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Encuesta CASEN

Un millón y medio de personas afirman pertenecer a un pueblo originario

28 Julio, 2017

El miércoles 26 de julio, el Observatorio Social del Ministerio de Desarrollo Social de Chile, dio a conocer los resultados de la Encuesta CASEN 2015 respecto de los pueblos indígenas.


En un 50% aumentó el número de habitantes que reconoce pertenecer a pueblos indígenas, de ellos el 24% vive en zonas rurales, mientras que el 75,3% habitan en zonas urbanas y más del 30% reside en la Región Metropolitana.

En materia laboral, se aprecian diferencias en las tasa de ocupación. Mientras que la población indígena se encontraba ocupada en un 52,5%, en la población no indígena la tasa de ocupación es de 54,1%. Respecto de los ingresos existe una brecha del 32%, en promedio una persona indígena recibe 372.073 pesos mensual por su trabajo, mientras que una persona no indígena percibe en promedio 551.321 pesos.

El promedio de escolaridad de las personas de 19 y más años que declaran pertenecer a un pueblo originario es de 10,1 años de estudios, con una tasa de asistencia a la educación superior de 31,3%.

Entre el 2009 y el 2915 la pobreza multidimensional ha mostrado una reducción del 43% a un 28,4%

La Encuesta Casen tiene por objetivo conocer periódicamente la situación socioeconómica de los hogares y de la población que reside en viviendas particulares, en aspectos tales como composición de hogares y familias, educación, salud, vivienda, trabajo, e ingresos, siendo la principal fuente de datos utilizada para la medición de la pobreza y desigualdad. Para los indicadores del año 2015 la encuesta se aplicó en 83.887 hogares residentes en zonas urbanas y rurales en 324 comunas de las 15 regiones del país.

Los resultados de la Encuesta Casen 2015 incluyen la medición de pobreza por ingresos y multidimensional, destacando, como principal innovación, la incorporación un conjunto de indicadores que permiten medir carencias que afectan a los hogares en relación al entorno en el que habitan y a las redes de apoyo con las que cuentan. De esta forma, la medición de pobreza multidimensional considera 5 dimensiones relevantes para el bienestar de los hogares y sus integrantes: Educación; Salud; Trabajo y Seguridad Social; Vivienda y Entorno; Redes y Cohesión Social.