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Inclusión Social y Desarrollo

Grupo de Diálogo Rural (GDR) México

Juventud rural: el actor que falta en las políticas para el campo mexicano

3 Abril, 2017

Conocer e integrar a un grupo subatendido por la política pública y, sin embargo, clave en el desarrollo del campo a mediano plazo, es el desafío central del GDR México, una iniciativa regional de Rimisp-Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural y del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola.


Conocer a los jóvenes rurales, escuchar sus aspiraciones, definir su papel en el campo y darles presencia en la política gubernamental,  que hasta ahora los ignora, es el desafío central del Grupo de Diálogo Rural México (GDR México) que la semana fue puesto en marcha en su fase preparatoria.

Este Grupo es una iniciativa regional de Rimisp-Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural y del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA, agencia de Naciones Unidas), que se ha implementado ya en México y está vigente en Colombia, Ecuador y El Salvador y Perú.

Ignacia Fernández, directora ejecutiva de Rimisp, afirmó que el GDR México mostró la novedad de contar con co-convocantes: además de Rimisp, participan en ese papel la oficina subregional de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en México, la Cátedra de Investigación Dinámicas Territoriales y Bienestar de la Universidad Iberoamericana (IBERO), el Instituto Belisario Domínguez (IBD) del Senado de la República, el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir (ILSB) y la plataforma México Social. Y es viable que se sumen otras dos instituciones. La co-convocatoria dará fuerza y autoridad a este Grupo.

El Secretario Técnico del GDR México es Jorge Romero León, director de la Oficina México-Centroamérica de Rimisp. Formalmente, el GDR México comenzará su labor a partir del segundo trimestre de 2017 con un escenario a tres años. Los primeros dos o tres meses los co-convocantes prepararán el espacio para que se sumen otros actores de la sociedad civil: académicos, organizaciones de jóvenes, organizaciones campesinas, funcionarios del gobierno, legisladores, representantes empresariales y otros, quienes desarrollarán un diálogo permanente y de calidad, atento a las circunstancias del país a fin de ir incidiendo en decisiones fundamentales.

Ignacia Fernández afirmó que el propósito de los GDR es “poner en relación, en diálogo, el trabajo académico, de investigación de la política pública, con la toma de decisiones de esa política pública y la gestión del día a día de nuestros gobiernos. Tenemos la convicción de que la mejor política pública se hace dialogando”.

Agregó: “Las políticas públicas definidas entre cuatro paredes y sólo por técnicos y políticos no responden a las necesidades ni de la sociedad, ni de la población específica a la que se quiere llegar. Son mejores las políticas que acuerdan en conjunto usuarios, sector privado y diversos actores. Lo que Rimisp hace con los GDR es ofrecer una plataforma para generar ese diálogo, para revisar, para proponer”.

Jorge Romero León señaló que, además de abordar el tema central de jóvenes rurales, el Grupo discutirá dinámicas de inclusión, diagnósticos y análisis de las políticas públicas para impulsar el desarrollo, y los problemas de articulación, dispersión y falta de articulación que los caracterizan. En las próximas semanas, el grupo base hará un esfuerzo por definir con precisión los temas de la agenda.

Respecto de los jóvenes rurales, estuvo la consideración de cómo abordar el tema desde su conceptualización: ¿Quiénes son los jóvenes rurales? ¿Cómo se definen?, ¿Es en función de su edad, contexto, aspiraciones u otras características? Es un hecho, coincidieron los participantes, que hoy la política pública no puede atender los problemas y necesidades de este segmento, pues ni siquiera hay diagnósticos. Y es preocupante porque, de acuerdo a la directora de Rimisp, “en el mediano plazo el desarrollo rural se juega en las manos de estos agentes”.

“Nuestros campos (en Latinoamérica) se basan mucho en lo que hacen personas mayores y debe haber un esfuerzo para incorporar a los jóvenes en la dinámica. Aunque este planteamiento es algo que debemos poner a prueba, pues tenemos la tendencia generalizada a preguntarnos cómo hacemos para retener a los jóvenes en el campo y no nos preguntamos si ellos quieren quedarse y si es así, en qué condiciones”, explicó. Por ello, la agenda de investigación y lo que llevará el GDR México está centrado en las aspiraciones, expectativas y necesidades de los jóvenes. Un objetivo es identificar para ellos ingresos sostenibles en el tiempo, quizás de una combinación de ingresos agrícolas, por servicios y otras fuentes. “A lo mejor el campo no es sólo el agro, si entendemos el desarrollo rural como un desarrollo que conecta actividades agrícolas con actividades de servicios y vínculos rurales con ciudades intermedias y pequeñas”, comentó Ignacia Fernández.

Los temas a deliberar en el GDR México están en sintonía con el Proyecto “2017-2020: Jóvenes rurales, territorios y oportunidades”, que comenzó a desarrollar Rimisp a escala latinoamericana, y cuyos objetivos son:

  • Mejorar el conocimiento y comprensión acerca de las dinámicas de generación de ingresos de los jóvenes rurales a nivel territorial;
  • Conocer los marcos institucionales, políticas y presupuestos dirigidos a este grupo;
  • Incidir en la creación o mejora del marco institucional, políticas, y programas dirigidos a la juventud rural en cada uno de los países participantes, como resultado del proceso de diálogo, y
  • Optimizar la efectividad de los programas dirigidos a la juventud rural, a través de la propuesta de nuevas e innovadoras herramientas de diálogo de políticas en los países seleccionados.