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Inclusión Social y Desarrollo

México

Avanza GDR México en diálogo enfocado a generar propuestas de inclusión productiva

21 junio, 2016

Se reunieron académicos y funcionarios públicos; debatieron planteamientos de políticas que enlacen el apoyo social con el fomento productivo


RIMISP. MÉXICO. En su actual etapa, el Grupo Diálogo Rural México (GDR México) realizó el 16 de junio su segunda reunión de un grupo amplio de académicos y funcionarios públicos, como un paso más en su labor de reflexiones y deliberación con miras a generar un documento de propuesta estratégica para un nuevo ciclo de políticas públicas de inclusión productiva en el país que tengan impacto en el objetivo de superación de la pobreza rural.

La intención de tal propuesta es “hacer de la protección social una herramienta tanto de redistribución y equidad, como de productividad y empleo rurales”, de acuerdo con el documento de diagnóstico con el que trabaja el GDR México, el cual señala que en varios países en desarrollo hay una tendencia de “nuevos programas sociales e intervenciones orientadas a articular transferencias monetarias de ingresos y programas de desarrollo productivo”.

La reunión del 16 de junio fue encabezada por Gustavo Gordillo de Anda, Secretario Técnico (ST) del GDR México, y estuvieron presentes John Scott Andretta, investigador asociado de Rimisp-Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural, profesor del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y consejero académico del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval); Rodolfo de la Torre, director del Programa de Desarrollo Social con Equidad del Centro de Estudios Espinosa Yglesias; Antonio Yúnez-Naude, investigador asociado de Rimisp e investigador de El Colegio de México (Colmex); Gabriela Rangel, asesora del titular de la Subsecretaría de Ordenamiento Territorial de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu); Camilo Moreno, asesor técnico de la Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero (FND); Jaime de la Mora, consultor; Pedro Díaz Jerónimo, subdirector técnico y de Redes de Valor de Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), y Roberto Bello Salcedo, director general adjunto de Estudios Económicos de la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece).Estuvo presente también Juan Fernández, de la sede de Rimisp en Chile, quien realiza una evaluación del trabajo del GDR México. Asimismo, participaron Isaí González y Santiago Ruy Sánchez, asistentes del ST del GDR México.

En la sesión, realizada en Casa Lamm, un centro cultural de la Ciudad de México, los asistentes intercambiaron consideraciones para la redacción del documento de propuestas, luego de que en la reunión previa, el 16 de mayo, se centraron en afinar el documento de diagnóstico.

Asimismo, Roberto Bello hizo una presentación resumida de algunas recomendaciones hechas en el Reporte sobre las condiciones de competencia en el sector agroalimentario, elaborado por la Cofece y dado a conocer en diciembre de 2015 (https://www.cofece.mx/cofece/index.php/prensa/historico-de-noticias/reporte-sobre-las-condiciones-de-competencia-en-el-sector-agroalimentario). Las recomendaciones (para cumplimiento no obligatorio de gobierno y asociaciones privadas) presentadas fueron las que tienen alguna relación con los planteamientos que está desarrollando el GDR México.

En su documento de diagnóstico, el GDR señala que si bien México cuenta con una riqueza significativa, y con importantes potenciales locales y regionales, la pobreza ha prevalecido por varias décadas. Datos oficiales al 2014 muestran que hay 55.3 millones de personas en situación de pobreza, de los cuales 43.9 se encuentran en situación de pobreza moderada y 11.4 en pobreza extrema. Destaca que más de la mitad de los pobladores de diez entidades federativas son considerados pobres en proporciones que oscilan entre 50% y 60% en Morelos, Zacatecas, Hidalgo, Veracruz, Tlaxcala y Michoacán; entre 60% y 70% en Puebla, Oaxaca y Guerrero; y Chiapas con 76.2%. Y seis entidades federativas concentran el 55.5% de la población nacional en pobreza extrema: Chiapas, Veracruz, Jalisco, Oaxaca, Puebla, y Guerrero.

En el medio rural la población en pobreza moderada alcanza los 11.3 millones, mientras que la población en situación de pobreza extrema está constituida por 5.7 millones de personas. El documento dice que, de acuerdo con el más reciente Censo de Población y Vivienda, hasta 2010 había en el país 188 mil 596 localidades rurales, donde habitaban poco más de 26 millones de personas que representaban 23% de la población total. Poco más de 139 mil de estas localidades cuentan con menos de cien habitantes.

Entre la población rural, algunos indicadores resultan alarmantes: 80% de ésta carecían de seguridad social en 2014; 57.9 % no contaban con servicios básicos en la vivienda; 31.5 % tenían rezago educativo; 17.3% no tenían acceso a servicios de salud; y 32.1 % padecían carencia por acceso a la alimentación. Además, el 72.3% de la población indígena del país se encuentra en condiciones de pobreza, de los cuales el 30.6% se encuentra en situación de pobreza extrema; casi una cuarta parte de esta población no tiene acceso a los servicios de salud y la carencia alimentaria está presente en el 34.4% de la población.

Señala también que en el interés de incidir en una baja de la pobreza rural por medio de instrumentos de fomento productivo, en el actual gobierno ha habido reformas a los programas de asistencia social y en ese marco surgió en 2014 Programa Piloto Territorios Productivos (PPTP) –en el cual participa Rimisp–, cuyo objetivo es potenciar la productividad, la producción y los ingresos de los hogares en situación de pobreza. Sus beneficiarios son las personas inscritas en el Programa PROSPERA que habitan en localidades cuya vocación económica está mayormente ligada a la pequeña agricultura. El PPTP opera con una perspectiva territorial y busca que la población pobre acceda efectivamente a las políticas y los programas públicos para los cuales califican, y fortalecer las capacidades locales organizativas, tecnológicas, comerciales, de innovación social, etcétera.