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Agenda de Investigación

Establece Rimisp México-CA mecanismos de acción en Guatemala y El Salvador

28 Junio, 2017

Jorge Romero y Celeste Molina visitaron ambos países; impulsan agenda de investigación en vínculos urbano-rurales y territorios funcionales, y buscan consolidar y crear nuevas alianzas para lograr una presencia visible, sostenible y enérgica en la región


La Representación México-Centroamérica de Rimisp – Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural dio sus primeros pasos formales para desplegar en Guatemala y El Salvador su agenda de cohesión territorial para el desarrollo, consolidar los espacios de colaboración con sus socios históricos (como lo es la Fundación Prisma) e identificar nuevos socios y oportunidades a efecto de fortalecer espacios de diálogo multiactor en la región.

En entrevista, Jorge Romero León, director de la Representación, y Celeste Molina, subdirectora para la Región de Centroamérica, precisaron que una de las primeras tareas será desarrollar la agenda de investigación focalizada en los vínculos urbano rurales y la caracterización de territorios funcionales para ambos países.

Esto será posible gracias al financiamiento de la Fundación Ford y a una alianza con el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IDIES) de la Universidad Rafael Landívar de Guatemala y con la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) de El Salvador. Dicha colaboración permitirá ampliar el trabajo que ya impulsa Rimsp en Colombia, Chile y México en materia de vínculos urbano rurales (con el apoyo del International Development Research Center, IDRC, de Canadá), el cual busca generar conocimiento para la promoción de un crecimiento económico inclusivo en los territorios rurales-urbanos de América Latina.

Romero León y Molina visitaron ambos países la primera semana de junio y allí sostuvieron reuniones con miembros del IDIES y de la UCA. Ambas instituciones desarrollarán la agenda de investigación sobre vínculos urbano rurales bajo la coordinación del IDIES.

Respecto de la agenda de investigación, Romero León dijo que implicará la identificación, caracterización y mapeo de los territorios funcionales de ambos países.

“Además de eso, tenemos una agenda para hacer visible esa investigación y darle relevancia en la agenda pública en ambos países al tema de desarrollo territorial específicamente”, señaló. “La apuesta es generar propuestas concretas de transformación de la institucionalidad de políticas públicas, que incorporen el enfoque territorial, y eventualmente incidir en mejores, más eficaces y más articuladas políticas públicas, para dar alternativas de desarrollo en Guatemala y El Salvador”. Para ello, la Representación de Rimisp México-CA prevé realizar un seminario en abril de 2018, donde se presentarán resultados de la agenda de investigación sobre vínculos urbano-rurales en Guatemala y El Salvador, así como perspectivas de expertos internacionales sobre la importancia del enfoque territorial.

En El Salvador existe un terreno fértil para ello porque hay sensibilidad en las autoridades y esfuerzos concretos en marcha para fortalecer la institucionalidad en torno al enfoque territorial. “De hecho, nos reunimos con el titular de la Subsecretaría Técnica y de Planeación de la Presidencia de la República de El Salvador, Alberto Enríquez Villacorta (responsable de la planeación, gestión y desarrollo territorial). En este país se ha conformado la Red Interinstitucional para el Desarrollo Territorial, que suma distintos esfuerzos de articulación centrados en el enfoque territorial para el desarrollo rural, y que incluye distintos espacios de autoridad, particularmente el Ministerio de Gobernación y las principales mancomunidades, que son asociaciones de municipios en ese país”.

El caso de Guatemala es distinto, dijo, porque no hay un esfuerzo tan avanzado de articulación de las autoridades y de las organizaciones de la sociedad civil respecto a los enfoques territoriales. Celeste Molina agregó que los esfuerzos de años recientes en este país por implementar y legislar la política de desarrollo rural integral, clave para promover el enfoque territorial, se han visto frenados por la oposición del Congreso y del sector privado, así como por el contexto de inestabilidad política de los años recientes. Por eso la importancia de hacer visible allí el trabajo de vínculos urbano-rurales y de destinar tanto recursos como esfuerzos para la presentación allí de los primeros elementos de evidencia de la investigación.

Celeste Molina señaló que actualmente Rimisp México-CA está en el proceso de elaborar una estrategia para Centroamérica. “Analizamos cuáles son los actores clave y con quiénes podemos consolidar nuestras alianzas. Esto tiene que ver con el interés de mediano plazo de desplegar nuestra agenda temática, con lo cual buscamos consolidar nuestra presencia en Centroamérica en el largo plazo. Queremos una presencia más que visible, sostenible y estratégica en la región”.

Para ello, Romero León y Molina se reunieron con Glayson Ferrari, funcionario de la Oficina para Centroamérica del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), socio clave de Rimisp para la agenda de juventud rural; el tema fue la exploración de alternativas para la apertura de espacios de diálogo multiactor orientados a la discusión de política públicas sobre inclusión productiva y juventud rural en ambos países y visibilizar la importancia del enfoque territorial en las políticas de desarrollo rural.

Otros encuentros sostenidos implicaron a la Fundación Prisma de El Salvador y al Programa Diálogo Regional Rural (PDRR), en la Ciudad de Guatemala. La primera coordina una iniciativa, también financiada por FIDA e implementada en alianza con Oxfam y Rimisp, que busca fortalecer las capacidades del PDRR (plataforma que agrupa a asociaciones de productores y campesinos de Centroamérica) para incidir en las políticas regionales de apoyo a la agricultura familiar.

“También nos reunimos con la Red Interinstitucional para el Desarrollo Territorial, de El Salvador, y con otros posibles socios para discutir el margen de ampliar y consolidar los espacios de diálogo en la región, para abrir uno en Guatemala en el mediano plazo y para introducir allí la agenda de juventud rural”, dijo Jorge Romero.

Agregó: “Queremos hacer cada vez más realidad que la participación de las comunidades en esos espacios tiene sentido, significado y poder de transformación, y fortalecer el diálogo regional […] La idea que tenemos es de una retroalimentación en la cual los espacios de diálogo nacional nutren y alimentan los espacios regionales y viceversa. Entonces se trata de integrarlos a este esfuerzo de transformación. Ciertamente la transformación de mediano plazo pasa por la reforma de políticas públicas”.

Celeste Molina comentó que en ambos países hay coyunturas políticas complejas, pero por lo mismo hay cabida y necesidad de espacios de diálogo. “Creemos que podemos insertarnos en este contexto justamente para contribuir a la mejora de la política pública. Obviamente, debemos tener una buena lectura de esas coyunturas políticas complejas; en Guatemala hay una debilidad importante del Estado y de las instituciones, y en El Salvador hay una coyuntura electoral, pero con espacios ya definidos en temas de desarrollo territorial que van a facilitar nuestra inserción en este momento.

“En los dos países hay mucho potencial en los socios con los que ya tenemos iniciativas en marcha, y otros con los que vemos gran potencial de generar nuevas alianzas ya que tenemos importantes coincidencias y complementariedad de enfoques”, dijo.