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Inclusión Social y Desarrollo

Boletín Rimisp

“Originarias”, un programa para el empoderamiento de las mujeres indígenas en el norte de Chile

1 Marzo, 2017

La iniciativa promovida por ONU Mujeres busca mejorar las oportunidades de desarrollo sostenible en territorios donde el sector minero constituye un eje económico relevante.


Rimisp puso el foco en las mujeres indígenas que habitan en las regiones de Tarapacá, Antofagasta, Atacama y Coquimbo, como parte de un proceso territorial de empoderamiento, propuesto por ONU Mujeres (ONUM). ¿De qué manera?, dando curso a la primera etapa del programa que lleva por nombre “Originarias”, iniciativa de la organización de las Naciones Unidas dedicada a promover la igualdad de género (ONUM), que esta vez tiene como objetivo instalar competencias en las mujeres indígenas del norte para mejorar las oportunidades de desarrollo en territorios donde el sector minero constituye un eje económico relevante.

“Originarias”, en su etapa de diagnóstico, comenzó a desarrollarse en diciembre de 2016 y se extenderá hasta mayo de 2017. En el proceso considera estrategias de levantamiento y análisis de información de carácter cuantitativas y cualitativas, y además propone una investigación de acción-participativa. El programa, desde ONU Mujeres, está a cargo de Alejandra Estay, mientras que en Rimisp la coordinación del estudio es compartida entre Fabiola Leiva, del Grupo de Diversidad Biocultural y Territorios -y Cristian Leyton- miembro del Grupo de Inclusión Social y Desarrollo.

El programa se divide en dos etapas de ejecución, la primera, a cargo de Rimisp y que actualmente se está llevando a cabo, implica un diagnóstico participativo con perspectiva de igualdad de género e interculturalidad, que permitirá conocer la situación socioeconómica de las mujeres indígenas de las regiones mencionadas, así como las restricciones y oportunidades para su empoderamiento económico sostenible, incluyendo la participación de las mujeres en el análisis de su propia situación socioeconómica, sus intereses, desafíos y posibilidades de desarrollo existentes. La segunda etapa da pie al diseño de un proceso culturalmente apropiado de fortalecimiento de capacidades y competencias de liderazgo e incidencia política para el empoderamiento y la contribución participativa en el logro de la igualdad y el desarrollo sostenible de los distintos territorios de focalización del proyecto.

En lo que respecta a las fases de investigación, se ha contemplado el seguimiento y aprendizaje como un eje continuo de trabajo. En una primera instancia, a través de la aproximación preliminar a los territorios; luego, la generación de información e identificación de actores y el diálogo inter-actores para el reconocimiento de activos como oportunidades de desarrollo, y finalmente la divulgación de resultados, que considera retroalimentación e incidencia. El diseño y la implementación de las fases se basan en el involucramiento de actores diversos y en el reconocimiento de capacidades y capitales existentes en los territorios. Todo este proceso incluye una fase transversal de comunicaciones.

Para la implementación de este estudio es de gran importancia generar lazos de asociatividad con actores públicos, comunitarios, académicos y expertos claves que aporten al desarrollo de las estrategias de levantamiento y análisis de información, promoviendo con esto procesos de articulación que otorguen sostenibilidad y proyección a la segunda etapa del proyecto.

Rimisp y ONUM trabajando por la participación de las mujeres
Desde el 2006, Rimisp se encuentra desarrollando un amplio proceso de investigaciones en materia de participación política de las mujeres indígenas en América Latina y el Caribe, especialmente en los procesos de gobernanza y en los gobiernos locales para el Instituto Internacional de Investigaciones y Capacitación de las Naciones Unidas para la promoción de la Mujer. A esto se suman las investigaciones sobre la dimensión territorial del empoderamiento de las mujeres rurales en América Latina y El Caribe en trabajo interagencial con la ONU Mujeres, CEPAL, FAO y Rimisp. En tanto, durante los años 2011 y 2013, en el marco del programa Dinámicas Territoriales Rurales, se desarrollaron veinte estudios de caso de dinámicas territoriales desde un enfoque de género, y ya finalmente el 2015 se realizó el Informe Latinoamericano de Pobreza y Desigualdad sobre “Género y Territorio”.

Por su parte, la ONU Mujeres apoya a los Estados Miembros de las Naciones Unidas en el establecimiento de normas internacionales para lograr la igualdad de género. Lo hace trabajando con los gobiernos y la sociedad civil en la creación de leyes, políticas, programas y servicios necesarios para implementar dichas normas. También respalda la participación igualitaria de las mujeres en todos los aspectos de la vida, enfocándose en cinco áreas prioritarias: el incremento del liderazgo y de la participación de las mujeres; la eliminación de la violencia contra las mujeres; la participación de las mujeres en todos los procesos de paz y seguridad; el aumento del empoderamiento económico de las mujeres; y la incorporación de la igualdad de género como elemento central de la planificación del desarrollo y del presupuesto nacional. En ese sentido ONU Mujeres trabaja con mujeres indígenas de todo el mundo, promoviendo sus derechos y entregando sugerencias a los Estados para que adopten medidas de mejora de focalización de política pública, en sectores prioritarios.