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Colombia

Tumaco, una lectura territorial para entender su realidad

13 Noviembre, 2017

Tumaco es un municipio colombiano ubicado en la zona pacífica del departamento de Nariño. Si bien hay un déficit de servicios públicos básicos que, sumados a las afectaciones que generó el conflicto armado, lo han convertido en uno de los territorios más vulnerables del país, Tumaco cuenta con planes y programas para superar esta situación. No obstante, se requiere mejorar las condiciones de seguridad, la coordinación entre los actores y acompañar a las administraciones locales para lograr su implementación.


Así lo revela la lectura territorial del municipio de Tumaco realizada por Bitácora y Territorio S.A.S. en el marco de la donación de Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA) a Rimisp-Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural, para apoyar al Gobierno colombiano en el diseño de la estrategia de política rural para el posconflicto.

La lectura territorial permite tener una mejor comprensión de los desafíos que enfrentan los territorios rurales, desde las percepciones de los actores territoriales y el análisis de información documental, para definir estrategias de transformación que logren la equidad territorial.

Para conocer los detalles de este ejercicio, dialogamos con Sandra Rincón, directora de proyectos de Bitácora y Territorio encargada de realizar la caracterización de Tumaco.

 Rimisp: ¿Cómo podemos describir el municipio de Tumaco a un público latinoamericano?

Sandra Paola Rincón: San Andrés de Tumaco o Tumaco, como es conocido popularmente, es un municipio ubicado en la zona pacífica colombiana, en el departamento de Nariño. Es un municipio relativamente pequeño que cuenta con 208.318 habitantes de los cuales, el 62% es población negra, mulata o afrocolombiana; el 5% es indígena y el 33% no se auto reconoce. Es decir, es un municipio mayoritariamente afro.

El municipio además de tener altos niveles de pobreza (IPM total de 84,50%), tiene una deficiente prestación de servicios básicos como agua, energía y saneamiento básico, con una mayor debilidad a nivel rural. A esto se le suma, grandes limitantes a nivel de los servicios de salud, educación, y etnoeducación.

Tumaco cuenta con una limitada infraestructura o soluciones para la conectividad. La red vial del municipio es muy básica, y se concentra en la vía Tumaco – Pasto (ciudad capital del departamento de Nariño), y en un total de 15 vías terciarias que conectan algunas de las veredas del municipio. Otra vía importante de comunicación para los pobladores es la fluvial a través del Mar pacífico, pero los altos costos que se deben asumir por el pago de la gasolina en algunos casos es un obstáculo para el desplazamiento de la población.

Todo esto sumado a las altas necesidades en términos de vivienda digna, generación de empleo y fuentes económicas lícitas permanentes, hacen que las condiciones de la población sean precarias, y sea un gran reto para sus gobernantes el generar una mejor calidad de vida para sus habitantes.

Rimisp: ¿Cómo afectó el conflicto armado esta zona del país?

Sandra Paola Rincón: Tumaco ha sido un municipio históricamente afectado por el conflicto armado colombiano. En este territorio han estado presente los grupos paramilitares, la guerrilla de las FARC, el ELN y diferentes milicias urbanas que han buscado control territorial y el manejo del negocio y las rutas del narcotráfico. Tumaco ha sido un gran foco de atención para el narcotráfico por su salida al mar, y por las condiciones misma del territorio.

Las disputas entre grupos armados han desestabilizado el orden público del municipio, generado líneas invisibles de conflicto en zona del municipio, y una larga historia de víctimas. Según datos de la Unidad para las Víctimas, Tumaco tiene un total 135.083 víctimas registradas entre los años 1985 y 2017, aproximadamente el 65% de la población actual del municipio. A estas cifras se le suma la situación de desplazamiento, con un total de 122.692 personas expulsadas de sus lugares de origen entre el año 1985 – 2016.

Rimisp: Esta situación ha convertido a Tumaco en el municipio que tiene más número de hectáreas destinadas al cultivo de coca en Colombia, según lo menciona el informe. 

Sandra Paola Rincón: Así es. Uno de los grandes flagelos que ha afectado social, cultural, económica y ambientalmente el municipio de Tumaco han sido los cultivos ilícitos. Han permeado lo más profundo de la sociedad y generado una cultura de la ilegalidad en el territorio

De acuerdo con el reporte de la Oficina de Naciones contra la Droga y el Delito – UNODC (2016), en el año 2015 Tumaco fue el municipio con mayor número de hectáreas destinadas al cultivo de coca, con un total de 16.960 ha, número que supera por más de 10.000 hectáreas al segundo municipio en la lista que es Puerto Asís con un total de 6.052 ha. Por su parte, para el año 2016, Tumaco alcanzó las 23.148 ha (UNODC, 2016).

Se han intentado realizar diversas estrategias para sustituir los cultivos ilícitos, con algunos resultados, pero el problema persiste. No es un tema fácil, pero se debe entender la estructura y dinámicas de los diferentes eslabones de la cadena para proponer acciones que las contrarresten y brindar oportunidades productivas sostenibles a cultivar. En todos los casos, los programas de sustitución no deben satanizar a las comunidades.

Rimisp: El panorama es complejo, pero ¿qué potencialidades puede aprovechar el municipio?

Sandra Paola Rincón: Desde la caracterización realizada, identificamos que las apuestas productivas que tendrían un mayor potencial para el inicio de un modelo de comercialización en el municipio son el cacao, coco y camaronicultura.

Tumaco es un municipio con grandes potencialidades y riquezas naturales, que ofrecen elementos únicos y diferenciadores para este tipo de apuestas productivas. Ejemplo de esto es la distinción a “mejor muestra de Suramérica” que recibió en el año 2015, el cacao fino y de aroma de la Alianza Exportadora de Tumaco, durante el Concurso “Cocoa of Excellence” del Salón de Chocolate de París.

No obstante, para sacar provecho de estos potenciales, es necesario superar problemáticas que están relacionadas con la deficiencia de bienes públicos, la seguridad, la falta de recurso humano capacitado y la competitividad del municipio. La infraestructura y los servicios básicos del territorio no permiten garantizar de forma sostenida las condiciones mínimas para producir y comercializar los productos con la calidad requerida.

Frente a estas problemáticas diferentes actores de nivel internacional, nacional, regional y local, incluyendo el sector público, organizaciones privadas y agencias de cooperación, han venido realizando desarrollando estrategias para superar estos limitantes. Durante la lectura territorial, se identificaron diferentes políticas que planteaban las principales problemáticas y soluciones factibles. Sin embargo, el estudio también arrojó una desarticulación de acciones entre entidades y planes, lo que ha generado la concreción de las acciones no es eficiente.

Rimisp: Concretamente ¿qué recomendaciones se pueden generar para que Tumaco supere su condición de vulnerabilidad?

Sandra Paola Rincón: En lo que corresponde a elementos para tener en cuenta en la aplicación de políticas públicas a nivel del territorio, Tumaco se deberá tener en cuenta:

  • Garantizar las condiciones mínimas de seguridad
  • Realizar un proceso integral de acompañamiento a la gestión de la administración.
  • Generar un mecanismo de coordinación de todos los actores institucionales
  • Integrar los planes y programas existentes en el proceso de planificación territorial.
  • Incorporar a los proyectos productivos un componente de soberanía alimentaria.
  • Abordar el problema de sustitución de cultivos de uso ilícito desde la complejidad de la cadena del narcotráfico.
  • Garantizar inversión en los temas de educación, investigación y desarrollo tecnológico.

En lo que corresponde a elementos estructurales para el diseño e implementación de modelos de comercialización, se recomienda:

Garantizar el desarrollo de estrategias que impacten toda la cadena priorizada.

  • Fortalecer las estructuras asociativas vigentes bajo un enfoque de sostenibilidad empresarial.
  • Desarrollar esquemas de asistencia técnica sostenible.
  • Incluir a las mujeres y los jóvenes en las cadenas priorizadas.
  • Generar modelos de comercialización que permitan reinvertir los capitales.
  • Garantizar los medios para que cada uno de los eslabones de las actividades productivas puedan integrarse de forma dinámica a una cadena.
  • Transformación de productos y generación de valor.