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México

Coordinación intermunicipal en Jalisco contribuye a la gestión de los recursos naturales

29 Septiembre, 2017

Movilización social y coordinación intermunicipal mexicana para enfrentar problemas de contaminación del río Ayuquila en la cuenca del centro-sur del estado de Jalisco.

 


La movilización social e interacción entre municipios en la Cuenca Baja del Río Ayuquila, para enfrentar problemas de contaminación del río, ocurrida hace más de dos décadas, en 1996, motivó y ha permitido desde entonces madurar y operar una fórmula exitosa de coordinación intermunicipal y participación democrática en esta cuenca, que integra a diez municipios sobre 4 mil 200 kilómetros cuadrados en la parte centro-sur del estado de Jalisco, en la región occidente de México.

Dicha experiencia –que hoy día se ha multiplicado a tal grado que cubre casi 75% del territorio de Jalisco, con la presencia de juntas intermunicipales orientadas todas a la atención de problemas medioambientales– fue objeto de reflexión durante el Seminario Internacional de Intercambio de Experiencias Intermunicipales para el Desarrollo Territorial, realizado en la ciudad de Oaxaca el 5 y 6 de septiembre de este año, con el patrocinio del gobierno de Oaxaca, el Grupo Banco Mundial y el Comité Estatal de Planeación para el Desarrollo de Oaxaca (Coplade). En tal seminario, la Directora Ejecutiva de Rimisp – Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural, Ignacia Fernández, dictó una conferencia magistral donde abordó el reto de la articulación y coordinación en el marco del desarrollo territorial.

El expositor de la experiencia de Ayuquila, Óscar Gabriel Ponce Martínez, precisó que en 1996 las autoridades de ocho municipios (El Grullo, Autlán de Navarro, Unión de Tula, Tuxcacuesco, Tonaya, Zapotitlán de Vadillo, El Limón y Tolimán) se coordinaron para buscar soluciones a la creciente contaminación del río Ayuquila, debida a basureros presentes en los márgenes del río, a descargas de aguas negras de poblaciones humanas, y a descargas de contaminantes provenientes del ingenio azucarero “Melchor Ocampo”.

Los presidentes municipales atendían así las demandas de la población; comenzaron a interactuar con instancias académicas –de la Universidad de Guadalajara– y gubernamentales –de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y de la Dirección de la Reserva de la Biósfera Sierra de Manantlán (dependientes de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Semarnat)–, y elaboraron una propuesta de gestión ambiental para el territorio de los municipios señalados titulada “Iniciativa Intermunicipal para la Gestión Integral de la Cuenca del Río Ayuquila (IIGICRA)”.

Esta Iniciativa dio pie a un nuevo marco institucional, que abrió el espacio a la participación de los ciudadanos y a una coordinación entre municipios. Bajo su auspicio, se generaron planes de inversión para el saneamiento del río Ayuquila, mecanismos de manejo integral de los residuos sólidos y el programa intermunicipal de educación ambiental. Para octubre del 2006 –luego de una modificación al artículo 115 de la Constitución, en materia de atribuciones de los municipios–, la IIGICRA se consolidó como un organismo público descentralizado (OPD) que se denomina Junta Intermunicipal de Medio Ambiente para la Gestión Integral de la Cuenca Baja del Río Ayuquila (JIRA), la cual involucra ya a diez municipios: los mencionados, más Ejutla y San Gabriel. Todos ellos están asentados en una superficie de 4 mil 200 kilómetros cuadrados.

“En la cuenca baja del río Ayuquila existe una importante diversidad de ecosistemas que son producto de la heterogeneidad ambiental, a su vez resultado de la combinación de factores como el amplio gradiente altitudinal, la confluencia de dos reinos biogeográficos (neártico y neotropical) y el efecto del relieve en el clima, entre otros. Entre los diversos tipos de vegetación que albergan una elevada biodiversidad regional, encontramos desde bosques tropicales hasta los de clima templado-frío”, señala información de la JIRA, http://www.jira.org.mx/.

En entrevista con Rimisp, Ponce Martínez, director de la JIRA, comentó que el trabajo realizado por esta coordinación intermunicipal impulsó a que el ingenio azucarero modificara su forma de manejo para dejar de contaminar el río. Y ello influyó en otros lugares del estado de Jalisco.

“Se observó que esta forma de cómo se coordinan los presidentes municipales en la parte política y ambiental y en la vinculación con la sociedad, ha dado buenos resultados. La gobernanza local ha sido exitosa. Es por eso que el gobierno de Jalisco ha apostado mucho a la asociación de las juntas municipales, de tal forma que casi 75% del territorio jalisciense cuenta con juntas intermunicipales. Abarcamos las principales zonas que tiene problemática ambiental, incluidas las zonas costeras”.

Comentó la operación de la JIRA: Apoyada en su Consejo de Administración –donde participan autoridades municipales, estatales y federales de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, así como instancias universitarias y asociaciones civiles interesadas en la biodiversidad y el medio ambiente–, la JIRA toma acuerdos y diseña políticas y estrategias conjuntas con impacto regional. “Se entiende que hay instituciones enfocadas al tema de incendios, o a la cuestión del cambio climático, o a enfrentar la pobreza… lo que hacemos es conjuntar las atribuciones que tienen todas estas instituciones y generar estrategias unidas, integrales, para aterrizarlas en el territorio, evitando protagonismos. Es un poco difícil, pues lidiamos con voluntades políticas, con diversos puntos de vista de los diferentes órganos de gobierno y de las diferentes instituciones, pero la figura de la JIRA nos permite hacer los arreglos a nivel local y en beneficio de la población”.

Recuperación de macizos forestales, saneamiento y uso adecuado del agua, y disposición de aguas residuales sobre cuerpos de agua, son los principales puntos de atención de la JIRA. Ponce Martínez dijo que los temas del agua son delicados y requieren gran atención, debido a la problemática persistente de aguas negras provenientes de zonas rurales y urbanas, y a usos inadecuados del agua para consumo humano y en la ganadería. En lo relativo a la industria, dijo que en el municipio de Tonaya hay una fuerte industria del tequila, con la cual la JIRA está trabajando “para que hagan mejor uso de los recursos, pues los residuos que tienen, de vinazas y otros, hacen que su planta de tratamiento sea inmanejable”.

En lo forestal, comentó que la JIRA dispone de un análisis de microcuencas donde se observa qué zonas de macizos forestales son viables de restaurar, “principalmente pensamos en una restauración productiva para el mediano y largo plazo”, y aquellas zonas de agricultura que fueron forestales en cierto momento, “por el contexto social, y porque la tierra no es del Estado sino tiene dueños, la idea es que se preserven agrícolas o ganaderas pero tratar de hacer que su producción sea más sustentable”.

La Jira trabaja con objetivos al 2025 y al 2050. “Aspiramos a un ordenamiento regional, queremos un manejo lo más viable posible que sea justo social y económicamente. Estamos generando planes y tenemos indicadores muy puntuales, como es la recuperación, donde se puede, de macizos forestales, de diversificación productiva, de saneamiento de aguas, pero nos falta hacer que esos indicadores revelen también los impactos sociales. Es algo que estamos trabajando tanto la JIRA como otras juntas intermunicipales”.

Resaltó el tema de la transparencia. Dijo que las juntas intermunicipales son sujetos obligados para rendir cuentas, con base en las normativas del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI). “Tenemos un mecanismo de rendición de cuentas a través de un portal, y es parte de lo que, por ley, tenemos que estar trabajando”.

Precisó que los recursos financieros que opera la JIRA provienen principalmente del gobierno del estado. “Nos da una aportación, entonces debemos hacer un programa operativo anual, donde tenemos diferentes ejes de trabajo: agua, sistemas productivos y educación ambiental, entre otros. El programa operativo anual lo presentamos con los municipios, se valida y se empieza a trabajar. Con las diferentes bolsas que podemos gestionar (de recursos públicos) para proyectos, se hacen reuniones con los presidentes municipales. Con base en el diagnóstico y las problemáticas que tenemos, se ve la viabilidad de los proyectos y decidimos con base en cuáles pueden tener mayor impacto y en qué municipios, y esto es ya es un acuerdo de los diez presidentes municipales miembros de la JIRA”.

Según la web de la JIRA, su función principal es “Brindar apoyo y asesoría técnica a los Ayuntamientos que la conforman, así como a organizaciones sociales y productivas de sus municipios en la elaboración, gestión e implementación de proyectos y programas relacionados con: Sistemas de abastecimiento de agua potable, Sistemas de tratamiento de aguas residuales y saneamiento de cuerpos de agua, Sistemas Silvopastoriles, Manejo del fuego, Educación para la sustentabilidad, Manejo de residuos, Servicios Ambientales”.

 

TERREMOTO MÉXICO, 19 DE SEPTIEBRE 2017.

 

El 19 de septiembre de 2017, el centro deMéxico fue golpeado por un sismo de magnitud 7.1 en la escala de Richter, con epicentro entre los estados de Morelos y Puebla. Los efectos han sido devastadores tanto en la capital del país, la Ciudad de México, como en los estados de Puebla, Morelos y Estado de México, pues el derrumbe de casas y edificios motivó la muerte de más de 300 personas, y el daño en más de dos mil edificaciones ha dejado por ahora a muchas familias sin hogar y/o sin empleo. Este sismo fue posterior a otro, del 7 de septiembre, de 8.4 magnitud Richter, con epicentro en Pijijiapan, Chiapas, que dañó particularmente a Oaxaca y Chiapas, entidades a las cuales se han sumado daños provocados por intensas lluvias que al día de hoy persisten.

El equipo de la Representación de Rimisp en México y Centroamérica, cuya oficina está ubicada en medio de algunas de las zonas más afectadas en la Ciudad de México (las colonias Roma, Condesa y Del Valle), está bien; sus vidas y las de sus familias están a salvo. Rimisp lamenta el dolor tan grave que embarga a México, y ofrece contribuir con su trabajo a la voluntad social de hacer que México se recupere lo más pronto posible.