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Inclusión Social y Desarrollo

Jóvenes rurales

Perú tendrá un nuevo espacio para dialogar sobre políticas públicas

12 Abril, 2017

Un nuevo Grupo de Diálogo Rural (GDR) se conformó en Latinoamérica, esta vez en Perú. Se trata de una nueva fase del proyecto “Jóvenes rurales, territorios y oportunidades: Una estrategia de diálogo de políticas” financiada por FIDA, luego de ser considerada una experiencia efectiva y ya probada como metodología de diálogo de políticas en Colombia, Ecuador, Salvador y México.

El lanzamiento estuvo encabezado por Carolina Trivelli, secretaria técnica del GDR Perú, Ricardo Cuenca, Director del Instituto de Estudios Peruanos, Ignacia Fernández, Directora Ejecutiva de Rimisp, Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural , y Joaquín Lozano, director de FIDA para América Latina y el Caribe, y contó con la presencia de María Eugenia Mujica, viceministra de Políticas y Evaluación, Benjamín Quijandría, viceministro de Políticas Agrarias, y Jesús Quintana, representante del FIDA en el Perú y coordinador de la Región Andina, entre otros invitados.

Para Joaquín Lozano, director del FIDA para América Latina, es destacable que “los Grupos de Diálogo Rural promuevan un modelo de diálogo a escala nacional. En este modelo, el énfasis son las prioridades nacionales, identificadas por actores que se sientan a dialogar y generar propuestas que luego son puestas a disposición de tomadores de decisión”, a su vez, Lozano remarca que, “esto es lo que esperamos que ocurra también en Perú: que se encuentren los mecanismos necesarios para reunir a los diferentes actores de la sociedad peruana en torno a una mesa de diálogo sobre los temas comunes de preocupación”.

Según dijo Ignacia Fernández, Directora Ejecutiva de Rimisp: “Es primera vez que los Grupos de Diálogo Rural están centrados en una agenda temática tan específica. El problema de fondo que queremos abarcar es el de los jóvenes rurales y el empleo, pero hay distintas formas de entender ese problema: desde el mercado laboral, desde la pertinencia de la educación, desde la institucionalidad pública, entre tantas otras causas. Y lo que se buscamos con el instrumento GDR es precisamente proponer una mirada amplia, que luego cada grupo aborde desde su particularidad y la coyuntura país”.

Para contextualizar este tema, durante la reunión se dio a conocer un estudio diagnóstico denominado “Una presencia invisible”, cuyos datos aportaron a entender las principales oportunidades y restricciones a las que hacen frente hoy los jóvenes rurales como colectivo en Perú.

A propósito, Carolina Trivelli, secretaria técnica del GDR Perú, explicó que “son más de 1.5 millones de jóvenes rurales que tienen cada vez más educación, que están más conectados, y que tienen aspiraciones muy distintas a las de sus padres y abuelos”. Según la economista, “para que ellos (los jóvenes rurales) encuentren una ruta de inclusión y progreso se requieren intervenciones distintas a las que hasta hoy realizamos desde el sector público y privado. Y para eso hay que proponer cosas nuevas, pero también identificar oportunidades que ya existen. Pero, antes, necesitamos entenderlos, conocerlos”.

En tanto, Jesús Quintana, gerente del FIDA para Perú dijo que “en el FIDA, entendemos que el papel de la juventud rural es clave en el desarrollo. Existe una apremiante necesidad de favorecer que la población rural joven desarrolle medios de vida rentables a nivel local, a fin de garantizar el futuro de las generaciones venideras y proteger los logros del pasado”.  Y agregó: “En este sentido, tanto para el Gobierno de Perú como para el FIDA es esencial entablar un diálogo sobre juventud rural en el país. El GDR sobre Juventud Rural en este país es un espacio estratégico para pensar políticas públicas y proponer instrumentos útiles para la juventud rural, un sector desconocido y desatendido, pero que encierra un gran potencial productivo y transformador”.