Imprimir

Noticias

Presentación en México

Investigador Isidro Soloaga: “Delimitación de territorios funcionales es algo que sólo hace Rimisp”

6 Abril, 2017

El investigador asociado de Rimisp afirmó que la estrategia de delimitación de territorios funcionales “es una brand de Rimisp: es algo que sólo hace Rimisp, nadie más”. Hoy se realiza tanto en las oficinas de México como en Colombia y Chile, e implica el uso de luces satelitales e información de flujos laborales (commuting) para identificar centros urbanos y observar la influencia que éstos ejercen sobre las localidades rurales que están alrededor.


Isidro Soloaga realizó una presentación ante el director y los investigadores de la Oficina México-Centroamérica, sobre el trabajo que él ha hecho y continúa haciendo para Rimisp; para proyectos conjuntos entre Rimisp y la Cátedra Dinámicas Territoriales y Bienestar de la Universidad Iberoamericana (IBERO) –cátedra de la cual Soloaga es el responsable técnico– y para otro tipo de alianzas. El académico puso a disposición del equipo de Rimisp las bases de datos de su información para contribuir al desarrollo de investigación de esta organización.

Ese trabajo consiste en:

  1. A) Delimitación de territorios funcionales en México, lo cual, dijo, “es una brand de Rimisp; es algo que sólo hace Rimisp, nadie más”.
  2. B) Uso de distancias para ver la importancia que ejerce cada tipo de ciudad sobre el desempeño de localidades de menos de 15 mil habitantes.
  3. C) Uso de distancias como instrumento para focalización del Programa Territorios Productivos, programa que opera PROSPERA y donde Rimisp ha jugado un papel fundamental en el diseño y la asistencia técnica.
  4. D) Uso de información del contexto urbano de las personas para determinar el grado de influencia sobre el ingreso, la movilidad social y las aspiraciones. Proyecto éste que la IBERO desarrolla con el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY) y que implica la realización de una encuesta en jóvenes de la Ciudad de México sobre sus estudios, trabajo y aspiraciones y el contraste de ello con los datos mapeados de oportunidades laborales y académicas (a nivel universitario) en la Ciudad.
  5. E) Actualización de la base de datos para el Informe Latinoamericano sobre Pobreza y Desigualdad 2017, de Rimisp, que está en proceso de elaboración. Entre los datos que se están actualizando son los indicadores de pobreza y de ingreso a escala municipal.
  6. F) El libro –con los sellos de Rimisp, CEEY e IBERO, ya en prensa– Trampas territoriales de pobreza, desigualdad y baja movilidad social: los casos de Chile, México y Perú, donde Soloaga elaboró la parte relativa a México.

La presentación de Soloaga fue hecha a propósito del reciente ingreso de cuatro investigadores a la Representación de Rimisp México-Centroamérica (Laure Delalande, Gibran Ramírez, César Suárez y Nataly Hernández), y además de ellos, participaron Jorge Romero León, director de esta Representación, y los investigadores Gerardo Franco y Celeste Molina. Isidro Soloaga se apoyó con sus colaboradores Zaire Garo y Daniel Macías.

Sobre los puntos A, B y C, Soloaga comentó que la delimitación de territorios funcionales inició desde hace unos siete años, conducido por Antonio Yúnez Naude, académico de El Colegio de México (Colmex) e investigador asociado de Rimisp. Hoy se realiza tanto en México como en Colombia y Chile, e implica el uso de luces satelitales e información de flujos laborales (commuting) para identificar centros urbanos y observar la influencia que éstos ejercen sobre las localidades rurales que están alrededor. Los datos de commuting corresponden a la Encuesta Intercensal 2015 del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi).

Las delimitaciones que se obtienen definen “áreas laborales comunes”, con estos resultados: existen mil 380 municipios con menos de 15 mil pobladores cada uno que se caracterizan como territorios funcionales rurales unimunicipales (mil 76) y rurales plurimunicipales (304); hay 182 municipios con una población de entre 15 mil y 25 mil que son “rurales-semiurbanos 1”; 209 municipios con 25 mil a 50 mil habitantes, definidos “rurales-semiurbanos 2”; otros 287 municipios con un rango de 50 mil a 250 mil habitantes que son “rurales-semiurbanos 3”; 80 municipios con población de 250 mil a 350 mil habitantes que son “rurales-semiurbanos 4”, y 104 municipios con rango de 350 mil a 500 mil pobladores, que son territorios funcionales “rurales-semiurbanos 5”.

Isidro Soloaga explicó que uno de los proyectos donde trabaja hoy día, “Transformando Territorios”, se orienta a analizar ciudades intermedias. Esto es, no considera municipios con más de 500 mil personas ni tampoco municipios demasiado chicos. Así, tiene como foco 300 de los territorios funcionales delimitados. “Las luces más los datos de commuting nos permiten observar qué territorios han crecido de manera incluyente […] La planeación del Programa Piloto Territorios Productivos [PPTP, que opera PROSPERA con la intención de integrar política social con política de fomento productivo a favor de población rural en pobreza] se basó en esta información”, dijo.

Precisó que esta información, que muestra cómo los territorios funcionales están presentes a lo largo del territorio mexicano, brinda elementos para la política pública. Los territorios funcionales han sido útiles para definir los territorios a los que llega la Cruzada contra el Hambre, y el PPTP se ha orientado a territorios funcionales cuyos municipios no son menores a 15 mil habitantes ni rebasan los 250 mil y que además cumplen con el hecho de tener producción agrícola (un eje base de actividad económica) y cuentan con cierta cantidad de familias beneficiarias de PROSPERA.

Asimismo, dijo que todo este trabajo “informa al diálogo”, pues se pueden obtener conclusiones tales como que sólo 11 millones de personas en México, presentes en 20 mil 439 localidades, están aisladas (lejos de todo, “sin posibilidad de atenderse, por ejemplo, si requieren un dentista”). “Ya no nos van a vender la idea de que son 20 millones”.

Comentó, respecto del punto B, que Rimisp generó un paper, firmado por Julio Berdegué, investigador principal de Rimisp, y por el propio Soloaga, Secondary Towns, Population and Welfare in Mexico. Con datos al 2010, este paper señala en su conclusión principal que alrededor de 33 millones de personas en el país (30% del total) viven en territorios funcionales rurales urbanos formados por una o más ciudades centrales y localidades rurales circundantes; que los efectos sobre las localidades rurales de la proximidad a todos los tamaños de ciudades son importantes y significativos, y que los efectos de ciudades de alrededor de 350 mil habitantes son mayores que los de ciudades más pequeñas.

Comentó que es común que instancias públicas observen los efectos de una sola ciudad sobre cada localidad rural, cuando lo más conveniente es observar los efectos de todas las ciudades cercanas, sean chicas, medianas o grandes. Tal como lo hace Rimisp.