Imprimir

Noticias

Géneros y Territorios

¿Cuál es la apuesta del gobierno colombiano para la mujer rural?

28 marzo, 2019

Las bases del nuevo Plan Nacional de Desarrollo establecen metas para empoderar a la mujer rural como un actor clave en la transformación de los territorios colombianos.


Una de las grandes apuestas del nuevo Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2018-2022 denominado “Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad” es reducir la pobreza y la desigualdad y avanzar en la equidad. En este sentido, establece un conjunto de estrategias para abordar las necesidades de las mujeres rurales con el propósito de incorporarlas a los procesos de acceso, distribución y formalización de la propiedad rural y el ordenamiento social y productivo; aumentar su capacidad para la generación de ingresos a través de una mejora en la provisión de los bienes y servicios públicos, e incrementar su participación en la toma de decisiones del sector agropecuario.

Dentro del PND, se encuentra el Pacto para la Equidad de las Mujeres, el cual afirma que las mujeres en Colombia están en desventaja con menos oportunidades para el desarrollo individual. “Solo es posible la equidad de oportunidades si las características de origen de la población no son determinantes de las opciones con que cuentan para ejercer su libertad” señala el documento.

En Colombia, cerca de un 21,2% (5.134.680) de las mujeres del país viven en zonas rurales y según datos del DANE del año 2017, se estima que, de los 3.070.586 hogares rurales, un 23% (707.056) tienen jefatura femenina y más del 40 % de los hogares rurales y rurales dispersos con jefatura femenina se encuentran en condición de pobreza, en comparación con el 35,5 % y el 37,7 % de los hogares rurales y rurales dispersos con jefatura masculina.

Es por esta razón y con el objetivo de garantizar la inclusión de las mujeres rurales en los procesos de ordenamiento social y productivo, en la provisión de servicios de extensión agropecuaria y acceso a crédito, que conduzcan a un desarrollo rural equitativo y sostenible, se plantean 3 estrategias puntuales.

La primera consiste en crear condiciones para que las mujeres rurales sean beneficiarias de procesos de ordenamiento social y productivo. En este sentido, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MADR) fortalecerá los procesos de inclusión de las mujeres rurales dentro de los registros creados para los sistemas de información, dotación y formalización de tierras para pasar de 8.144 a 12.142 mujeres rurales con acceso y procesos de formalización de sus tierras en los próximos cuatro años.

La segunda estrategia consiste en promover la generación de ingresos para las mujeres rurales a través de una mejora en el servicio de extensión agropecuaria, acceso a instrumentos financieros, y las condiciones de empleabilidad y emprendimiento. Para ello, el MADR promoverá el acceso de las mujeres rurales al Servicio Público de Extensión Agropecuario definido en la Ley 1876 de 2017. En él, se realiza un proceso de acompañamiento para gestionar el desarrollo de capacidades de los productores agropecuarios, su articulación con el entorno y el acceso al conocimiento, tecnologías, productos y servicios de apoyo; con el fin de hacer competitiva y sostenible su producción al tiempo que contribuye a la mejora de la calidad de vida familiar.

De esta manera, se espera contar con un 30% de participación de mujeres rurales en este servicio.

Finalmente, el PND propone promover la participación de las mujeres rurales en los espacios de toma de decisión del sector agropecuario. Para ello, se creará una ruta de participación de las mujeres rurales que promueva la incidencia de sus necesidades y prioridades en la planificación y toma de decisiones sectoriales. Lo anterior se verá reflejado en el Sistema Nacional Regional del Sector Agropecuario, Pesquero, Forestal, Comercial y de Desarrollo Rural (SNRA), los Consejos Municipales de Desarrollo Rural y los Consejos Seccionales de Agricultura (CONSEA), bajo el liderazgo del MADR. De esta manera, se espera pasar de un 29% a un 34% el porcentaje de participación de mujeres rurales dentro de las operaciones de crédito agropecuario y rural

“El reconocimiento de la mujer rural como un agente determinante en la transformación de los territorios colombianos es un gran avance en las políticas públicas de Colombia. Estos cambios se traducen en cerrar brechas e inequidades que enfrentan en materia de autonomía económica y en la toma de decisiones, promoviendo el ejercicio pleno de sus derechos independiente del lugar donde viven” afirmó Ángela Penagos, directora de la oficina Rimisp en Colombia.

En cuanto a la formulación de una política, Ana Mujica, directora de la Dirección de Mujer Rural en el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, señala que “el propósito de la Dirección es garantizar la inclusión efectiva de las mujeres rurales en todos los componentes del desarrollo agropecuario y rural. En cuanto a la formulación de una política pública de mujer rural, en el anterior Gobierno se formuló un borrador de lineamientos de política pública sobre los cuales estamos trabajando para definir lo que serán en un futuro las medidas de política pública sectoriales para las mujeres rurales. Sin embargo, dada la gran heterogeneidad de los territorios colombianos, primero es necesario contar con información confiable de las características y necesidades a nivel territorial, para poder orientar de la mejor manera esa política. De otro lado, estaremos trabajando con la Consejería para la Equidad de la Mujer y el Departamento Nacional de Planeación para que las particularidades de las mujeres rurales queden inmersas en la política pública nacional para la mujer”, destacó la funcionaria pública.