de los resultados en el CBE de básica primaria. Es decir, que la capacidad de ofrecer cupos efectivos para los y las niñas disminuyó en la mayoría de los municipios de la subregión. El municipio con mayores desafíos ha sido Los Andes (Nariño) con un CBE de educación básica primaria menor al 50% durante todo el periodo.

A diferencia de lo anterior, en el nivel de secundaria este indicador evidencia un mejor comportamiento. Para el período 2015-2017, 17 municipios de la subregión (71,1%) registraron un mejoramiento en el CBE de secundaria. Inclusive, 4 municipios (26%) se mantuvieron por encima del 100% del total y solo 4 municipios (8%) presentaron un resultado inferior a 50%.
Por su parte, en el nivel de educación media -décimo y once- se observa una situación particular. Los resultados del CBE reflejan un terreno mixto. Para el período 2015-2017, 12 municipios mejoraron su resultado, mientras que los 12 restantes experimentaron un deterioro).

“Hasta aquí podemos observar necesidades diferenciadas para cada nivel de educación. Hoy sabemos de la incidencia positiva que tiene el acceso a educación sobre aspectos como la reducción de la participación de niños y jóvenes en actividades ilícitas, el empoderamiento de las niñas y las oportunidades laborales para estos jóvenes en el futuro. La educación es fundamental para el cierre de brechas de oportunidades. Por ello, un retroceso en el CBE indica un retroceso en el desarrollo de capacidades para niños, niñas y jóvenes en estos municipios PDET. Así pues, los retos presentados por los resultados de este indicador resultan fundamentales para alcanzar mejores escenarios en la dimensión de Inclusión Social”, afirmó María Clara Pardo, Coordinadora de la iniciativa “Capacidades para la Incidencia”.

Ahora bien, se observa una situación diferente al analizar el indicador de Cobertura Neta de Educación (CNE). Este indicador mide el número de estudiantes que se encuentran matriculados en el sistema escolar de un municipio para cada nivel educativo, y que además cuentan con la edad acorde para cada nivel respecto a la cantidad de personas que de acuerdo a su edad, deberían estar matriculados en cada nivel. Para este indicador se considera solamente a aquellos estudiantes que están en el nivel educativo que corresponde a su edad y lo compara con respecto al número total de personas del municipio que deberían cursarlo de acuerdo con su edad.

Al observar el comportamiento de este indicador, los mejores resultados se encuentran en los niveles de educación secundaria y media. En el nivel de básica primaria, se evidencia un desmejoramiento generalizado. Quiere decir esto, que muchos niños, niñas y jóvenes en algunos de estos municipios se encuentran atrasados en el sistema escolar con respecto a su edad.
En el nivel de básica primaria se encuentran los mayores retos: 18 municipios (85%) experimentaron un deterioro del resultado del CNE. Se podría interpretar que a pesar de que los municipios tienen la capacidad de ofrecer los cupos suficientes para asistir a la escuela, aún hay estudiantes con rezago en su avance a lo largo del sistema educativo. Sin embargo, 9 municipios (37.5%) mantuvieron resultados por encima del 80%, e incluso por encima del promedio nacional registrado en 80,2% durante el mismo período.

En el nivel de secundaria, 12 municipios (50%) se mantuvieron por encima del 60%, y adicional a ello 2 municipios pasaron de estar por debajo del promedio nacional en 2015, a estar por encima en 2017: Suárez y Toribío.

En el nivel de educación media, 20 municipios (83%) experimentaron un mejoramiento en los resultados del CNE. Sin embargo, en 2017 solo dos municipios se encuentran por encima del promedio nacional: Caloto y Florida. Lo que claramente evidencia el importante reto de mejorar los problemas de rezago escolar que se agudiza en la educación media.

El ejercicio de medir las coberturas nos habla del acceso al sistema escolar en estos municipios. Sin embargo, adicionalmente es necesario establecer la calidad de la educación impartida. Por ello, es importante analizar si lo anterior se ve reflejado en el desempeño de los estudiantes en las Pruebas Saber 11. Los resultados no son alentadores.

Frente a la expectativa de un mejor desempeño en los resultados de mediano plazo, al analizar el Promedio de Pruebas Saber 11 (PPS) se observó un desmejoramiento entre los años 2017-2018 en la subregión, pues 18 municipios (75%) han experimentado un deterioro del nivel del PPS.

Luego de realizar un análisis más detallado de acuerdo con la calificación bajo, medio-bajo, medio-alto y alto, versus el porcentaje de estudiantes que se encuentran en cada nivel por municipio, los resultados reflejan un desafío importante, respecto al mejoramiento de la calidad de la educación impartida.
En todos los municipios de la región PDET más del 75% de los estudiantes que presentaron la prueba en 2018, están ubicados en los 3 niveles inferiores (bajo, medio-bajo y medio-alto). Además, es importante mencionar que, en los 24 municipios, el porcentaje de estudiantes en el nivel bajo y medio-bajo concentra más del 50% de dicha población. Esto significa que más de la mitad de los estudiantes de la subregión se encontraban en los grupos con puntajes más bajos a nivel nacional. La situación más preocupante se presentó en Jambaló, Toribío, Buenos Aires y Suaréz donde el porcentaje en los niveles bajo y medio-bajo es superior al 90%. Esto supone serios problemas de calidad en educación que pueden tener que ver con la pertinencia cultural de los contenidos educativos.

Finalmente se puede concluir que los reresultados de coberturas brutas y netas de educación para los diferentes niveles han mostrado ciertas mejorías en la subregión. Sin embargo, con niveles generalmente por debajo de los promedios nacionales, el acceso a educación de calidad aún representa un reto para esta subregión. No obstante, el principal desafío de la subregión se encuentra en enlazar las mejoras en coberturas con la calidad de la educación que se está impartiendo reflejada en los resultados en las pruebas saber 11.

Rimisp, el Instituto de Estudios Interculturales de la Javeriana de Cali y la Fundación Avina, con el apoyo de la Unión Europea, avanzan en su ejercicio de generar insumos que permitan comprender las características y la intensidad de estas dinámicas de desarrollo rural con enfoque territorial para la construcción de paz a partir del análisis de la información existente.