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Boletín Rimisp

La urgencia de innovar para avanzar en la superación de la pobreza persistente en Chile

30 Enero, 2017

Proponer soluciones innovadoras para responder a la pobreza persistente que enfrentan un conjunto de territorios del país, que tiene múltiples causas y manifestaciones en dimensiones variadas del desarrollo, es el foco del proyecto “Innovación Social para la Superación de la Pobreza en Chile”, que está llevando a cabo actualmente la oficina de Rimisp en Chile, a partir del Grupo de Inclusión Social y Desarrollo. El equipo de gestión, coordinación y aprendizaje del proyecto, además está constituido por profesionales del área de trabajo social de la Universidad de Chile, la Fundación para la Superación de la Pobreza y la Universidad de Santiago de Chile. El directorio del proyecto está conformado por representantes de CORFO, el Ministerio de Desarrollo Social, el CNID, el Banco Interamericano de Desarrollo, LabGob, Empresas B, SociaLab y el Laboratorio de Innovación Social UC-CoLab, entre otros.


En Chile, la persistencia de la pobreza se presenta como un problema urgente de abordar, pues ni las políticas sociales ni el crecimiento económico la han logrado superar. Actualmente en el país viven 2.046.404 personas en situación de pobreza por ingresos, lo cual equivale a un total de 567.638 hogares, mientras que en situación de pobreza multidimensional las cifras dan cuenta de 3.270.041 personas, por tanto un total de 782.728 hogares, según las estimaciones de la Encuesta Casen 2015.

Frente a este escenario urge crear las bases para un desarrollo sostenible e inclusivo, incorporando la innovación social al servicio de la superación de la pobreza. Esto, desde el punto de vista del levantamiento de nuevas ideas que contribuyan a mejorar los niveles de desarrollo y crear nuevas relaciones de colaboración para la construcción de un nuevo vínculo entre el Estado y la ciudadanía, articulando la inversión pública y privada en territorios rezagados y aislados. En este sentido se vuelve clave innovar desde la raíz, es decir, desde la manera de comprender el problema de la pobreza.

La persistencia de situaciones de pobreza y vulnerabilidad en contextos específicos se explica por la superposición de factores individuales, con condiciones sociodemográficas, culturales y ambientales de los territorios y características de la oferta pública y privada.

Este proyecto surge de una iniciativa impulsada desde el 2014 por el Consejo Nacional de Innovación para el Desarrollo (CNID), que tiene por propósito innovar en la forma como se gestiona el desarrollo social en el país, involucrando a actores de diversos sectores en la búsqueda de soluciones al incesante problema de la pobreza que aún enfrentan más de 500 mil hogares en el país.

Un prototipo de innovación social

El proyecto “Innovación Social para la Superación de la Pobreza en Chile”, busca aportar a la generación de un programa integral y consistente para un desarrollo sostenible e inclusivo, abordando específicamente 30 territorios funcionales comprendidos en el sur de la Región del Maule y las regiones del Bío Bío, La Araucanía y Los Ríos, que en conjunto suman un total de 64 comunas chilenas.

A partir de este contexto y la revisión de experiencias pasadas, se apuesta por un prototipo, donde la atención se centra en comprender la dinámica de estos territorios funcionales en situación de trampa de pobreza y vulnerabilidad, para luego innovar identificando patrones de cambio desde el trabajo conjunto sobre las dinámicas de la estructura económico-productiva, la institucionalidad formal e informal y la capacidad de agencia de los actores territoriales. En este sentido, tanto asumir el desafío y la necesidad de una mirada más compleja de los territorios y sus dinámicas, sumado al abordaje conjunto de los ámbitos productivos, sociales y medioambientales, y al análisis de la calidad y pertinencia de la oferta pública y privada, constituyen una innovación en la forma de comprender e intervenir en lo social.

La propuesta de valor de este proyecto apunta a innovar en las respuestas institucionales formulando soluciones desde la lógica territorial, considerando el análisis de la complejidad del diseño, el nivel de calidad de las ofertas y articulando la inversión pública y privada que realizan los programas de apoyo al desarrollo de territorios rezagados, con la intervención a nivel de individuos, hogares y -en menor medida- comunidades que realizan actualmente las políticas sociales, de apoyo al emprendimiento y de formación laboral.

De este modo, la meta del proyecto es diseñar y validar técnica y políticamente este prototipo de innovación social, de manera de que los territorios en situación de trampa de pobreza y vulnerabilidad avancen en la superación de dicha situación, configurando un espacio social en que la población más pobre y vulnerable adquiera un rol participativo en el desarrollo de sus territorios que incremente sus ingresos y activos, y tienda a equipararse a los niveles de bienestar del resto del país.

En ese sentido, son claves para el diseño de esta primera etapa del proyecto -contemplado a doce meses- la construcción de alianzas para la gobernanza, con adaptabilidad política y participación, el diseño técnico de la iniciativa para una gestión eficiente, y la implementación de un sistema de seguimiento, evaluación y aprendizaje institucional, que integradamente, permitan cambiar la forma tradicional de hacer política para dar paso a una construcción más consistente con las dinámicas territoriales y más participativa de propuestas para nuevas y mejores políticas públicas.