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Colombia

Institucionalidad para el desarrollo rural

19 Octubre, 2017

Ángela Penagos participó en el encuentro y destacó los últimos sucesos que han ocurrido en el escenario colombiano los cuales han transformado la manera de entender y pensar el desarrollo territorial.


Ángela Penagos, directora de Rimisp Colombia participó en el encuentro organizado por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) en Mendoza (Argentina), en el cual participaron otras agencias de las Naciones Unidas, organismos e instituciones financieras internacionales para debatir sobre los nuevos paradigmas que están reconfigurando el mundo rural en América Latina y el Caribe.

En la Universidad Nacional de Cuyo en Mendoza Argentina, sede del evento, FIDA reveló que a pesar del crecimiento económico de la región en el último decenio no ha sido suficiente para que 175 millones de sus habitantes salgan de la pobreza, ni que otros 70 millones encuentren alivio a su situación de extrema pobreza.

“A pesar de que el 72% de las personas pobres del mundo vive en países de renta media, la atención se ha ido concentrando en los países de renta baja, de ahí la importancia de repensar las narrativas globales en torno al desarrollo rural en una región de países de renta media como es América Latina y el Caribe”, destacó Joaquín Lozano, Director Regional de la División de América Latina y el Caribe del FIDA. 

En lo que respecta a Colombia, durante su intervención, Ángela Penagos, destacó los últimos sucesos que han ocurrido en el escenario colombiano los cuales han transformado la manera de entender y pensar el desarrollo territorial en Colombia. Mencionó que tanto la ley de Atención y Reparación a las Víctimas (Ley 1448 de 2011), el Sistema General de Regalías (Ley 1530 de 2012), as recomendaciones formuladas por la Misión Rural (2014), el Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018 y el Acuerdo Final para la terminación del conflicto armado firmado en el año 2016, son herramientas que le permiten a Colombia construir una nueva realidad.

No obstante, a pesar de estos esfuerzos, los retos no son menores. “De acuerdo con la Misión Rural, la inversión para el desarrollo en las zonas rurales se sigue concentrando en el sector agricultura y es débil la coordinación de las inversiones sectoriales. El gasto público rural el 58% proviene del sector agricultura y desarrollo rural” puntualizó Penagos.

Otros elementos, como la inflexibilidad y atomización en la ejecución del presupuesto de inversión del sector; altos costos de tercerización; deficiencias en la cobertura de convocatorias públicas; la poca presencia de la institucionalidad sectorial a nivel central en el territorio; las débiles instancias regionales para la planificación, ejecución y seguimiento de la política sectorial y de desarrollo rural desde los territorios, son las otras limitantes de la institucionalidad del sector.

No obstante, destacó que, mediante lo establecido en el acuerdo con los Acuerdos de La Habana, se abre una nueva puerta para avanzar en la construcción de la paz territorial, la cual se fundamenta, entre otros aspectos, en resolución de conflictos de manera no violenta y en la organización de recursos para garantizar justicia social y revertir las condiciones de desigualdad.

Específicamente, mencionó que mediante la Reforma Rural Integral (RRI) establecida en el punto 1 de los Acuerdos, se establece el acceso y uso de la tierra, los Planes Nacionales para la Reforma Rural Integral y los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial(PDET), estategias a través de las cuales se busca cerrar las brechas urbano-rurales, promover la igualdad e integrar a las regiones, garantizar la seguridad alimentaria, fomentar la reactivación del campo, especialmente a la agricultura familiar y cerrar la frontera agrícola y proteger el medio ambiente.

Como ejes trasversales, Ángela resaltó que la RRI establece la participación comunitaria en la priorización, ejecución, evaluación y seguimiento de proyectos, planes y programas territoriales y el trabajo en conjunto entre los diferentes actores que convergen en estos espacios.

Finalmente, subrayó los principales desafíos institucionales que restan para avanzar en su implementación:

  • Avanzar en mecanismos de coordinación sencillos y con propósitos concretos. Acuerdos sencillos sobre problemáticas específicas.
  • Un rol más preponderante de los gobiernos subnacionales en la definición y ejecución de la política pública a través de la delegación de competencias en la materia, más no entrega de
  • responsabilidad.
  • Un presupuesto definido y estable de largo plazo que responda a las dinámicas territoriales, superar las limitaciones de las vigencias presupuestales.
  • Mecanismos de control fiscal coherentes con la realidad territorial.
  • Corresponsabilidad institucional y fiscal de la sociedad civil en la ejecución de la política pública.

Durante el evento, participaron representantes del FIDA, la Comisión Económica para América latina (CEPAL), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA). El Gobernador de Mendoza , Alfredo Cornejo, y del Ministro de Economía, Infraestructura y Energía de Mendoza, Martín Kerchner, quienes realizaron la apertura y cierre para los participantes.

El FIDA es una institución financiera internacional y una organización especializada de las Naciones Unidas con sede en Roma, donde se encuentra el mecanismo central de las Naciones Unidas para el sector de la alimentación y la agricultura.