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Inclusión Social y Desarrollo

Carolina Trivelli, economista

“El diálogo es la clave para que logremos políticas públicas que se sostengan en el tiempo”

24 Febrero, 2017

Carolina Trivelli es categórica al responder que el diálogo con actores de la sociedad y el sector privado es central para lograr mejores políticas públicas. La economista peruana y ex ministra de Desarrollo Social e Inclusión de Perú se refirió a la importancia de poner en marcha el proyecto “Jóvenes Rurales, Territorios y Oportunidades: Una estrategia de diálogo de políticas”, impulsado por Rimisp y financiado por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), que tendrá lugar en México, Colombia, Ecuador y Perú. Trivelli, además, será quien encabece el proyecto y la conformación de Grupos de Diálogo Rural (GDR) en Perú, instrumento principal de esta iniciativa para influenciar cambios en las agendas políticas. 


¿Cuál consideras que es la relevancia de poner el foco de estudio en los jóvenes rurales, sus territorios y sus oportunidades en esta coyuntura en Perú? ¿Y a nivel regional, en Latinoamérica?

En el Perú, como en varios otros países de la región, los jóvenes rurales enfrentan una compleja situación. Si bien los jóvenes rurales hoy tienen más educación, están muy conectados, vía telefónica o por internet, por ejemplo, aún enfrentan grandes restricciones para capacitarse y emplearse, ya sea en un trabajo asalariado o como conductores de un predio agropecuario, por ejemplo. Los jóvenes rurales, y en particular las jóvenes, han visto significativos cambios en sus vidas, en sus capacidades, recursos y aspiraciones, que no han estado acompañados de mayores oportunidades ni de nuevas formas de inclusión económica. Por ello, hay la necesidad y el espacio para hacer visibles las demandas, aspiraciones y restricciones que este grupo enfrenta, y buscar que estas sean atendidas con nuevas y mejores políticas públicas que partan de lo que los jóvenes quieren hacer en su vida.

¿Las políticas públicas están tomando en cuenta la actual situación en Perú?

En el Perú no ha habido atención preferente a este grupo, pero si algunas iniciativas para atender algunos de los problemas de los jóvenes. En los últimos años ganaron protagonismo en el marco de las políticas de desarrollo e inclusión social y en particular con la creación del programa público de becas –Beca18- para jóvenes que quieran seguir estudiando pero no cuenten con los medios para ello. En el gobierno actual, si bien no hay un énfasis en este grupo hay una preocupación sobre cómo lograr que los jóvenes, en general, puedan emprender e incluirse en distintos circuitos económicos. Es ahí donde los aportes del GDR han de ser útiles, para asegurar que no se repita el sesgo urbano que vemos con frecuencia.

¿Cuál crees que es el valor del diálogo en Políticas Públicas?

El diálogo es la clave para que logremos políticas públicas que se sostengan en el tiempo. En países como el Perú con un estado pequeño, altamente sectorializado y con mínimos espacios claros de planificación y reflexión dentro del aparato público, el diálogo con actores de la sociedad y el sector privado es central para lograr mejores políticas públicas. Además, el diálogo permite sobre todo escuchar y entender al otro, y con ello las propuestas, dudas y reflexiones de todos los participantes se enriquecen, y también los aportes al tema, y ojalá al mejoramiento del futuro de los jóvenes rurales.

¿Cuál es el aporte de un espacio como los GDR en Perú?

En el Perú hay bastantes espacios institucionalizados de diálogo, buena parte de los cuales son entidades formales con poca flexibilidad. El GDR busca ser flexible y abierto y promover un verdadero diálogo. No se trata de convencer a nadie sobre la importancia o las estrategias de lo que hay que hacer para apoyar a los jóvenes, sino construir un acuerdo, considerando múltiples perspectivas, de cómo avanzar en ello.

¿Qué características relevantes debe tener este GDR en Perú?

El GDR tiene que ser efectivo. Ser un espacio de diálogo donde se prioriza el escuchar y donde se construyan argumentos, evidencia, preguntas y propuestas que no sólo sean validadas por el grupo sino que partan de lo complejo que es trabajar en equipo, que partan por entender las restricciones que tienen los distintos actores para hacer determinadas acciones. Por ello, creemos que un espacio como el Instituto de Estudios Peruanos, reconocido por su apertura y pluralidad ayudarán a que el diálogo se de en los términos propuestos.

¿Crees que el componente de género tendrá un lugar relevante en este proyecto? ¿Por qué?

El tema de género es central. Si los jóvenes rurales enfrentan restricciones y limitaciones para desarrollarse plenamente, las jóvenes, y en particular aquellas con ascendencia indígena, muchas más. Si proponemos acciones sin tomar en cuenta las desigualdades de género solo las ampliaremos. Las propuestas no pueden ser “ciegas” frente a los temas de género, pues si lo son menos efectivas, pero además tienden a amplificar las desigualdades iniciales.