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Cohesión Territorial para el Desarrollo

Educación Escolar

 

Por César Muñoz y Gonzalo Muñoz

  1. Transformar a la educación pública en una prioridad del Estado y generar las condiciones para su fortalecimiento. La educación pública debe ser entendida como la educación de y para todos los chilenos. Es urgente modificar aquellas políticas que están tras la marcada segregación de nuestro sistema escolar y que provocan la concentración de los estudiantes socialmente más desaventajados en la educación pública. Eliminar el financiamiento compartido, prohibir la selección en todos los niveles y establecimientos y avanzar en la gratuidad de la educación regular son todas reformas indispensables.
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  3. Crear un Servicio Nacional de Educación de carácter descentralizado. Construir un sistema nacional de educación que tenga una relación directa con el Ministerio, pero por medio de una institucionalidad descentralizada (agencias locales de educación de base provincial), conducida profesionalmente y que rinde cuentas a la comunidad educativa local. El servicio nacional asegurará una conducción común y cautelará la aplicación equitativa de las políticas en todo el territorio nacional.
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  5. Crear agencias locales de educación de base provincial para la administración de la educación pública, que cuenten con un financiamiento basal complementario al sistema de subvención por asistencia. Es necesario atacar seriamente los factores de desigualdad estructurales que influyen en las condiciones y calidad en la que se desarrolla el proceso educativo. Para ello se propone superar la estructura municipal, creando Agencias Locales de Educación Pública, de carácter descentralizado, pero que respondan a una línea común: un Servicio Nacional de Educación. Construir un nuevo sistema de educación pública supone un gran desafío económico e institucional. Un paso indispensable en esta línea es la creación de un financiamiento basal para la Educación Pública, complementario y distinto a la subvención, que permita mejorar las condiciones del sector e implementar la nueva institucionalidad propuesta. Este financiamiento debe hacerse cargo de las diferencias territoriales que existirán entre los territorios aún en esta nueva estructura, y debe ir acompañado de un plan de desarrollo de capacidades en las nuevas agencias locales.
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  7. Profesionalización de la administración educacional local: un sistema al margen de los vaivenes políticos. Las agencias locales de educación tendrían una estructura de corporaciones de derecho público, dirigidas por un director ejecutivo elegido por el sistema de alta dirección pública, que responde a las directrices del Servicio Nacional de Educación, pero que al mismo tiempo rinde cuentas y requiere del respaldo de un Consejo Educativo Local, presidido por uno de los alcaldes del territorio y compuesto por otros actores relevantes para el sistema educacional: padres y apoderados, sector productivo, Ministerio de Educación, mundo académico, entre otros. Con ello, el país podría acercarse a una figura similar a la que tienen país que han apostado por modelos descentralizados, con altos niveles de rendición de cuentas a las comunidades locales, pero que al mismo tiempo responden a orientaciones de la autoridad educativa nacional.