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Editorial

Un avance en red, sostenido y articulado para la generación de conocimientos

29 Junio, 2018

María Ignacia Fernández, directora ejecutiva de Rimisp.


En el mes de junio, han sido muy diversos los temas en los que Rimisp ha tomado parte, no obstante, cada una de las experiencias que se reúnen en este boletín, coinciden en que dan cuenta de un avance en red -sostenido y articulado- en la generación de conocimientos sobre las múltiples transformaciones del mundo rural en Latinoamérica.

En México presentamos el Informe Latinoamericano sobre Pobreza y Desigualdad 2017, poniéndolo al alcance de actores clave y advirtiendo sobre la importancia de integrar la desigualdad territorial en la atención de los ODS, para evitar que se queden territorios rezagados. Y además, en el mismo país, destacamos la entrevista a Graciela Teruel, quien recientemente ha sidonombrada consejera internacional de Rimisp, frente a lo cual pone al servicio del Centro su experiencia y manifiesta, que desde su perspectiva, Rimisp está hoy a la vanguardia en la discusión e investigación sobre pobreza, desigualdad, medio ambiente, juventud y ODS.

En Colombia, avanzamos en el análisis del sector agropecuario desde una perspectiva territorial, evidenciando que una porción importante de la producción agropecuaria de este país se origina en territorios típicamente rurales donde no se han desarrollado vínculos significativos con centros urbanos, por lo cual corroboramos que es necesario entender las particularidades de cada territorio para diseñar  políticas públicas pertinentes, que estén dirigidas a aumentar la productividad y competitividad de las actividades agropecuarias, como fuente principal del crecimiento de la agricultura.

En Ecuador, el tema de la alimentación está en el centro de la discusión, la agenda de trabajo de este mes abordó la soberanía y seguridad alimentaria, así como la alimentación tradicional, colaborando intensamente en la redacción de la Carta Alimentaria de la ciudad de Quito, dentro del diseño de una política alimentaria, y también con la Fundación Fuegos, trabajando en conjunto en la revalorización de la gastronomía manabita y la recuperación económica de  actores de esta provincia, afectada por el terremoto del 16 de abril. 

En tanto en Chile, avanzamos en el diálogo con el mundo académico, diseñando un convenio de cooperación mutua con la Universidad Austral de Chile, donde ambas organizaciones se comprometerán a trabajar conjuntamente en acciones estratégicas -de carácter técnico y político- que permitan en un futuro próximo complementar esfuerzos que contribuyan al desarrollo territorial. Esto, con foco en el Centro de Estudios Regionales y de Desarrollo Territorial, nuevo espacio que busca vincular con más intensidad a la casa de estudios con las regiones de los Ríos, Los Lagos y Aysén.

Sin duda, hoy podemos hablar de avances relevantes en el trabajo en red, avances que contribuyen a impulsar estrategias de transformación para la equidad territorial, basadas en una mejor comprensión de los desafíos que están enfrentando actualmente los territorios rurales de América Latina.