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Rimisp prepara seminario de Diversidad Biocultural en Yucatán

2 Agosto, 2018

En un recorrido por la Península de Yucatán, investigadores de Rimisp dialogaron con actores claves en materia de defensa del territorio; en marcha, los preparativos para el primer seminario de la agenda de Diversidad Biocultural en México, que se realizará en septiembre de 2018 con apoyo de la Fundación Ford. Estarán presentes actores de gobierno y sociedad civil.


Los investigadores de Rimisp Pablo Díaz y César Suárez realizaron un recorrido por zonas de la Península de Yucatán, en el sur de México, para avanzar en un mapeo de actores institucionales, gubernamentales y de organizaciones comunitarias vinculados a la defensa de territorios, y para identificar los principales retos y oportunidades en materia de aprovechamiento de recursos naturales y culturales.

Ello, con el objetivo de estructurar un seminario que –en septiembre próximo, en Mérida, capital del estado de Yucatán– realizará Rimisp, apoyado por la Fundación Ford, y que dará pauta para iniciar en el país una agenda de Diversidad Biocultural y Territorios.

El recorrido, realizado en la semana del 16 de julio, implicó varios encuentros, entre ellos, con Leydi Araceli Pech, lideresa de la Asamblea Maya Muuch’ Xiimbal, de Los Chenes –como se conoce la región maya del municipio de Hopelchén, en el estado de Campeche–; con Javier Becerril, coordinador general del Sistema de Posgrado, Investigación y Vinculación en la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY); con Xavier Moya, coordinador del Programa de Prevención de Desastres en México del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y con la directora general de la Junta Intermunicipal Biocultural del Puuc (Jibiopuuc), Minneth Medina García.

César Suárez detalló que en las entrevistas pudieron conocer la experiencia de la Asamblea Maya, en Hopelchén. Esa organización, junto con otras de la zona, ha luchado para impedir la plantación de soya transgénica, la cual –autorizada en 2011 por el gobierno federal– propició el derribo de miles de hectáreas de selva. Con ello se dañó la apicultura, que es la principal actividad económica de las comunidades indígenas; se afectó la exportación de miel a la Unión Europea, cuyos consumidores demandan alimentos libres de transgénicos, y se redujo la población de abejas por la pérdida de vegetación. Hoy en día se ha frenado el uso de tecnología transgénica (aunque hay un litigio pendiente), pero persiste la siembra de soya no transgénica y continúa la tala de selva.

El problema principal ahora, señaló Suárez, es el avance de la agroindustria, del monocultivo. En la península de Yucatán se ha propiciado desde hace años la producción industrial de cerdos, la cual demanda grandes cantidades de soya para el consumo animal. “Es impresionante lo que pudimos ver desde la carretera, las hectáreas de selva que se están tirando para el cultivo de la soya. La defensa de la apicultura por los mayas tiene mucho sentido”, comentó Suárez.

Según señala Irma Gómez González en su artículo “Alianza sellada con miel: apicultores mayas de la Península de Yucatán versus soya transgénica en la última selva mexicana”, la economía campesina en la península se sostiene por la agricultura y la apicultura. “La producción de miel representa el principal ingreso para las familias mayas rurales. México es el cuarto exportador mundial de miel; ésta proviene de la selva que cubre el territorio peninsular y forma parte de un sistema de producción que aprovecha ampliamente los recursos forestales”. La autora dice que la alianza en esta lucha se conformó por comunidades mayas, organizaciones de apicultores, universidades y empresarios exportadores de miel. Su estrategia incluyó acciones colectivas legales, educativas y organizativas, investigación científica, movilizaciones, información, presencia en medios y cabildeo. Esta movilización rindió frutos y en 2015 el Poder Judicial invalidó la autorización de la siembra de soya transgénica. http://www.estudiosdeldesarrollo.mx/critical/rev11/8.pdf

César Suárez y Pablo Díaz escucharon de parte de Leydi Pech y de otros conocedores de la situación de la apicultura (de la organización Educe Cooperativa, que atiende temas ambientales y a la cual pertenece también Pech), la experiencia que han vivido en este tema, sus actividades, sus vínculos, etcétera, “y los invitamos a participar en el seminario de septiembre”.

Con Javier Becerril se habló del interés de la UADY, de sus académicos, investigadores y alumnos, en participar en el seminario. La UADY, comentó Suárez, ha colaborado con la Fundación Kellog en proyectos sociales y productivos. Becerril ha sido coautor de investigaciones de Rimisp, como “La dinámica de un territorio en Yucatán”, de 2011, y “De Yucatán a Chiloé. Dinámicas territoriales en América Latina”, de 2012.

Por otra parte, Xavier Moya puso al día a Suárez y Díaz sobre el panorama de organizaciones y de problemáticas en Yucatán en lo relativo a defensa del territorio. Moya es experto en el tema y tiene vínculos con las élites político-económicas y con las organizaciones rurales del estado de Yucatán.

Suárez señaló que Minneth Medina, directora de Jibiopuuc, les comentó que esta Junta trabaja para que municipios y comunidades de la comunidad maya Puuc, en el estado de Yucatán, tengan recursos y poderes legales para apropiarse de sus recursos naturales, y gracias a ello es que los municipios integrados han logrado prohibir el cultivo de transgénicos en sus territorios. “Se ha logrado tener un corredor biocultural libre de transgénicos”. Los dos investigadores de Rimisp tuvieron una charla también con el secretario de Desarrollo Rural, Pablo Castro Alcocer de Yucatán.

La visita en general sirvió para estrechar los contactos con las varias organizaciones claves para la agenda de Diversidad Biocultural y conocer mejor el contexto del territorio de la península de Yucatán.