Imprimir

Dinámicas Territoriales Rurales

Dinámicas territoriales rurales en América Latina

Descargue el documento completo AQUÍ.


Autor: Julio A. Berdegué

Octubre de 2012

Mensajes Principales:

  • Existen en América Latina territorios que logran crecimiento económico, reducción de pobreza y mejor distribución del ingreso, demostrando por una parte una fuerte desigualdad territorial y por otra que el desarrollo territorial es posible y exigible.

Alrededor de un 13% de los territorios de América Latina mostraron entre mediados de la década de 1990 y medianos de la del 2000, dinámicas de desarrollo que resultaron en crecimiento económico, reducción de la pobreza y mejor distribución del ingreso. Algunos de esos territorios, además lo pudieron hacer en forma ambientalmente sustentable.

Sin embargo, más de un tercio de la población de la región vive en territorios que no han mejorado significativamente ni en crecimiento económico, ni en reducción de pobreza, ni en distribución del ingreso, ni en sustentabilidad ambiental.

  • Las trampas de pobreza y de desigualdad ampliamente extendidas en la ruralidad de América Latina, son consecuencia de estructuras arraigadas en la historia de la región, de instituciones que las reproducen y de actores que las sostienen.

La predominancia de dinámicas con poco o nulo crecimiento, poca o nula inclusión social y poca o nula sustentabilidad ambiental, es el resultado de trampas de pobreza y trampas de desigualdad. Estas son el resultado de estructuras sociales profundamente arraigadas en la historia de la región, de instituciones que tienden a estabilizarlas y reproducirlas, y de la acción de agentes sociales territoriales y extra-territoriales que se benefician con el status quo y que tienen el poder para mantenerlo y reproducirlo.

  • Una parte importante de la explicación de por qué un territorio experimenta dinámicas de crecimiento con inclusión social y sustentabilidad ambiental, está dentro de los propios territorios.

Sin embargo, hay territorios que logran evitar o que escapan a estas trampas localizadas de pobreza y de desigualdad. La probabilidad de que un territorio experimente dinámicas de crecimiento con inclusión social y sustentabilidad ambiental, está asociada a la forma en que las estructuras, las instituciones y los actores, interactúan en un pequeño grupo de dominios críticos: la estructura agraria y, más ampliamente, la gobernanza de los recursos naturales del territorio; la relación del territorio con los mercados; la estructura productiva del territorio; los vínculos del territorio con ciudades, y; la naturaleza de la inversión pública. El efecto de dichas interacciones en esos dominios en términos de sacar a los territorios de trampas de pobreza y de desigualdad, depende críticamente de los tipos de coaliciones sociales que emergen y que se hacen dominantes en los territorios.

  • La presencia de coaliciones sociales transformadoras es el elemento decisivo en las dinámicas territoriales de crecimiento con inclusión social y sustentabilidad ambiental.

Para que un territorio logre una dinámica de crecimiento económico con inclusión social y sustentabilidad ambiental, tienen que emerger y desarrollarse coaliciones sociales transformadoras que desafíen y modifiquen las estructuras e instituciones existentes. Estas coaliciones se caracterizan por su composición social de base amplia; porque sus miembros comparten en forma tácita o explicita objetivos comunes, aún cuando sus intereses particulares puedan ser distintos; porque apuntan a proyectos de mediano o largo plazo en un territorio; porque tiene suficiente poder para realizar su objetivo, y; porque cuentan con capacidad para generar y difundir un discurso sobre el territorio que es considerado como legítimo por otros actores que lo van asumiendo progresivamente.

  • Para estimular y apoyar dinámicas rurales de crecimiento con inclusión social y sustentabilidad ambiental, se necesitan estrategias de desarrollo territorial que articulen distintos tipos de políticas de mediano y largo plazo, las que progresivamente conduzcan al logro de mayores niveles de cohesión territorial.

Las estructuras, las instituciones y los actores y sus formas de acción colectiva, se diferencian territorialmente. Eso explica que las políticas sectoriales llegan a resultados muy disímiles cuando aterrizan en los diversos tipos de territorios y nos ayuda a entender el por qué de muchos fracasos de políticas de desarrollo rural espacialmente ciegas. Las políticas sectoriales deben complementarse con estrategias de desarrollo territorial. Estas estrategias deben incluir políticas públicas de mediano y largo plazo orientadas al logro de tres objetivos complementarios. Primero, a promover cambios institucionales en las cinco dimensiones señaladas anteriormente, de tal forma que cada territorio pueda expresar lo más plenamente posible su potencial de desarrollo, cualquiera que este sea. Segundo, a crear oportunidades políticas e incentivos para el surgimiento y desarrollo de coaliciones sociales transformadoras. Tercero, a reducir brechas territoriales en dimensiones específicas del desarrollo, a través de inversiones sectoriales geográficamente focalizadas. Conforme se avance en el logro de estos objetivos, los países irán ganando en cohesión territorial.