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Inclusión Social y Desarrollo

Boletín

Ampliar la mirada hacia la juventud rural a través del diálogo sobre políticas públicas

27 Enero, 2017

Mejorar las oportunidades económicas de los jóvenes rurales a través de la evidencia generada en investigación y análisis de políticas y el compromiso de los respectivos gobiernos involucrados, es el objetivo fundamental del proyecto “Jóvenes Rurales, Territorios y oportunidades: Una estrategia de diálogo de políticas”, impulsado por Rimisp- Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural y financiado por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA).  El proyecto, que se ejecutará en México, Colombia, Ecuador y Perú, cuenta con los Grupos de Diálogo Rural (GDR) como instrumento principal y estrategia útil y probada para influenciar cambios en las agendas políticas. 


“Este proyecto da cuenta de una fase de consolidación de un método que funciona”, asegura Ignacia Fernández, directora ejecutiva de Rimisp, refiriéndose a los GDR, cuya convicción se basa en que la mejor política pública se hace dialogando. Y son precisamente estos espacios los que facilitan la discusión constructiva, en función de una capacidad analítica de investigación, y en mesas permanentes en el tiempo, los que contribuyen a incidir en politicas públicas dirigidas a mejorar las condiciones de vida del mundo rural.

El proyecto “Jóvenes Rurales y Territorio: Una estrategia de diálogo de políticas”, viene a dar continuidad a una iniciativa de largo aliento que Rimisp inició en 2010 bajo el nombre de “Conocimiento y Cambio en Pobreza Rural y Desarrollo”, respaldada por FIDA y el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo – Canadá (IDRC). En tanto, durante el 2013 vio la luz un segundo ciclo de la iniciativa, denominado “Proceso de Políticas para el Impacto a Gran Escala”, ambas fases ejecutadas con los GDR como prinicipal metodología para la incidencia y financiadas por FIDA.

“Al mirar las posibilidades de desarrollo rural sostenidas en el tiempo, comprendemos que es fundamental mirar a los jóvenes. ¿Por qué están migrando a la ciudad?, ¿cuáles son sus expectativas?, ¿qué tipo de fuentes laborales ven en el campo?, ¿están dispuestos a seguir trabajando donde lo hicieron sus padres? O abordamos estos temas, o las perspectivas de desarrollo rural son mínimas”, explica Fernández.

Superar el enfoque adulto centrista
Las estrategias de incidencia que propiciará el proyecto “Jóvenes Rurales y Territorio: Una estrategia de diálogo de políticas”, se basarán en una conceptualización acerca de las formas de desarrollo que se consideran deseables y positivas para avanzar hacia una mayor inclusión social de los jóvenes rurales, junto con una comprensión de cuáles son las políticas que toman en consideración las necesidades y especificidades de los contextos territoriales para generar oportunidades de empleo y abordajes integrales para este grupo.

“Estamos en un proceso de envejecimiento de la población rural. Los jóvenes rurales están migrando a los sectores urbanos porque no encuentran en estos contextos vías de desarrollo lo suficientemente atractivas como para quedarse”, dice Vivian Díaz, coordinadora del proyecto, quien participó en el primer encuentro del GDR de Ecuador, realizado el pasado 30 de noviembre en Quito. “Habría que preguntarse cuáles son las aspiraciones y motivaciones de este grupo, y en qué medida sus contextos territoriales generan oportunidades y restricciones para estos anhelos”, agrega.

Además, Díaz hace hincapié en la necesidad de que estos temas de agenda y de investigación “superen las miradas adulto céntricas de las políticas públicas y se puedan potenciar los espacios de participación, donde las voces de las juventudes rurales sean escuchadas”. La investigadora advierte que es fundamental que las necesidades e intereses de esos mismos jóvenes sean recogidos a la hora de abordar las diversas temáticas desde sus comunidades y territorios, de modo de promover instancias co-participación e incidencia donde los jóvenes tengan un real protagonismo.