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Chile

Rimisp da curso a estudio exploratorio sobre autonomías física y económica de mujeres migrantes

31 Agosto, 2017

Con esto, se busca caracterizar cuantitativamente, así como explorar y analizar cualitativamente, el fenómeno de la migración a nivel regional, enfatizando en la observación de sus trabajos y sus respectivas características, situaciones de violencia, salud sexual reproductiva y educación, comparando diferencias o similitudes con los datos a nivel país. 


Como parte de la agenda de género y territorio, cuyo foco se instala sobre las mujeres en los márgenes, Rimisp comenzó a desarrollar un nuevo proyecto. Se trata del “Estudio exploratorio sobre autonomías física y económica de las mujeres migrantes en la Región Metropolitana”, cuyo objetivo apunta a conocer las inequidades, brechas y barreras de género que experimentan este grupo de mujeres, comprendiendo que se trata de un universo diverso y heterogéneo, donde existen distintos niveles de exclusión.  Este es un estudio contratado por Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género para fortalecer la promoción de las politicas de igualdad.

Con esto, se busca caracterizar cuantitativamente, así como explorar y analizar cualitativamente, el fenómeno de la migración a nivel regional, enfatizando en la observación de sus trabajos y sus respectivas características, situaciones de violencia, salud sexual reproductiva y educación, comparando diferencias o similitudes con los datos a nivel país. 

“Este estudio aborda las brechas y barreras que enfrenta este grupo de la población y las acciones de política pública destinadas a ellas”, explica Juan Fernández, investigador de Rimisp y coordinador del proyecto. A su vez, Fernández destaca la consistencia de este proyecto con el plan estratégico de Rimisp, “primero, porque ayuda a comprender y visibilizar la situación de un grupo en situación de exclusión y a pensar en recomendaciones de política que lo consideren de modo integral, y, segundo, porque ayuda a entender como aquí el territorio también importa, pues su situación es diferente, tanto según cuál sea el país de origen como la región de destino de las migrantes”.

Actualmente, el estudio se encuentra en plena etapa de caracterización socioeconómica, con datos estadísticos de la Región Metropolitana, que es la más numerosa dentro del país. Posteriormente se realizará trabajo en terreno en Antofagasta y Tarapacá, territorios donde hay alta concentración de población migrante. También en esta fase se busca nutrir el marco teórico para hacer el mapa conceptual del proyecto y formular las preguntas para reconocer las dimensiones claves, ya estudiadas por otros actores, en esta intersección entre migración, mujeres y desigualdad.

Este proyecto permitirá profundizar sobre un tema de gran relevancia para Latinoamérica, específicamente la migración femenina, justo cuando en Chile aún no se cuenta con vasta información específica. Y una de las particularidades de este estudio es observar -desde la subjetividad de las mujeres- y su situación, mirando distintas interseccionalidades.

El estudio apuesta por no mirar a las mujeres como un grupo homogéneo, sino que más bien dar cuenta de los casos específicos, los contextos diversos y sus estrategias, para ir identificando los espacios en que se pueden enriquecer las políticas públicas para que las mujeres migrantes que llegan a Chile puedan tener una inserción adecuada.

Parte de las transformaciones que ha sufrido el perfil migratorio en Chile es su feminización. El censo del año 1992 indica que la proporción de mujeres respecto del total de inmigrantes era de 49,2% y una relación de masculinidad de 1,32. En el censo de 2002, la proporción de mujeres se incrementó a un 52,2%, con una relación de masculinidad de 0,91. La información del DEM para el año 2010 señala que el 53% de los extranjeros son mujeres (Stefoni, 2011a). Para el año 2013, la encuesta CASEN señala que el 55,1% de la población inmigrante son mujeres cifra que desciende a 51,9% en la misma encuesta para el año 2015. Estos datos coinciden con el aumento en la incorporación de la mujer chilena al mercado del trabajo, generando con ello una demanda por cuidadoras y trabajadoras domésticas (Stefoni, 2011a).