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Inclusión Social y Desarrollo

Ecuador

Facilitar el proceso de diálogo entre actores de la economía popular y solidaria

28 Octubre, 2016

La jornada inició con el Panel Requerimientos y Necesidades en el Intercambio en Organizaciones de la EPS, que fue moderado por Ney Barrionuevo.


La experiencia y la capacidad para propiciar espacios de diálogo de Rimisp y específicamente del Grupo de Diálogo Rural del Ecuador (GDR) fue convocada para facilitar las “V Jornadas de Supervisión de la Economía Popular y Solidaria”, organizadas por la Superintendencia de este sector (SEPS) del Ecuador, el 5 y 6 de octubre pasados.

Durante el segundo día de actividades, Ney Barrionuevo, Secretario Técnico del GDR-Ecuador y director de la oficina de Rimisp en esta nación andina, y las investigadoras Eugenia Quingaísa y Carolina Porras, dirigieron los análisis y las reflexiones que realizaron varios actores; organizaciones del sector financiero (cooperativas de ahorro y crédito y cajas de ahorro), no financiero (organizaciones comunitarias y productivas) y las asociaciones de la economía popular y solidaria (EPS).

La jornada inició con el Panel Requerimientos y Necesidades en el Intercambio en Organizaciones de la EPS, que fue moderado por Ney Barrionuevo y que contó con la participación de Carmen Zapatier, representante de la Asociación de Productores Maiceros Río Macul de El Empalme, Ángel Catucuamba, de la Asociación de Pequeños Productores Lecheros de Cayambe, Alexandra Donoso, de la Cooperativa San Francisco de Asís, Pablo Argüello, Gerente de la Cooperativa 23 de Julio y Juan Carlos Urgilés, Gerente de la Cooperativa Jardín Azuayo. Varios de estos panelistas han sido activos participantes de las más recientes reuniones del GDR Ecuador, que tuvo el problema del financiamiento al agro como uno de sus ejes en la agenda de trabajo.

Durante la exposición de criterios, los representantes de los pequeños productores coincidieron en señalar el exceso de trámites como una de las principales trabas para la obtención de financiamiento, así como el desconocimiento de la realidad particular y territorial de los agricultores. Para superar esta limitación. Así, Carmen Zapatier recomendó la creación de productos financieros específicos para los agroproductores de ciclo corto.

De su lado, Ángel Catucuamba reflexionó sobre la dificultad del acceso al financiamiento por parte de los jóvenes rurales y planteó el fortalecimiento de la asociatividad y de la educación financiera como medidas “para acercar la demanda a las exigencias de la oferta y así lograr los créditos”.

Desde la visión de los organismos financieros, Alexandra Donoso explicó que el sector productivo agropecuario sigue considerándose “de alto riesgo” y esta sería una de las explicaciones para la complicación de entrega de préstamos al sector. La experta planteó el desarrollo de alianzas estratégicas entre cooperativas de ahorro y crédito, asociaciones de productores,  con otros actores de interés, como por ejemplo los compradores y el Estado, de manera de ampliar las posibilidades de obtención del financiamiento.

Al  realizar la síntesis de las exposiciones, Ney Barrionuevo recordó la importancia de la implicación de la colectividad en la lucha contra la pobreza. “Nueve millones de personas mueren al año, a causa del hambre. La lucha contra la pobreza es tarea de todos”, afirmó, al tiempo que explicó el recrudecimiento de las condiciones críticas en las zonas rurales del Ecuador y la importancia del financiamiento a los pequeños productores como una de las herramientas para incrementar la producción y lograr un mayor desarrollo en el campo.

Entre las conclusiones que establecieron en este espacio, se determinó que la demanda y la oferta deben acercarse, fortaleciendo por un lado la asociatividad de los productores y al mismo tiempo, flexibilizando la oferta de los servicios financieros, tanto en las regulaciones como en los productos financieros y la tecnología empleada, para adaptarse a la realidad de los productores y a sus requerimientos de agilidad.