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Ecuador

Rimisp genera vínculos y presencia en temas de desarrollo alimentario

29 Junio, 2018

En Quito y Manabí participa en procesos relacionados con una mejor alimentación y el rescate de la gastronomía tradicional.


La alimentación, como un proceso integral, enfocado desde la una producción sostenible, hasta un consumo responsable y un eficiente manejo de los desechos en la ciudad de Quito; a la vez que el rescate de la tradición gastronómica de la provincia costera de Manabí y su posicionamiento como un activo de desarrollo económico son dos procesos en los que la oficina de Rimisp en Ecuador mantiene un trabajo de incidencia y vínculos con diversidad de actores.

Desde hacer varios meses, Rimisp junto con varias organizaciones de la sociedad civil, del sector público y privado, así como ONG´s nacionales e internacionales, entre las que se encuentra la RUAF fueron convocadas para la elaboración de la política alimentaria de la capital del Ecuador. “El aporte fundamental de esta oficina ha sido centrar la discusión en  la importancia  de abordar el tema de la alimentación más allá de los aspectos estrictamente nutricionales, sino verlo como un sistema que va desde la producción hasta el consumo, con unos ejes trasversales como son el fortalecimiento de la resiliencia, la investigación y adaptación al cambio climático, con un sistema de gobernanza participativa en la construcción de la política alimentaria de Quito, donde participan de manera corresponsable todos los actores de esta plataforma multiactorial y la propia ciudadanía”, explica Ney Barrionuevo, director de la oficina de Rimisp en este país.

Señala que la propuesta de Rimisp ha sido aceptada por la plataforma, que cuenta con el liderazgo institucional de la Agencia de Promoción Económica del Distrito Metropolitano de Quito (ConQuito) y se ha solicitado además que la oficina realice la sistematización de una propuesta final de lo que sería la Carta Alimentaria, “que es un manifiesto de la ciudad en favor de un sistema alimentario más sostenible para la capital del Ecuador, en la que habitan más de 2 millones y medio de personas. Actualmente estamos elaborando las versiones iniciales de esa Carta y para el próximo mes tendremos el documento final que se firmará en un acto formal con la presencia de autoridades, organizaciones de la sociedad civil y estará abierta para que los pobladores se adhieran a la misma”, indica.

Para los meses de agosto y septiembre se elaborará el Plan de Trabajo de implementación de los objetivos que postula esa Carta Alimentaria, en este siguiente proceso Rimisp continuará aportando su enfoque, para un diseño participativo y de planeación estratégica.

Entre los aspectos concretos que se propondrán para el cumplimiento de las metas del documento constarían,  propender a una producción agrícola más sostenible, con énfasis en el manejo agroecológico de esta actividad, con un uso de  insumos más ecoamigables, por ejemplo. Así también, una comercialización más inclusiva entre los pequeños productores con los consumidores, pero también con los supermercados, con las empresas agroindustriales y con los agroexportadores.

La carta prevé también en esta lógica sistémica una distribución más eficiente, en la que se tienda a una logística de menor huella de carbono para la distribución de los alimentos. Contempla igualmente actividades para impulsar un consumo más responsable de los alimentos, dietas más saludables, productos que puedan ir a circuitos cortos, apoyar la  agricultura urbana y los productos con identidad cultural territorial.

Para otro de los aspectos en los que se aspira a trabajar, como es el manejo de los desperdicios urbanos, existen iniciativas como el Banco de Alimentos, para que los alimentos sobrantes no se malgasten, sino que vayan a un consumo social.  Y también su  utilización en la elaboración de  compost y para la generación de bionergía.

Por otro lado, la Fundación para los  Emprendimientos Gastronómicos y las Oportunidades Sostenibles (Fuegos), que había trabajado anteriormente con Rimisp en algunos proyectos en Bolivia, espera replicar estas experiencias en Ecuador, concretamente en la provincia de Manabí, que fue afectada por un violento terremoto hace dos años “y como parte de los esfuerzos de reactivación económica después del desastre natural, han solicitado la colaboración de la oficina en Ecuador para hacer un inventario de platos típicos de la gastronomía manabita, que es muy famosa a nivel nacional”, manfiesta.

Una vez inventariadas esas tradiciones culinarias, el siguiente paso consistiría en la edición de un libro con un recetario, que incluya  los ingredientes y las formas de preparación de estos platos, así como la historia detrás de cada uno de estos referentes alimenticios.

“Paralelamente se montaría una escuela-restaurante, donde los jóvenes emprendedores que les guste el tema de la gastronomía, y que les interese ser chefs de la ciudad, como de las zonas rurales, puedan estudiar y hacer prácticas en el restaurante. Una vez que se gradúen el Proyecto contempla  encontrar formas de financiamiento para  que ellos puedan emprender en sus negocios particulares,  alrededor del tema gastronómico, como una forma de innovar y de preservar la tradición culinaria tan rica y diversa que existe en la la provincia de Manabí, dándole un estatus diferente, no solo en la preparación,  sino también en el emplatado, en la decoración de los restaurantes, en la atención al público, en la higiene al preparar los alimentos, en el marketing que se realice de esta comida manabita, que es tan deliciosa y que es de facto una marca territorial pero que aún no se desarrolla como un activo económico”, expresa el Secretario Técnico de Ecuador.

Se trata entonces, de dos formas de incidencia, en los que Rimisp participa, para mejorar uno de los actos más trascendentes de la vida del ser humano: la alimentación.