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Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)

La investigación sobre desarrollo rural debe considerar los vínculos entre las ciudades

27 Enero, 2017

Para lograr los retos que imponen los dos primeros Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de poner fin de la pobreza y erradicar el hambre, es necesario un conjunto de políticas que involucren inversión e investigación en el sector de la agricultura. 


Partiendo de esa premisa, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Grupo Consultivo para la Investigación Agrícola Internacional (GCIAI), realizaron una consulta a expertos, a comienzos de enero en Roma, Italia. Ángela Penagos, Directora de la Oficina de Colombia participó en el panel “¿Qué más se necesita además de la inversión en la agricultura?”, el cual se enfocó en 3 temas: institución y gobernanza; contexto político, y espacio político. Conversamos con ella sobre su participación en la actividad.

¿La inversión en la agricultura es suficiente para el desarrollo en el campo?

No. Considero que hay cuatro razones que demuestran por qué la inversión en la agricultura no es suficiente para el desarrollo rural en el marco del Objetivo 1 y 2. Necesitamos una intervención política multisectorial con instrumentos que consideren en su diseño, la ubicación los asentamientos y sus habitantes.

1. La vida rural es un territorio heterogéneo con diferentes escalas de desarrollo y condiciones sociales.
2. Las zonas rurales son lugares donde las personas tienen menores posibilidades para ejercer sus derechos como ciudadanos.
3. La agricultura sigue siendo una actividad importante en las zonas rurales, pero los hogares que dependen de la agricultura familiar, tienden a ser más pobres.
4. La agricultura sigue siendo una actividad importante en las zonas rurales, pero los hogares que dependen de la agricultura familiar, tienden a ser más pobres.

Sobre el primer punto, ¿a qué se debe la heterogeneidad en las zonas rurales y que implicaciones tiene para su desarrollo?

Las diferentes escalas de desarrollo y condiciones sociales del campo dependen fuertemente de los vínculos entre los municipios y el sistema de ciudades, y esta característica podría ser un factor determinante en la reducción de la pobreza y en la promoción de una agricultura sostenible.

Después del análisis inicial realizado en Rimisp Colombia, encontramos 7 tipos de territorios en los que los municipios pueden ser categorizados en función de sus relaciones funcionales entre ellos. Así, tenemos territorios que giran alrededor de ciudades con más de 600.000 personas y otras sin conexión y con menos de 15.000 personas. A través de estas categorías, definimos cómo están conectados los municipios en términos de desplazamiento e intensidad de luz.

Los primeros hallazgos muestran que los municipios más rurales, es decir los más desconectados y alejados de una ciudad o de los Sistemas de Ciudades, tienen las peores condiciones de pobreza. Pero es importante anotar que entre las zonas metropolitanas y estos “territorios uni-funcionales rurales”, también tenemos situaciones difíciles, especialmente en aquellos territorios donde, a pesar de tener un gran centro urbano, no tienen condiciones sociales y económicas aceptables. Incluso son tan malos como los territorios uni-funcionales. Sólo los territorios que forman parte de los Sistemas de ciudades tienen mejores resultados en términos de pobreza, acceso a bienes públicos y mercados laborales.

¿Qué se sugiere entonces?

La recomendación es pensar en instrumentos de política que consideren el territorio no como dos espacios separados, como es habitual en América Latina. El desarrollo rural y la investigación debe incluir los vínculos con las ciudades en términos de mercado de trabajo, bienes públicos, suministro de infraestructura, sistemas alimentarios y la planificación territorial para mejorar la provisión de estos bienes públicos y tener una mejor asignación de los beneficios.

Respecto al segundo punto, ¿cuáles son las consecuencias de las limitaciones que tienen los habitantes rurales para ejercer sus derechos?

Este es un gran problema en términos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Esta condición tiene fuertes consecuencias en términos de oportunidades y desigualdades porque se toman decisiones políticas y presupuestarias para el desarrollo urbano, pensando que éstas tendrán efectos indirectos en las zonas rurales, sin diseñar herramientas específicas. De hecho, como ya he mencionado, al menos en Colombia, la proximidad a las grandes ciudades tiene impactos positivos en las condiciones sociales, pero no implica que los habitantes rurales se consideren ciudadanos.

Los ministerios de agricultura son, en muchos casos, los responsables institucionales del desarrollo rural. Es un fuerte sesgo en términos de política e instrumentos, porque tendemos a pensar en los habitantes rurales y los asentamientos sólo en términos de los objetivos agropecuarios. Los planes institucionales y la forma en que se mide la eficacia de las políticas, tienen consecuencias en términos de resultados en las zonas rurales.

Es necesario repensar, en este contexto, el enfoque territorial como medio de desarrollo rural, pero también un plan institucional que tenga la capacidad de involucrar a todos los sectores y sus presupuestos. Aquí tiene una especial relevancia el papel de las mujeres y la forma en que las comunidades participan en el diseño e implementación de estos instrumentos.

¿La agricultura familiar, es la respuesta para que los hogares rurales salgan de la pobreza?

En comparación con todas las actividades económicas, los ingresos derivados de la agricultura familiar están por debajo del ingreso promedio en las zonas rurales. En cuanto a los últimos resultados del Censo Nacional Agropecuario, estos ingresos representan sólo el 71% del salario mínimo. El 68% de los trabajadores de las zonas rurales no tienen un contrato de trabajo, y el trabajador independiente, tiene los peores ingresos, porque recibe tres veces menos que los empleadores y dos veces menos que los empleados.

La productividad de la agricultura está relacionada con el lugar donde se ubican las unidades productivas. Es decir, cuando las unidades productivas tienen el mismo número de activos, las unidades que están en aquellas regiones que están más conectadas y tienen mejores condiciones institucionales y mejores rendimientos.

Pero también es interesante anotar que la pobreza es mayor en los territorios rurales-urbanos que están alrededor de un municipio con más de 15.000 habitantes. En este caso, la minería tiene la mayor proporción del Producto Interno Bruto (PIB), el 56% de la población vive en el campo, y el 78% de los municipios no están conectados con otro municipio. Y los territorios que están más desconectados, la incidencia de la pobreza es mayor y la participación del PIB agrícola también.
También es necesario brindar oportunidades para que los hogares rurales tengan mejores ingresos y más posibilidades de crecimiento, y esto va más allá de la agricultura.

Finalmente, el desorden en el uso de la tierra y los derechos de la propiedad, ¿qué implicaciones puede tener?.

Muchas de las zonas rurales, al menos en Colombia, no tienen títulos de propiedad. El 59% de los hogares que están ocupando tierras no tienen un título formal, esta condición está relacionada con la existencia de incentivos para no utilizar la tierra como factor de producción. Durante años, la acumulación de tierras fue una forma de tener poder territorial y político en las zonas rurales. La ausencia de derechos favorece la acumulación de tierras, la fragmentación y el despojo, especialmente de campesinos pequeños y pobres. Los últimos resultados confirman que el 71% de las unidades productivas tienen menos de 5 hectáreas, mientras que el 5% de las unidades productivas tienen más de 50 hectáreas.

Adicionalmente, encontramos que los municipios que tienen una mayor proporción de unidades productivas en la informalidad, en términos de derechos de propiedad, tienden a tener menor productividad agrícola que aquellos que tienen una mayor proporción de PU en formalidad.

Otro elemento relacionado con esta condición es que tenemos un conflicto enorme en el uso de la tierra, aunque tengamos mucha tierra de productividad. Gran parte de esta tierra no se está utilizando. Tenemos más de 22 millones de hectáreas para la agricultura y estamos usando sólo ocho y medio en ella. Mientras que para el ganado hay tierras menos adecuadas y estamos utilizando más de lo disponible. Los pequeños propietarios están en las unidades menos productivas, y esas unidades tienen menos acceso a los bienes y mercados públicos. Estas condiciones podrían tener un impacto en términos de reducción de la pobreza.

Este elemento, no sólo está relacionado con el uso de la tierra, sino que también está relacionado en cómo la planificación territorial contribuye a una provisión eficiente de bienes públicos e infraestructura que son esenciales para la cohesión territorial y tiene un impacto directo en la reducción de la pobreza y la seguridad alimentaria.